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Är Las Ventas det tråkigaste torget i världen?

Euforin från biljettkassan, den sociologiska händelsen, den ungdomliga glöden kolliderar med showens dåsighet och sjuradernas fundamentalistiska tyranni

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Publicerad av El Confidencial

14 june 2026, 05:00

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¿Es Las Ventas la plaza más aburrida del mundo?

Beskrivning

La euforia de la taquilla, el acontecimiento sociológico, el fervor juvenil colisionan con el sopor de los espectáculos y la tiranía integrista del tendido siete

Innehåll

<p>Soy abonado de Las Ventas y he ido a <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-31/la-feria-de-san-isidro-revienta-y-reinventa-madrid_4362969/" target="_self">cinco tardes de veintisiete en la extinta isidrada</a>. La confesi&oacute;n deber&iacute;a avergonzarme, pero empieza a parecerme una prueba de lucidez. Dudo, incluso, acudir este domingo a la Beneficencia, cuya reputaci&oacute;n figuraba en el calendario como una obligaci&oacute;n placentera y <strong>ahora se me aparece como una amenaza de calorina y sospecha</strong>. Sigo creyendo que Madrid es la plaza m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a. (Sevilla es la m&aacute;s importante del mundo). Precisamente por eso me inquieta que tambi&eacute;n se haya vuelto una de las m&aacute;s aburridas, si no la m&aacute;s aburrida de todas a cuenta de sus inercias fatalistas.</p><p><a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-11/ayuso-blinda-la-tauromaquia-en-madrid-inversion-record-de-7m-y-ayudas-de-hasta-3-000-euros_4351476/" target="_self">Las Ventas atraviesa una edad de oro sociol&oacute;gica</a>. Los llenazos se suceden, la juventud ocupa tendidos que hace poco parec&iacute;an reservados a una especie protegida y la tauromaquia ha recuperado una presencia p&uacute;blica que muchos daban por extinguida. Basta acercarse a la plaza para advertir una energ&iacute;a formidable. Y, sin embargo, Las Ventas <strong>se resiente del sopor y del aburrimiento.</strong></p><p>Las palabras no resultan fr&iacute;volas. Una corrida no puede limitarse a custodiar una tradici&oacute;n ni a examinar la pureza del espect&aacute;culo con la severidad del integrismo. Tambi&eacute;n deber&iacute;a proporcionar placer, m&aacute;s all&aacute; del alcohol que se consume en los tendidos. Madrid ha convertido la sospecha en una categor&iacute;a est&eacute;tica. El aficionado entra con la disposici&oacute;n mental de un inspector de Hacienda, <strong>menos atento a una revelaci&oacute;n que a una irregularidad</strong>. Siempre encuentra alguna. El toro sale condicionado por el prejuicio, el presidente gobierna bajo recurso permanente y el torero pisa el ruedo con la presunci&oacute;n de culpabilidad, no digamos si es una primera figura.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-31/la-feria-de-san-isidro-revienta-y-reinventa-madrid_4362969/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/877/228/877228c7b00480cb85489aa0fd6dbb2e/la-feria-de-san-isidro-revienta-y-reinventa-madrid.jpg?mtime=1779981963" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La feria de San Isidro revienta y reinventa Madrid</h3>Rub&eacute;n Am&oacute;n<div class="text-related">A la tauromaquia le hab&iacute;an comprado el ata&uacute;d, pero Las Ventas sigue sin colaborar en el sepelio, se obstina en resistir a las esquelas de Urtasun</div></a></p><p>La desconfianza justific&oacute; buena parte del prestigio cuando el fort&iacute;n de ladrillo impidi&oacute; durante d&eacute;cadas que la Fiesta degenerara en un teatro de complacencias. El triunfo all&iacute; val&iacute;a porque costaba. La ovaci&oacute;n adquir&iacute;a densidad porque no proced&iacute;a de una digesti&oacute;n sentimental ni de un entusiasmo de alquiler. El problema surge cuando la vigilancia deja de proteger el espect&aacute;culo y empieza a sustituirlo. <strong>Hay tardes en que el tendido siete parece m&aacute;s interesado en descubrir una trampa que en reconocer una verdad</strong>, como si emocionarse comprometiera m&aacute;s que protestar.</p><p>La obsesi&oacute;n por la seriedad ha alcanzado su expresi&oacute;n absurda y extrema con las dimensiones absurdas de toro. <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-05-31/aranjuez-morante-aguado-toros-1hms_4364937/" target="_self">El r&eacute;cord de la tablilla ha alcanzado esta edici&oacute;n los 715 kilos</a>. Se celebra el volumen como si la b&aacute;scula fuera un instrumento art&iacute;stico, cuando el toreo sucede en el ritmo, en la movilidad y en la posibilidad de que la embestida permita construir una forma, tal como han demostrado las novilladas. Y no es cuesti&oacute;n rebajar la categor&iacute;a de Madrid ni transformar Las Ventas en un balneario para figuras. La cuesti&oacute;n consiste en saber si el gigantismo ha terminado produciendo una satisfacci&oacute;n moral superior a la satisfacci&oacute;n est&eacute;tica. El mastodonte impresiona al salir y decepciona demasiadas veces cuando empieza la lidia.</p><p>L&aacute;stima que la indolencia y la pasividad de los restantes tendidos se haya resignado a la dictadura de los aficionados vocingleros. No son demasiados ni identifican al "siete" en su integridad, pero han adquirido una influencia desproporcionada con su griter&iacute;o extempor&aacute;neo y sus palmas de tango. Peor transcurre la feria, mejor le van las cosas a los hooligans del tendido siete y de grup&uacute;sculos aleda&ntilde;os. <strong>El dogmatismo de los saboteadores es tan elocuente como la arbitrariedad de su criterio</strong>. Lo demuestra la condescendencia con sus toreros fetiche y ganader&iacute;as favoritas.</p><p><a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-05-03/ayuso-planea-asumir-el-premio-de-tauromaquia-tras-el-veto-de-cultura_3877387/" target="_self">Juzga y prejuzga el tendido siete. Intoxica la plaza</a>. Y condiciona la feria de San Isidro como si los aficionados radicales se observaran a s&iacute; mismos llamados a proteger la integridad de la Fiesta despu&eacute;s de hab&eacute;rnoslo pasado tan bien estos mismos d&iacute;as en las plazas de Sevilla, en Aranjuez, en Granada.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-11/ayuso-blinda-la-tauromaquia-en-madrid-inversion-record-de-7m-y-ayudas-de-hasta-3-000-euros_4351476/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/bcd/ea8/bcdea8eea31af8ea17e11e82305f4052/ayuso-blinda-la-tauromaquia-inversion-record-de-7-2-m-y-ayudas-de-hasta-3-000-euros.jpg?mtime=1778156253" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Ayuso blinda la tauromaquia: inversi&oacute;n r&eacute;cord de 7,2 M y ayudas de hasta 3.000 euros</h3>Ignacio S. Calleja<div class="text-related">El Gobierno de la Comunidad de Madrid eleva un 60% la partida para el Centro de Asuntos Taurinos en 2026, con 1,7 millones&nbsp;de euros para la Fiesta del Toro. M&aacute;s Madrid exige fiscalizar todos los contratos</div></a></p><p><strong>El siete opone el sufrimiento y el cilici</strong>o. La expiaci&oacute;n del placer. No es f&aacute;cil acudir a la plaza con un espectador laico. Con un amigo poco iniciado. Y explicarle los motivos por los que un sector de la plaza se propone cada tarde malograr la corrida y encabronar la feria. No, no es sencillo ni traducir las pancartas ni razonar todos los clich&eacute;s que el siete amontona para sabotear las faenas. Que si el pico. Que si &ldquo;cr&uacute;zate&rdquo;. Que si &ldquo;fuera del palco&rdquo;. Que si "miau". Que si "picador, qu&eacute; malo eres".</p><p><strong>No escribo contra Las Ventas, sino desde la incomodidad de quien sigue reconociendo su grandeza</strong>. Precisamente porque importa tanto, su tedio resulta m&aacute;s grave. Madrid conserva la autoridad, la liturgia y esa capacidad &uacute;nica de convertir una tarde buena en un acontecimiento. Le falta recuperar cierta alegr&iacute;a, una disposici&oacute;n m&iacute;nima al asombro, la posibilidad de que el espectador no se sienta intelectualmente degradado por disfrutar.</p><p>Sigo pagando el abono y sigo buscando excusas para no usarlo. Ah&iacute; reside la contradicci&oacute;n. La plaza m&aacute;s importante del mundo se ha vuelto demasiado importante para divertirse, como si la fiesta hubiera preferido convertirse en instituci&oacute;n y la afici&oacute;n hubiese confundido el rigor con una forma de acritud. Una mala corrida se olvida al d&iacute;a siguiente. <strong>Una plaza que empieza a aburrir incluso a sus abonados tiene un problema m&aacute;s serio.</strong></p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1781409456&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
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