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<p>La imagen del expresidente <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/jose-luis-rodriguez-zapatero.html" title="José Luis Rodríguez Zapatero">José Luis Rodríguez Zapatero</a> abandonando la <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/audiencia-nacional.html" title="Audiencia Nacional">Audiencia Nacional</a> tras declarar por seis presuntos delitos ha dejado una sensación agridulce en el PSOE. La comparecencia<b> no ha tenido el efecto plenamente "determinante" </b>que algunos esperaban en Moncloa, pero sí ha servido para aliviar, al menos temporalmente, la inquietud que se había instalado en las filas socialistas. En la dirección del partido consideran que Zapatero "ha salido bien parado" de la cita judicial y creen que tanto sus explicaciones ante el juez como la autorización universal para rastrear su patrimonio refuerzan la tesis de su inocencia. Sin embargo,<b> no todas las voces comparten el mismo entusiasmo</b>. Para muchos socialistas, la declaración no resuelve el problema, pero sí les ofrece algo que llevaban semanas buscando: "<b>tiempo"</b>. Tiempo para que avance la investigación y comprobar si las explicaciones terminan sosteniéndose.</p><p>Además, otros dirigentes reconocen en privado que el daño reputacional ya está hecho y dudan de que las explicaciones ofrecidas hasta ahora basten para restaurar por completo su imagen. "<b>Lo veo difícil, no sé si se va a poner a hacer entrevistas... pero va a ser complicado</b>", resume una voz socialista con escaño. La sensación predominante es que la presión sobre el partido se ha contenido por ahora, pero que el verdadero juicio político sobre Zapatero seguirá dependiendo de la evolución de la investigación y de si consigue despejar realmente las dudas que persisten, más aún, en lo que concierne a las joyas que se encontraron en su despacho.</p><p>"La gente confía en Zapatero. Hasta que se demuestre lo contrario, que <b>de momento no se ha demostrado"</b>, sostiene un parlamentario socialista. Ese "de momento" resume bien el estado de ánimo que predomina en amplios sectores del partido. Lejos de la contundencia con la que Ferraz cierra filas con el expresidente, muchos cargos y dirigentes prefieren mantenerse en una posición de prudencia y esperar a que avance la investigación antes de comprometerse más allá de la defensa de la presunción de inocencia.</p><p>"<b>Su comunicado mantiene viva la confianza en que sea inocente</b>", señala una dirigente territorial. A su juicio, las explicaciones ofrecidas ante el juez y el mensaje posterior no despejan definitivamente las dudas, pero sí <b>permiten al PSOE ganar algo de oxígeno después de semanas de inquietud y especulaciones</b>. "Esto ayuda", resume, sin excesivo entusiasmo. La sensación en estas filas es que la declaración no cierra el debate, sino que aplaza el veredicto político. No tanto porque haya convencido plenamente a todos, sino porque abre la posibilidad de que exista una explicación para los hechos investigados. Y que esa posibilidad sea vista ya como una noticia positiva refleja hasta qué punto el pesimismo se había instalado en el partido durante las últimas semanas.</p><p>Otras voces admiten que la imagen de Zapatero abandonando la Audiencia Nacional les produjo un fuerte impacto. "<b>Impresiona verlo ahí</b>", reconoce un parlamentario socialista, que, aun así, asegura haber salido de la jornada con una sensación distinta a la que predominaba en los días previos. Entre quienes siguen confiando en el expresidente gana terreno la idea de que pudo haber personas que se beneficiaran de su nombre, de su agenda o de su influencia sin que él participara en esas actividades. "<b>Es posible que le hayan toreado y que otros hayan ganado dinero utilizando su nombre"</b>, apunta.</p><p>Esa interpretación, sin embargo, convive con muchas cautelas. Los mismos dirigentes que contemplan esa hipótesis admiten que, de ser cierta, demostrarla no será sencillo. "Eso no quita que sea una trama muy bestia y que acreditar que él fue utilizado va a ser complicado", reflexiona. Por ello, lo predominante es apelar a la presunción de inocencia, incluso lo hacen los que sostienen que "nadie se cree que Zapatero haya podido cometer esos delitos de los que se le acusa". "Es la Justicia quien tiene que demostrar su culpabilidad. De momento, indicios pero ninguna prueba", se reafirman.</p><p>En esa valoración también pesa el componente emocional. Algunos cargos consultados destacan el tono del comunicado difundido por Zapatero tras su declaración, especialmente el momento en el que recupera dos de las frases más asociadas con sus inicios: <b>"No os fallaré" y "no os decepcionaré"</b>, el compromiso que lanzó a los ciudadanos tras su victoria electoral de 2004. "<b>Ahí toca una tecla muy concreta</b>", admite un parlamentario socialista. "Es un mensaje dirigido a la gente que quiere creer en él. Es un discurso para los suyos". En un partido golpeado por semanas de dudas y desgaste, ese recurso a la memoria sentimental del 'zapaterismo' tampoco ha pasado desapercibido.</p><p>En el caso de Moncloa y Ferraz, conceden especial relevancia a la <b>autorización universal voluntaria </b>presentada por Zapatero para que puedan rastrearse posibles sociedades, cuentas, productos financieros o cualquier otro activo de su titularidad, directa o indirecta, tanto en España como en el extranjero. En el entorno socialista interpretan este movimiento como una señal de transparencia y lo consideran uno de los elementos que más refuerzan su confianza en el expresidente. <b>"Es una prueba de que no esconde nada"</b>, sostiene una voz de la Ejecutiva Federal.</p><p>Con todo, su efecto práctico es relativo, ya que el juez puede acordar diligencias patrimoniales de este tipo aunque no exista una autorización expresa del investigado y, además, <b>no demostraría que Zapatero no utilizó testaferros</b>, como sospechan los investigadores. En todo caso, en el PSOE se esfuerzan en valorar la iniciativa como un mensaje que apuntala el relato de inocencia de Zapatero.</p><h2>"El tema de las joyas no es bonito"</h2><p>Donde siguen aflorando más incomodidades es en el capítulo de las joyas. A diferencia de otros aspectos sobre los que Zapatero sí trató de ofrecer explicaciones, esta cuestión continúa siendo la más difícil de defender para muchos socialistas, que admiten en privado que<b> sigue habiendo interrogantes por despejar</b>. En Ferraz evitan entrar a fondo en el asunto y, cuando lo hacen, intentan relativizar tanto su dimensión penal como el valor atribuido a las piezas. "Igual no se acordaba de que estaban ahí, puede ser", apunta una fuente de la dirección, que también sostiene que <b>"no es el mismo valor en esa época que ahora</b>", en referencia a la tasación que figura en la investigación.</p><p>En Ferraz tratan de separar el debate ético del jurídico. "El delito fiscal ha prescrito y, si no hay contraprestación, no creo que haya delito. <b>Si es ético, eso siempre es opinable</b>", sostiene otro dirigente de la Ejecutiva. Otras fuentes del partido no oficialistas reconocen que "<b>el tema de las joyas no es bonito, pero no delictivo</b>". </p><p>Sin embargo, hay cargos admiten que es precisamente en este punto donde las explicaciones de Zapatero siguen resultando insuficientes. "Lo que no ha explicado es lo de las joyas. Hay que ver si es verdad lo que dicen que viene del regalo del rey de Arabia Saudí en 2007, sabe Dios... pero <b>esa es la parte difícil y habrá que ver cómo lo explica y cómo queda la cosa</b>", resume otro parlamentario socialista. La sensación que transmiten estas voces es que la comparecencia ha permitido sostener la confianza en el expresidente, pero <b>no ha disipado del todo las dudas sobre uno de los aspectos más incómodos </b>de la investigación.</p>