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Nederlaget för bostäder placerar Sánchez vid ett vägskäl och splittrar PSOE: vissa kräver val och andra "gör motstånd"

Ordföranden står i måndags inför en verkställande av PSOE som präglas av det parlamentariska nederlaget för bostadsförordningarna och rösterna från det parti som debatterar mellan ett valförskott eller "motstånd" och försöker godkänna nya bostadsåtgärder.

Nederlaget för bostäder placerar Sánchez vid ett vägskäl och splittrar PSOE: vissa kräver val och andra "gör motstånd"

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Publicerad av 20 Minutos

3 oktober 2026, 08:04

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La derrota de la vivienda sitúa a Sánchez en una encrucijada y divide al PSOE: unos piden convocar elecciones y otros, "resistir"

Beskrivning

El presidente afronta el lunes una Ejecutiva del PSOE marcada por la derrota parlamentaria de los decretos de vivienda y las voces del partido que se debaten entre un adelanto electoral o "resistir" y tratar de aprobar nuevas medidas de vivienda.

Innehåll

<p>El <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/congreso-de-los-diputados.html" title="Congreso de los Diputados">Congreso</a> no solo tumbó este viernes los dos decretos de vivienda: abrió una grieta política que puede marcar<b> un antes y un después en la legislatura</b>. La votación, precedida por una movilización social que llevó la protesta hasta las puertas de la Cámara, deja al presidente del Gobierno, <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/pedro-sanchez.html" title="Pedro Sánchez">Pedro Sánchez</a>, ante una encrucijada y<b> reaviva en el PSOE el debate sobre el adelanto electoral</b>. Las posiciones en el partido están divididas: algunos cargos creen que el presidente debería convocar cuanto antes; otros apuestan por "resistir" y buscar una nueva respuesta a la crisis de la vivienda. La última palabra la tiene Sánchez, pero en Moncloa se dan al menos el fin de semana para valorar el escenario.</p><p>"Ha llegado la hora de la verdad". La frase llevaba días circulando entre los socialistas y Pedro Sánchez la lanzó este jueves en redes, en vísperas de una votación que iba mucho más allá de la convalidación de dos decretos de vivienda. En el Congreso, el debate se vivió como un posible punto de inflexión para la legislatura: Moncloa admite que el hecho de que hayan decaído estos decretos marca un antes y un después, aunque evita anticipar qué hará el presidente al respecto. Eso sí, la decisión de que Sánchez subiera a la tribuna para cerrar la sesión confirmó que el Gobierno afrontaba una cita excepcional. Desde allí, lanzó una advertencia directa a Junts, PP y Vox, los partidos a los que responsabiliza de tumbar las medidas: "<b>La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan"</b>.</p><p>"Es verdad que ha dejado la convocatoria a punto de penalti con su intervención al final del debate", reconoce un diputado con trayectoria en el PSOE. La jugada de Sánchez fue elevar el pulso hasta el último minuto: tomó la palabra —algo bastante excepcional en la defensa de una iniciativa como un decreto— para pedir directamente a los grupos que apoyaran los decretos y presentar la votación como una decisión sobre la vida cotidiana de los ciudadanos. Con ese cierre, el presidente <b>intentó convertir una votación parlamentaria prácticamente en un plebiscito entre derecha e izquierda y dejó abierta la opción electoral</b>, aunque sin anunciarla. En Moncloa prefieren esperar a ver "cómo respira la calle" durante el fin de semana y observar qué respuesta tienen las manifestaciones por la vivienda antes de mover ficha.</p><p>Pero el debate ya está abierto de par en par en el PSOE y las posiciones están bastante lejos de ser unánimes. Algunos creen que el mejor escenario es convocar ya unas elecciones generales, mientras otros<b> defienden "resistir" y buscar una nueva respuesta a la crisis de la vivienda</b> mientras el PSOE y Sumar sigan en el Gobierno. Los que así lo piensan recuerdan que entre la disolución de las Cortes y la celebración de los comicios pasarían 54 días, con el Parlamento sin actividad legislativa y el país volcado en la campaña, lo que dejaría en suspenso cualquier nueva medida que requiriese el aval del Congreso. Los que piden elecciones consideran que es muy buen escenario para hacerlo porque la izquierda está movilizada. </p><p>Otros prefieren no mojarse, pero reconocen que hay<b> una división dentro del PSOE sobre este asunto</b>. "Así está la cosa...", asume un cargo territorial del partido, que cree que lo que pase este fin de semana en la calle podría ser determinante en la decisión del presidente de convocar elecciones.</p><p>No todos creen, en cambio, que la decisión dependa de lo que ocurra este fin de semana. Un miembro del Ejecutivo da por hecho el adelanto y considera que las manifestaciones no cambiarán el rumbo de Sánchez; servirán, en todo caso, para medir el clima social y calibrar el momento. "<b>Todos barajamos como probable que convoque</b>", apunta también una dirigente territorial del PSOE. Otro cargo territorial va más allá y sostiene que al presidente le quedan pocas alternativas:<b> aplazar las elecciones podría abrir un "problema monumental" si a cientos de miles de personas afectadas por la crisis de la vivienda </b>se les pide que esperen hasta el final de la legislatura para obtener una respuesta.</p><p><span>En Moncloa, sin embargo, procuran mantener abiertas todas las vías. El Gobierno califica de "significativo" el revés parlamentario y asume que tendrá consecuencias electorales, una lectura que alimenta la idea de que Sánchez podría acudir pronto a las urnas para <b>convertir la movilización social en impulso político</b>. Pero, al mismo tiempo, no da por cerrada la búsqueda de una salida para la vivienda: durante estos días analizará "cómo corregir" la caída de los decretos y cuál sería "la mejor manera de solventarlo". Esa doble línea retrata el dilema del Ejecutivo: decidir si transforma el golpe parlamentario y la movilización social en argumento para convocar o si intenta demostrar que aún puede ofrecer una respuesta a quienes esperaban que las medidas aliviaran su situación.</span></p><p>Sánchez <b>no tiene agenda pública este fin de semana</b>, pero el lunes afrontará una cita clave con la reunión de la Ejecutiva del PSOE. Para entonces, las manifestaciones por la vivienda y la opinión pública habrán colocado al presidente ante una encrucijada: insistir en agotar la legislatura o asumir que la falta de apoyos en una de las principales prioridades de los ciudadanos ha estrechado su margen de maniobra. Si optara por convocar elecciones de inmediato para aprovechar la movilización en las calles, los comicios se celebrarían el domingo 29 de noviembre.</p><p>Eso sí, antes tendría que comunicar su decisión al rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela, y el margen para hacerlo se estrecha: ese mismo lunes 5 de octubre, <b>el monarca y la reina Letizia viajan a Finlandia </b>donde, según la agenda oficial de Casa Real, estarán<b> </b>hasta el miércoles. Convoque o no, Sánchez tendrá que decidir esta próxima semana cómo responde a la encrucijada por la vivienda, un problema social que las encuestas sitúan desde hace meses entre las principales preocupaciones de los españoles y que amenaza con convertirse en una prueba política para el Gobierno antes de que termine la legislatura.</p><p><span> </span></p>
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