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<p>Algunos son héroes sin capa que <strong>mantienen engrasado el motor de la capital mientras los demás duermen</strong>. O se corren una juerga. Entre ronquidos y berridos bendecidos por la ebriedad, existe una raza de <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-03-10/trabajar-noche-turnos-malo-salud-vida_3845897/" target="_self">trabajadores que se gana el jornal durante el descanso de los demás</a>. Con horarios crepusculares, estos curritos se ponen en marcha a las puertas de la medianoche hasta el amanecer. Y, como en la película de Robert Rodríguez, a veces se encuentran con extrañas criaturas que los trabajadores diurnos sólo reconocen por sus historias.</p><p>Según la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada por el Instituto Nacional de Estadística, los registros reflejan de manera estructural que <strong>la jornada nocturna se sitúa entre el 10 y el 11% de la población ocupada total </strong>en la región madrileña, registrando siempre un mayor peso en hombres que en mujeres. Se trata de una cifra relativamente marginal, pero eso solo pone aún más en valor la tarea de estos forzados insomnes que, si bien encuentran beneficios salariales, <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-03-10/trabajar-noche-turnos-malo-salud-vida_3845897/" target="_self">también cargan con demostrados problemas médicos.</a></p><p>Efectivamente, cuando vean ustedes a ese <strong>obrador del barrio del Pilar </strong>que no conoce alarma posterior a las tres de la mañana; a ese camarero de un pub de la zona de AZCA sirviéndoles copas hasta la apertura del after hour; al <strong>técnico de limpieza</strong> que, inmensa paciencia mediante, evita que la ciudad amanezca entre restos de yonkilatas o envoltorios de kebab en Malasaña; cuando vean al<strong> reponedor del aeropuerto Adolfo Suárez </strong>que surte las máquinas de vending para que los vuelos de primera hora dispongan de un tentempié, o a los de los supermercados de La Latina, sin los que no tendrían kéfir y leche de avena para el desayuno; cuando vean a un <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-05-28/taxistas-protesta-licencias-vtc-madrid-1hms_4139058/" target="_self">taxista con vigorosas ojeras atravesando la Castellana</a> con los faros puestos, sepan que esas personas se están jugando la salud y la cordura.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-03-10/trabajar-noche-turnos-malo-salud-vida_3845897/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/942/fab/942fab4c8a086a32c0a8aeb51488fffa/trabajar-a-turnos-o-de-noche-perjudica-gravemente-la-salud-acorta-la-vida-un-20.jpg?mtime=1710073448" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Trabajar a turnos o de noche perjudica gravemente la salud: acorta la vida un 20%</h3>Europa Press<div class="text-related">Enfermedad cardiovascular, cáncer, obesidad y diabetes, además de estrés crónico, entre las posibles consecuencias</div></a></p><p>Forzar al cuerpo a vivir a la contra del sol es una carga que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS asume como<strong> “probablemente cancerígena para el ser humano”</strong>. Un peaje que <a href="https://www.elconfidencial.com/bienestar/2023-11-11/salud-peso-obesidad-trabajo-ritmo-circadiano_3767810/" target="_self">altera la melatonina y abre las puertas a tumores hormonodependientes, infartos y diabetes</a>. Según la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT) y la Alianza por el Sueño, como establece su estudio: La turnicidad y el cuidado del sueño, el organismo <strong>envejece prematuramente cinco años por cada quince años trabajados</strong> a ritmo cambiado, a lo que habremos de sumar el consumo reiterado, y nocivo, de hipnóticos para dormir con graves consecuencias para el agotamiento crónico. Poca broma. Menos aún si, lejos de los datos del cuerpo, hablamos de los de la mente.</p><p>El Ministerio de Sanidad advierte en su Revista Española de Salud Pública que el trabajo nocturno<strong> aumenta hasta un 33 % el riesgo de padecer depresión, ansiedad severa e irritabilidad </strong>debido al <a href="https://www.elconfidencial.com/economia/2025-05-27/trabajo-turno-noche_4137453/" target="_self">aislamiento social y a la fragmentación del sueño diurno</a>. Esta falta de descanso nocturno provoca un estado de fatiga cognitiva crónica que ralentiza el cerebro, disminuye los reflejos ante situaciones de estrés y altera los neurotransmisores, deteriorando la estabilidad emocional del trabajador de forma progresiva. De Nueva York siempre se ha dicho que es la ciudad que nunca duerme, pero Madrid no se queda corta en su vigilia.</p>Un mundo distinto<p>Como capital europea, además de un país con unas sonadas particularidades horarias, Madrid necesita quien la trabaje por las noches. Dan igual las consecuencias. Pero no todos viven esta responsabilidad de la misma forma. Tras la barra del bar Si Fito Cabrales, en su gloriosa época a la cabeza de Platero y Tú, cantaba aquello de “tras la barra del bar, una vida se va”, Adrián Andrés, madrileño de cuarenta y dos años, ha visto escurrírsele algo más de una década en bares de todo Madrid. Muchos de los cuales donde trabajó en La Noche. Escrito así, con mayúsculas, pues <strong>según él se trata de un mundo totalmente diferente.</strong></p><p>“Hay gente que se engancha a trabajar en la noche porque es muy excitante. A veces, parece que estás de fiesta currando. Lo cual te lleva, claro, a beber y a otras cosas...”. Andrés, quien hace dos años abandonó el trabajo en la hostelería nocturna porque <strong>“era imposible de conciliar con una vida en pareja estable”</strong>, recuerda haber vivido auténticas marcianadas. “Por la noche todos los gatos son pardos, y trabajando en un club a las cuatro de la mañana puedes ver de todo. Cualquier cosa que hayas visto en una película, es fácil que yo me la haya cruzado. <a href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/vida-saludable/2025-02-28/melatonina-trabajo-nocturno-efectos-expertos-1qrt_4074773/" target="_self">Drogas, armas, peleas, desmayos... Aunque también te confieso que muchas risas”.</a></p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-02/resistencia-a-la-ia-desde-madrid-las-profesiones-que-no-temen-la-gran-sustitucion_4347390/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/89f/8db/89f8db9ba70cb4108446235747dd9089/resistencia-a-la-ia-desde-madrid-las-profesiones-que-no-temen-la-gran-sustitucion.jpg?mtime=1777483771" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Resistencia a la IA desde Madrid: las profesiones que no temen la gran sustitución</h3>Galo Abrain<div class="text-related">La IA domina las pantallas, pero tropieza ante la seguridad, el cuidado humano y la construcción. Policías, bomberos, sanitarios y gremios manuales se consolidan como los oficios imposibles de sustituir</div></a></p><p>Pero la carcajada no impedía que su vida discurriera en sentido contrario al de sus familiares y amigos. Esa “vida de vampiro”, como recuerda Andrés que solía decir, le impidió participar activamente de la cotidianidad de sus allegados, hasta el punto en que, con varios, “la relación terminó por romperse”. A esta contradicción social acabaron sumándosele problemas psicológicos. “Tuve una depresión de caballo. Si no estaba trabajando, solo podía dormir. No hacía otra cosa con mi vida. <strong>Durante un año, creo que vi el sol una semana</strong>. Estaba agotado siempre. Y, bueno, para soportarlo, digamos que me uní a los vicios de muchos de mis compañeros”.</p><p>Básicamente, al <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2023-03-23/drogas-espana-anfetaminas-mdma-europa-metanfetamina_3597732/" target="_self">consumo regular de metanfetamina (comúnmente conocida como speed)</a> o cocaína. “Pero vi que aquello no iba conmigo y podía destruirme, así que paré. Luego me busqué un trabajo diurno y, la verdad, reconozco que vivo mucho mejor. Sí sé de gente que lo de trabajar de noche lo lleva genial y no tiene los problemas que tuve yo, pero es una suerte que no está al alcance de todos”, concluye este camarero. Los ascensores también se estropean de madrugada. El gran problema de la noche es que, si bien es “oscura y alberga horrores”, como dirían en ‘Juego de Tronos’, ello no le impide mantener las mismas necesidades que el día. <strong>Por ejemplo, solucionar las averías en los ascensores.</strong></p><p>Madrid es una ciudad con trabajos nocturnos muy variados: médicos, policías, camareros, personal de limpieza, empleados con horarios de madrugada...</p><p>Daniel Domínguez pertenece a ese pelotón de trabajadores madrileños encargado de poner la ciudad a punto para sus habitantes incluso en la nocturnidad. A lomos de una furgoneta, Domínguez recorre Madrid <strong>atendiendo las averías de una ciudad cuyos horarios se fragmentan</strong>. “Madrid es una ciudad con turnos de trabajo nocturnos muy variados: médicos, policías, camareros, personal de limpieza, empleados que entran o salen de madrugada”, analiza el técnico de la empresa FAIN Ascensores. “Toda esa gente usa el ascensor para volver a sus casas y ahí es donde aumentan las probabilidades de avería”, explica.</p><p>Una labor que no se limita a rescates rutinarios en comunidades de vecinos; también cubre infraestructuras críticas: “<a href="https://www.elconfidencial.com/bienestar/2025-04-29/hospitales-tratan-de-recuperar-la-normalidad_4118447/" target="_self">En un hospital, si falla el ascensor de un quirófano</a>, nos activamos de inmediato con la misma urgencia que si fuera un atrapamiento”. Para Domínguez, el componente psicológico y la gestión de la hostilidad son parte de la costumbre nocturna. “Te encuentras de todo, <strong>especialmente gente que vuelve de fiesta y te la lía dentro</strong>”, afirma. “Nos ha pasado llegar a un aviso por atrapamiento y encontrarnos a los usuarios durmiendo la mona dentro del ascensor. También atendemos situaciones tensas, como ambulancias que van a recoger a un enfermo de urgencia y se quedan atrapadas en pleno servicio”. Esa impredecibilidad obliga al técnico a ejercer un rol de contención emocional antes de llegar al lugar del aviso.</p><p>“En este trabajo tienes que ser un poco psicólogo. Cuando vas de camino al aviso, llamas al cliente por teléfono para tranquilizarlo. Te escuchan, les pides que respiren (...). Las preguntas típicas son: '<strong>¿Oiga, esto no se caerá?'</strong>, y tienes que explicarles que eso solo pasa en las películas”. Información que, siendo sinceros, este cronista agradece. El turno de noche, habida cuenta de las condiciones antes expuestas, amplía el margen de incertidumbre para trabajadores como los de la empresa FAIN.</p>Cara al público, más difícil<p>“No saber qué te vas a encontrar”, dice Domínguez, “suele ser lo habitual. Lo mismo te toca ir a barrios complicados o <strong>lidiar con personas maleducadas que pagan su frustración contigo</strong>. Te ven llegar y se cabrean, y tú piensas: ‘¡Pero si vengo a sacarte de ahí!’. Hay que dar capotazos”, lamenta el técnico, que recuerda un episodio concreto: “En el barrio del Pilar, un hombre salió como un Miura; vio mi maletín de herramientas en el suelo e intentó cogerlo para tirármelo a la cabeza. Tuve que esquivarlo y salir del portal”. Por supuesto, la <a href="https://www.elconfidencial.com/bienestar/2024-03-20/horario-laboral-comun-espana-acorta-vida-20_3852210/" target="_self">nocturnidad y sus responsabilidades obligan a tener ciertas tablas en la materia.</a> No vaya a temblarles el pulso a los alevines y se acabe con un disgusto. “Las guardias nocturnas se organizan mediante un cuadrante y suelen asignarse a los técnicos más experimentados”.</p><p>En cuanto al salario, como suele ser habitual,<strong> las guardias implican una mejora</strong>. “Un sueldo medio con este servicio de 24 horas puede rondar los 2.000 euros mensuales. Como un 20% más”, concluye Domínguez. La cadena de montaje nunca duerme En el extremo opuesto de esta nocturnidad atribulada, con urgencias y furgonetas pisando el acelerador, Juan Jesús Donaire, madrileño de cincuenta años, trabaja en un entorno completamente cerrado, radicalmente ajeno a los sobresaltos de la vía pública. Él forma parte del equipo de una<strong> planta automotriz a gran escala.</strong> “Pertenezco al equipo de un taller en Villaverde, parte de una empresa bastante grande, <a href="https://www.elconfidencial.com/motor/industria/2021-11-16/clicars-venta-online-coches-usados-startup-stellantis_3323907/" target="_self">Clicars; reacondicionamos al menos 30.000 coches al año</a>. Para mantener los márgenes, el taller necesita continuidad absoluta, no puede parar”, señala Donaire, en referencia a ese turno de noche que maneja.</p><p><a class="related-link" href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/vida-saludable/2025-02-28/melatonina-trabajo-nocturno-efectos-expertos-1qrt_4074773/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/ae9/f9f/ae9f9f5f2e62bad10139e9de93898864/si-trabajas-de-noche-o-trasnochas-este-descubrimiento-sobre-la-melatonina-puede-cambiar-tu-salud.jpg?mtime=1740662439" width="483" height="271"><h3 class="title-related"> Si trabajas de noche o trasnochas, este descubrimiento sobre la melatonina puede cambiar tu salud</h3>M. Sabato<div class="text-related"> Según los investigadores, esta hormona es clave en la regulación del sueño y podría ayudar a reducir el riesgo de ciertas enfermedades</div></a></p><p>Así, frente a la ocasional psicosis nocturna vivida por Adrián Andrés o los retos y presiones de Daniel Domínguez, Juan Jesús Donaire pertenece a otra clase de curritos nocturnos. Unos con lo que podríamos llamar “sesiones golfas” en su jornada laboral, ajenos a lo que sucede en la ciudad. “Tenemos un turno de noche completo de mecánica. Y no solo hacemos reparaciones mecánicas básicas; <strong>por la noche se trabaja en electromecánica, certificación, chapa, pintura y montaje</strong>. Está toda la fábrica a pleno rendimiento”. Donaire describe una experiencia desprovista de conflictividad, favorecida además por el aislamiento industrial. “Mi caso es totalmente distinto al de un técnico de urgencias o un taxista. Yo no veo cosas “bizarras” ni me expongo a situaciones extrañas de madrugada. A las horas a las que circulo, la carretera está prácticamente vacía”, relata el mecánico. “Yo entro a las diez y media de la noche y me meto dentro de una <strong>fábrica hasta las seis de la mañana</strong>. Allí estás centrado en la faena, rodeado de compañeros y bajo potentes focos de luz. Estás tan enfocado que casi ni te das cuenta de que es de noche fuera”.</p><p>Algo bien opuesto a los anteriores perfiles presentados. En el plano personal, mientras que para Domínguez o Andrés la noche implica complicaciones organizativas, algunas incluso con erosiones sociales como las relatadas por Andrés, para Donaire la madrugada fija ofrece ventajas contraintuitivas que optimizan su vida familiar. “A mí me ha beneficiado en la conciliación familiar”, confirma. “Mi mujer está en casa con los niños y nos organizamos de tal manera que, cuando llego por la mañana, ella sale a sus obligaciones. <strong>Siempre hay alguien disponible para llevar a los niños al colegio, o recogerlos, sin depender de nadie</strong>. Sacrificas un poco de tiempo en común con tu pareja, claro, pero ganas por otro lado”.</p><p>Sanidad advierte que el trabajo nocturno aumenta hasta un 33 % el riesgo de padecer depresión, ansiedad severa e irritabilidad</p><p>Aunque todos los trabajadores preguntados asumen las implicaciones que el análisis médico atribuye a la alteración de los ritmos circadianos, o los problemas psicológicos, para el mecánico de Clicars la clave está en la autodisciplina como factor corrector frente al desgaste. “Sé que está estudiado, pero creo que al final <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-03-10/trabajar-noche-turnos-malo-salud-vida_3845897/" target="_self">todo depende de la disciplina y del estilo de vida que lleves</a>. Tienes que garantizar un descanso adecuado. Exige una mayor responsabilidad contigo mismo”, concluye el mecánico. Manejar los engranajes de una ciudad como Madrid mientras el resto anda en stand by es un reto se mire por donde se mire.</p><p>Hay quien, vistas sus particularidades, es capaz de conciliar mejor su vida en el turno de noche, lo cual no impide que a la mayoría esta clase de desajustes acabe por causarles ciertas secuelas. He aquí una de las razones por las que trabajadores como Juan Jesús Donaire, a pesar de sentirse relativamente cómodos con sus horarios, destacan que no es una jornada que pretendan alargar durante lo que les queda de vida laboral. Sea como fuere, ahí están. <strong>Los búhos trabajadores de Madrid, manteniendo el fuego de la ciudad encendido </strong>mientras sus habitantes duermen, festejan o hacen cualquier cosa. Lo que les apetezca, menos trabajar.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1779422275&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">