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<p>Aunque el Gobierno resta ahora importancia a la capacidad del voto exterior (CERA) para modificar los resultados electorales, lo cierto es que hace tres años consideraba que podía ser "determinante" para provocar un baile de escaños en casi una decena de provincias. "El voto CERA podría alterar el reparto de un último escaño en hasta nueve provincias <b>donde los resultados han sido muy ajustados</b> y dependen de menos de 2.000 papeletas para pasar de una formación a otra", indicó el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones tras las pasadas elecciones generales de 2023.</p><p>Y no le faltaba razón porque Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Cantabria, Guipúzcoa, Gerona, Tarragona, Albacete, Tenerife y Las Palmas fueron las nueve provincias que estuvieron pendientes hasta el último momento <b>del recuento de los votos emitidos desde el extranjero</b> porque su resultado dependía de un puñado de votos. </p><p>Si bien el voto CERA solo acabó modificando un escaño en Madrid, que pasó del PSOE al PP, su capacidad de influencia fue indiscutible porque se recibieron 233.688 papeletas cuando <b>el reparto de escaños dependía de solo 2.000 votos</b> en esas provincias. Y, sin duda, será aún más determinante en las próximas generales por <a href="https://www.20minutos.es/nacional/psoe-ya-admitio-hace-meses-que-argentina-sera-tercera-cuarta-provincia-espanola-gracias-ley-nietos-gobierno_7008570_0.html" title="El PSOE ya admitió hace meses que Argentina "será la tercera o cuarta provincia española" gracias a la 'ley de nietos' del Gobierno">el notable aumento del censo exterior que está provocando la ley de nietos</a> y por la mayor movilización de esos votantes tras la supresión del voto rogado. </p><p>Según indican a este periódico fuentes parlamentarias, <b>el voto exterior podría afectar a 20 escaños</b> en las generales previstas para el año que viene. Teniendo en cuenta que Pedro Sánchez fue investido en 2023 con solo 8 votos de ventaja sobre el bloque de la derecha (179/171), esos 20 escaños que se juegan en el extranjero se presumen fundamentales.</p><h2>El Gobierno intenta minimizar el impacto del voto exterior</h2><p>El ministro Óscar Puente ha tratado de minimizar el impacto de la ley de nietos sobre el censo CERA, afirmando que como mucho lo incrementará en 600.000 electores (que no son pocos), pero la realidad es que los consulados españoles <b>han recibido cerca de 2,5 millones de expedientes</b> de nacionalización, por lo que la cifra prevista por el ministro podría superarse ampliamente. De momento, según datos del INE, el censo CERA ascendía en mayo a 2,7 millones de electores, 400.000 más que en las pasadas generales (2,3 millones).</p><p>Puente también ha querido poner de manifiesto la <b>baja participación de los votantes en el extranjero</b>, aunque todo apunta a que su movilización va a dispararse en las próximas citas electorales debido a la agilización de los trámites para votar desde el extranjero.</p><p>"De los 2.500.000 de españoles que hay en el exterior con derecho a voto, solo vota alrededor de un 8% (datos de las elecciones generales de 2023). Pongamos que por la Ley de Memoria Democrática, llegarán al registro 600.000 españoles más. Siguiendo la proyección de voto, de esos <b>votarían como mucho 60.000 personas</b>. ¿Todos van a votar al PSOE? ¿De verdad?", se preguntaba Puente en un extenso mensaje en sus redes sociales.</p><p>Aunque, evidentemente, Puente tiene razón en que no todos van a votar al PSOE (más allá de que <a href="https://www.20minutos.es/nacional/psoe-arraso-voto-exterior-las-ultimas-autonomicas-calor-ley-nietos-se-disparo-hasta-un-247-sufragio-extranjero_6984909_0.html" title="El PSOE arrasó en voto exterior en las últimas autonómicas al calor de la 'ley de nietos': se disparó hasta un 247% el sufragio extranjero">el PSOE haya ganado el voto CERA en las cuatro últimas autonómicas</a>), las proyecciones de participación del ministro tiran claramente a la baja porque en las pasadas elecciones generales, las primeras sin voto rogado desde 2011, la movilización de los residentes en el extranjero <b>ya aumentó más de tres puntos</b>, pasando del 6,85% al 10,04% (no el 8% reflejado por el ministro). </p><p>Y si se recuperan los niveles de participación previos a la implantación del voto rogado, esta podría superar el 30%, como así lo reconocía el propio Gobierno en 2023. "La reforma de la Ley Electoral de 2011 trajo como consecuencia una drástica disminución de la participación de los residentes en el exterior en los procesos electorales. Así, partiendo de <b>cifras de participación superiores al 35%</b>, a partir de enero de 2011 se pasó a porcentajes por debajo del 5% de los censados", apuntaba el Ministerio de Inclusión, dirigido entonces por José Luis Escrivá.</p><h2>La participación CERA llegó a ser del 36%</h2><p>La participación desde el extranjero llegó a alcanzar el 36% a finales de los años 80 y principios de los 90; y en las últimas generales previas a la implantación del voto rogado, las de 2008 ganadas por José Luis Rodríguez Zapatero, <b>la participación del voto CERA fue del 31,98%</b>. El desplome llegó tras esa reforma de la Ley Electoral de 2011, que complicó los trámites para votar y obligaba a pedir expresamente (rogar) la documentación dentro de un plazo determinado, unos obstáculos que han dejado de existir.</p><p>El Ministerio de Inclusión ya preveía "duplicar" el porcentaje de participación desde el extranjero en 2023, una proyección que no llegó a cumplirse, aunque la tendencia es que progresivamente se vayan recuperando los niveles previos a 2011, como así apuntaba Violeta Alonso, presidenta del Consejo de la Ciudadanía Española en el Exterior, órgano dependiente del Ministerio: "Las cifras de participación, pese a ser positivas, quedan aún lejos de las previas a la implantación del voto rogado y debemos seguir impulsando medidas <b>para que se incremente en sucesivas convocatorias electorales</b>, tanto fomentando la participación como eliminando los obstáculos que aún se encuentra la diáspora para ejercer su derecho al voto".</p><p>Una participación del 30%, similar a la que hubo en la última convocatoria antes del voto rogado, sobre el censo CERA actual <b>equivaldría a 812.424 sufragios</b>, más del triple de los recibidos en las últimas elecciones generales (+247%). Se trata de una cifra de papeletas nada desdeñable y muy superior a la ventaja de 339.119 votos que el PP le sacó al PSOE en los comicios de julio de 2023.</p>