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<p dir="ltr">Quizá pocos lo sepan, pero el barrio de La Latina se llama así por <strong>Beatriz Galindo</strong>, dama de la nobleza que enseñaba latín a Isabel la Católica y fundadora de dos conventos en el lugar. En pie durante cuatro siglos, el hospital que también fundó en el barrio, frente al actual Mercado de la Cebada, <strong>fue derribado a principios del siglo pasado</strong>. Su puerta, en cambio, sobrevivió la acometida y actualmente puede verse en los jardines de la Escuela de Arquitectura de la<a href="https://www.elconfidencial.com/tags/otros/universidad-politecnica-de-madrid-16716/" target="_self"> Universidad Politécnica de Madrid</a>, adonde llegó no sin superar varias vicisitudes. Como curiosidad, en el mismo lugar que ocupó la puerta a la iglesia del convento ahora se yergue el escenario del teatro que lleva el nombre del barrio: el Teatro de La Latina.</p><p dir="ltr">La sanidad para los más pobres y las gentes más humildes, por aquellos tiempos, era algo reservado a las órdenes religiosas, a su caridad y beneficencia, recuerda <strong>Álvaro Bonet</strong>, arquitecto y estudioso del hospital fundado por la maestra de<a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2025-03-29/isabel-la-catolica-ni-sobria-ni-recatada-una-fashion-victim-a-la-que-su-confesor-tenia-que-frenar_4095689/" target="_self"> Isabel la Católica</a>. Ella también fundó el convento contiguo, llevado por monjas concepcionistas franciscanas, y el convento de la Concepción Jerónima, no muy lejos de allí, en la calle del mismo nombre. “En ambos se levantó una iglesia gótica, y en ambos tanto ella como su marido,<strong> Francisco Ramírez</strong>, artillero y uno de los integrantes de la toma de Granada, <strong>se mandaron hacer unos cenotafios que ya son de influencia artística renacentista</strong>”, relata el experto.</p><p dir="ltr"><strong>Apenas unos tres años después de la muerte de Isabel la Católica, el hospital empezó a funcionar</strong>. Era 1507 y el enclave, en aquel entonces, quedaba algo a las afueras de la ciudad. En su origen, el hospital junto al convento y las huertas ocupaba una manzana, y tenía la entrada principal en la calle Toledo, aunque su fachada daba también a la plaza de la Cebada, por donde se podía entrar directamente a la iglesia. Con el tiempo se fueron vendiendo las huertas y edificando viviendas, concretiza el arquitecto, también vicepresidente de <a href="https://www.madridciudadaniaypatrimonio.org/" target="_blank">Madrid, Ciudadanía y Patrimonio</a>.</p>De hospital a cinematógrafo<p dir="ltr">Las grandes desamortizaciones de Mendizábal en 1836 y de Madoz en 1854 <strong>no afectaron a las órdenes religiosas femeninas</strong>, por lo que las concepcionistas franciscanas pudieron continuar con su culto y labor. “Que se destruyera el conjunto, al igual que sucedió con el de la Concepción Jerónima, se debió más a la especulación de la época que a las desamortizaciones”, sostiene Bonet.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-07-05/distrito-latina-cumple-50-anos-nombre-beatriz-galindo-vecinos-goya-1qrt_4381372/"><h3 class="title-related">El distrito de Latina cumple 50 años, pero tiene mucha más historia: debe su nombre a Beatriz Galindo y Goya fue vecino ilustre </h3>Jorge García González<div class="text-related">El distrito madrileño de Latina celebra su 50 aniversario consolidado como un referente residencial. Pasó de albergar huertas, lavaderos y aeródromos pioneros a convertirse en el tercer espacio más poblado de la capital con siete barrios</div></a></p><p dir="ltr">En el caso de las monjas concepcionistas jerónimas, <strong>a finales del siglo XIX y principios del XX, se mudaron a la calle Velázquez</strong>, en el barrio de Salamanca. Allí levantaron un nuevo convento neomudéjar y trasladaron los restos de Beatriz Galindo. Finalmente, se instalaron a <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-05-05/mision-imposible-empadronarse-cuando-no-tienes-hogar-en-madrid_4340890/" target="_self">las afueras de la ciudad, en Fuencarral-El Pardo</a>. Ese edificio se demolió y en su lugar se construyó uno nuevo, el edificio Beatriz, en homenaje a Galindo.</p><p dir="ltr">El destino de las hermanas franciscanas pasó por el derribo de su conjunto hacia 1903. “Se quedaron aquí, en un nuevo convento que levantaron tras ensanchar la calle Toledo, y vendieron los terrenos del hospital”, comenta el arquitecto.<strong> En aquella primera época del solar sin edificar, se instaló un cinematógrafo</strong>, cuando el arte del cine todavía no había llegado a convertirse en<a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/cine/2026-08-03/reestreno-la-la-land-cines-correccion-cartel-1qrt_4396407/" target="_self"> una industria ni fenómeno de masas</a>. “Esa barraca se tiró al levantarse el edificio que hay ahora, de viviendas, muy bonito, con muchas plantas y bien aprovechado”, describe Bonet, quien recalca que “todo indica que el hospital de beneficencia se derribó para especular con el terreno” y sacarle el mayor rédito económico posible.</p>Un patrimonio que preservar<p dir="ltr">La portada del Hospital de La Latina y su escalera ya habían sido consideradas como patrimonio a proteger por la <a href="https://www.realacademiabellasartessanfernando.com/" target="_blank">Academia de Bellas Artes de San Fernando</a> antes de su derribo. Así aparece en una serie de monumentos españoles, grabados calcográficos, denominada Monumentos Arquitectónicos de España, de la que se tiraron casi 300 láminas y copias entre 1852 y 1871. Ante dicho extremo, Bonet reivindica el nombre de Arturo Mélida, maestro a su vez del archiconocido arquitecto <strong>Antonio Palacios</strong>, como el gran defensor de este patrimonio. <strong>Mélida, autor de obras como el monumento a Colón en la capital, defendió a ultranza el Hospital de La Latina</strong>.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-06-26/madrid-pugna-por-el-arco-modernista-de-la-colonia-de-la-prensa_4378892/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/6c7/3d5/6c73d5d4951dd1576e69a84c3e65df46/madrid-pugna-por-el-arco-modernista-de-la-colonia-de-la-prensa-es-increiblemente-singular.jpg?mtime=1782402553" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Madrid pugna por el arco modernista de la Colonia de la Prensa: "Es increíblemente singular"</h3>Guillermo Martínez<div class="text-related">El Ayuntamiento de Madrid trata de hacerse con la propiedad de uno de los elementos más singulares de la capital, todavía en manos de un particular. La previsión es que haya acuerdo antes de que acabe el año</div></a></p><p dir="ltr">El experto en arquitectura subraya que a finales del siglo XIX se dieron ciertos intentos de declarar en ruina el hospital,<strong> ante lo que voces como la de Mélida se mostraron en contra</strong>. “Eran los años de las primeras manifestaciones sobre <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/economia/patrimonio-1245/" target="_self">el patrimonio histórico</a> como monumento”, apunta el mismo Bonet. Debido a su mala salud, falleció en 1902, por lo que Madrid se quedó sin el gran valedor del hospital fundado por Beatriz Galindo cuatro siglos atrás. “Siempre he pensado que lo derribaron porque él ya no estaba para defenderlo. Es curioso cómo desaparece su figura y lo tiran”, conjetura el vicepresidente de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio.</p>La puerta que renace<p dir="ltr">De todo aquello <strong>solo queda la balaustrada de la escalera</strong>, los sepulcros que el matrimonio mandó construirse en ambos conventos y la puerta principal del hospital. La balaustrada, de tintes góticos flamígeros, se decidió montar en la tercera casa de Los Lujanes, de propiedad municipal, donde sigue en la actualidad. Bonet critica que esta pieza del patrimonio público en un edificio público que forma parte de la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2024-10-15/alfonsin-nuevo-academico-ciencias-morales-politicas_3983773/" target="_self">Real Academia de Ciencias Morales y Jurídicas</a> no se pueda visitar por la ciudadanía madrileña.</p><p dir="ltr">Algo diferente fue lo ocurrido con la portada de estilo gótico y compuesta por un arco apuntado y de herradura a la vez, de influencia andalusí. La completan un arco con grandes dovelas y un alfiz, un encintado que recorre la puerta que dejaba una ventana en medio y una hornacina con la escena de la Visitación encima de la puerta. Las piezas que la formaban <strong>permanecieron en almacenes municipales hasta la década de 1950</strong>, aproximadamente. En un momento dado, se trasladó a la Escuela de Arquitectura de <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-04-03/ciudad-universitaria-obras-proyectos-guerra-civil_4330565/" target="_self">Ciudad Universitaria</a> con la idea de crear un museo de arquitectura en la misma escuela.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-04-03/ciudad-universitaria-obras-proyectos-guerra-civil_4330565/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/5bf/367/5bf36715d00154d1d8817ad3f513cdf1/el-campus-del-saber-a-las-puertas-del-centenario-como-va-a-cambiar-ciudad-universitaria-tras-cumplir-100-anos.jpg?mtime=1774958095" width="483" height="271"><h3 class="title-related">El campus del saber, a las puertas del centenario: cómo va a cambiar Ciudad Universitaria tras cumplir 100 años</h3>Guillermo Martínez<div class="text-related">Las tres universidades de Ciudad Universitaria y el Ayuntamiento han convocado un concurso de ideas para transformar el enclave en base a las soluciones creativas e integrales que presenten personal, egresados o alumnos de estos centros</div></a></p><p dir="ltr"> </p><p dir="ltr">“Los restos de la portada estuvieron tirados a la intemperie en el jardín de la escuela durante años. Hubo gente, consciente de su valor, que se indignó por aquello”, explica Bonet. Por eso mismo, al parecer <strong>los propios estudiantes robaron el grupo de la visitación para denunciar así la inseguridad </strong>que corría el conjunto ante tal abandono.</p><p dir="ltr">De esta forma, se promovió su reconstrucción, empresa que realizó<strong> Fernando Chueca Goitia</strong>, la misma persona que luego levantaría la catedral de Madrid y uno de los grandes teóricos de la arquitectura española del siglo XX. No fue hasta los años 60 cuando la portada del Hospital de La Latina volvía a erguirse en la capital, aunque esta vez muy alejada de su lugar original. Según recuerda Bonet, inicialmente, a través de la puerta se veía <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-10-26/ferias-campo-casa-arquitectura-madrid-1hms_4231421/" target="_self">la Casa de Campo</a>, pero cuando terminaron de construir la escuela de aparejadores, se perdió esta relación paisajística.</p><p dir="ltr">A pesar de que se han dado numerosas propuestas para mover la puerta de escenario, ninguna ha fructificado. El experto considera que <strong>tampoco tendría sentido moverla si no es para llevarla a su lugar original</strong>. “Ponerla en el centro de Madrid fuera de su sitio al final es tener un pegote. Donde está ahora mismo forma parte de su propia historia”, sostiene Bonet.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1786160729&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">