Innehåll
<p>La Real Academia de la Historia, la Junta de Castilla y León, el Congreso de los Diputados y hasta la Unesco lo proclaman: <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/la-feria-de-las-vanidades/2017-12-08/rajoy-cuna-parlamentarismo-castilla_1489952/" target="_self">León es la cuna del parlamentarismo europeo</a>, <strong>un reconocimiento que la provincia obtuvo entre los años 2011 y 2013</strong>. Y, sin embargo, tal afirmación genera un fuerte debate, cuando no rechazo, entre una parte de los historiadores, que hablan abiertamente de falta de rigor y hasta de “falacia”. La Historia vuelve como campo de batalla entre la leyenda y el rigor; entre el interés identitario y la verdad de unos <strong>hechos esquivos y difíciles de interpretar</strong>.</p><p>La más reciente voz crítica contra este reconocimiento es la del catedrático de Historia del Derecho de la Universidad Complutense <strong>José Sánchez-Arcilla Bernal</strong>, que acaba de publicar este año un <strong>extenso artículo titulado: ‘La Curia de León de 1188: La gran falacia del parlamentarismo’</strong>. Se refiere expresamente a la reunión, a veces denominada como Cortes, convocada por el rey Alfonso IX al comienzo de su reinado y que es la que ha dado pie al reconocimiento leonés y a la polémica jurídico-histórica.</p><p>“Clama al cielo que la Unesco haya avalado esto. Se la metieron doblada”, asegura Sánchez-Arcilla. “Es un eslogan bonito, pero que no se sostiene porque es totalmente incorrecto. Hablar de parlamentarismo en relación con esa Curia es de una gran falta de rigor. Pero estamos acostumbrados al uso distorsionado de los conceptos, como también ocurre con otros términos, como los ‘derechos humanos’ o la ‘constitución”. A su juicio, <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/castilla-y-leon/2026-03-13/autonomia-leonesa-leon-zamora-salamanca-elecciones-15m-1hms_4319425/" target="_self">podrían haberse usado otra denominación, como ‘cuna de las Cortes’</a>, “que, aunque sería también discutible, no sería tan claramente incorrecto como el de cuna del parlamentarismo”.</p><p><a class="related-link" href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/casas-reales/2026-04-26/urraca-leon-reina-pelicula-exposicion-aniversario-historia-feminismo_4343796/"><h3 class="title-related">Los intentos por traer de vuelta a la reina Urraca de León tras 900 años de su muerte</h3>Patricia Casas<div class="text-related">Nueve siglos después, su ciudad revisa quién fue realmente con una exposición inédita, un concierto o un proyecto audiovisual, entre otras cosas, para reinterpretar su figura desde una mirada contemporánea</div></a></p><p>Entretanto, el leonesismo ha incorporado el título como un elemento importante de su marco identitario, porque avalaría la condición singular del reino de León, y está dispuesto a defenderlo con uñas y dientes. Recientemente, la UPL protestó por unas declaraciones del alcalde de San Esteban de Gormaz (Soria) que reivindicaba la reunión celebrada en la localidad en 1187, un año antes que León, como ‘cuna del parlamentarismo’ también. Unas declaraciones que los leonesistas interpretaron como el intento ‘de Castilla’ de robar nuevamente “a León’. Y, sin embargo, si el elemento diferencial fuera la <strong>presencia del ‘tercer estado’, la reunión celebrada en Soria sería anterior</strong>, y tendría mucho mejor acreditada la participación de las ciudades.</p><p>Pero, ¿qué hay de fondo tras toda esta polémica histórica, que quizás resulte algo técnica y lejana para muchos ciudadanos? Pues lo más importante que<strong> está en juego es la credibilidad de las instituciones y la academia</strong>, y la sospecha de que criterios políticos, o de falta de rigor, pueden haber alentado una ficción.</p><p>Vayamos a los hechos. Los hechos son que Alfonso IX convoca una Curia regia en León en 1188, al comienzo de su mandato, probablemente como forma de afrontar la realidad convulsa y profundamente desordenada de su reino. A esa Curia convoca no sólo a los nobles y al clero, como era lo habitual, sino también a representantes de las ciudades, la burguesía. Y en esa reunión se aprueban unas normas de orden público, <strong>los Decreta, con los que Alfonso IX se comprometía a restaurar la justicia en su reino.</strong></p><p>La Unesco reconoce en 2013 los documentos como “la referencia al sistema parlamentario europeo más antigua que se conozca hasta el presente”</p><p>Esos documentos son los que la Unesco reconoce en 2013 como “la referencia al sistema parlamentario europeo más antigua que se conozca hasta el presente”. Y no sólo eso, sino que afirma que los Decreta “<strong>reflejan un modelo de gobierno y de administración original en el marco de las instituciones españolas medievales</strong>, en las que la plebe participa por primera vez, tomando decisiones del más alto nivel, junto al rey, la iglesia y la nobleza, a través de representantes elegidos de pueblos y ciudades”, tal y como puede leerse en la página web de la organización de la ONU.</p><p>Y aquí, en estas pocas líneas, es donde está el problema. O, más bien, los problemas. Porque lo que la Unesco describe no se ajusta a los hechos históricos de esa reunión, o al menos a lo que puede conocerse de ella. En primer lugar, no se sabe cuántos representantes de las ciudades participaron, ni si, por sus procedencias, <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2022-02-12/castilla-leon-historia-comunidad-dividida_3373781/" target="_self">pueden considerarse representativos del conjunto del reino, que por entonces incluía la actual Galicia</a>. Pero, sobre todo, es más que dudoso que los representantes de las ciudades participaran en ninguna toma de decisión. A lo sumo tendrían la posibilidad de opinar y quejarse, pero nada más. Para Sánchez-Arcilla y otros historiadores, esa Curia medieval de León fue una<strong> estrategia del rey para obtener respaldo al comienzo de su mandato</strong>, pero no instaura una nueva forma de gobierno. De hecho, más adelante se celebrarán nuevas curias de este tipo y sólo en algunas de ellas estarán invitadas las ciudades.</p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/YX-0HT9-ayeYiv7mnG3ag8Pd7DU=/6x3:1016x672/1338x886/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F515%2Fb6c%2F946%2F515b6c9461f6e2b76b9ded39f430ed19.jpg" alt="Acto de reconocimiento en el Congreso de los Diputados, en 2019. (JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN)" width="1338" height="886"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/YX-0HT9-ayeYiv7mnG3ag8Pd7DU=/6x3:1016x672/1338x886/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F515%2Fb6c%2F946%2F515b6c9461f6e2b76b9ded39f430ed19.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/YX-0HT9-ayeYiv7mnG3ag8Pd7DU=/6x3:1016x672/1338x886/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F515%2Fb6c%2F946%2F515b6c9461f6e2b76b9ded39f430ed19.jpg" alt="Acto de reconocimiento en el Congreso de los Diputados, en 2019. (JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN)" width="1338" height="886"> Acto de reconocimiento en el Congreso de los Diputados, en 2019. (JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN) </div><p>“No podemos presentar estas curias medievales extraordinarias como parlamentarias, porque carecen de los rasgos que definen al parlamentarismo”, explica el catedrático de Historia del Derecho de Valladolid, <strong>Félix Martínez Llorente</strong>. Y esos rasgos son la división de poderes, la existencia una representación estable y efectiva y una autonomía de la institución. “La convocatoria de las Cortes estaba al criterio del rey, no podían reunirse de forma autónoma”, explica el historiador vallisoletano. Su crítica no pretende defender una ‘cuna del parlamentarismo’ castellana, <strong>con base en la reunión de San Esteban de Gormaz de 1187, a la que pueden hacerse los mismos reproches</strong>, sino simplemente reconocer que el parlamentarismo no llega a España hasta el siglo XIX, con las Cortes de Cádiz. De hecho, no es posible trazar ninguna trayectoria que arranque de aquellas y lleve a ésta. “No hay una relación de causa y efecto que permita defender que gracias a las curias medievales se ha llegado al sistema de parlamentarismo actual”, asegura Martínez Llorente.</p><p>Pero aún hay más. Ni siquiera se conservan documentos originales de la época de los Decreta. Lo que ha llegado hasta nosotros son copias posteriores y un original del siglo XVI que los menciona. Y ninguno de ellos precisa el año en que se aprobaron, ni habla de la participación de representantes del ‘tercer estado’ en la Curia leonesa. Esto, para los historiadores críticos, es una <strong>vulneración flagrante de los propios criterios de la Unesco</strong>, que buscan justamente proteger documentos originales. Se da la paradoja, además, de que el <a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2025-10-08/ciudad-patrimonio-humanidad-unesco-galicia-1qrt-1tna_4224590/" target="_self">proponente ante la Unesco del reconocimiento de los Decreta ni siquiera es historiador.</a></p><p>Pero el reconocimiento oficial sigue ahí, y consta incluso en publicaciones del Congreso de los Diputados, y ha sido objeto de jornadas académicas organizadas por la Junta de Castilla y León y por otras instituciones. <strong>“Reconozcan la singularidad de esas Cortes como quieran”</strong>, proclama Sánchez-Arcilla, “pero no hablen de parlamentarismo, porque no lo es”. La verdad en disputa.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1779939038&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">