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"Det ser ut som ett krigsfält": ångesten för dem som vräkts av bränderna i Madrid

De som drabbats i El Encinar del Alberche har kunnat återvända till sina hem under några minuter för att hämta mediciner, kläder och ta hand om djuren de var tvungna att lämna efter sig.

"Det ser ut som ett krigsfält": ångesten för dem som vräkts av bränderna i Madrid

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Publicerad av 20 Minutos

25 july 2026, 07:48

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"Parece un campo de guerra": la angustia de los desalojados por los incendios en Madrid

Beskrivning

Los afectados de El Encinar del Alberche han podido regresar durante unos minutos a sus viviendas para recoger medicinas, ropa y atender a los animales que tuvieron que dejar atrás.

Innehåll

<p>"Esperar. No hay otra". Miguel responde a <i><b>20minutos </b></i>con resignación cuando se le pregunta qué piensa hacer después de comprobar los daños provocados por el <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/incendios-espana.html" title="Incendios en España">incendio </a>en su vivienda de la urbanización El Encinar del Alberche, ubicada en la localidad de Villa del Prado, una de las más afectadas por los fuegos que sacuden la Comunidad de Madrid.<b> Su parcela ha quedado completamente quemada y la casa está "mal".</b> "Aquello parece un campo de guerra", afirma Marimar, otra desalojada.</p><p>Ellos son algunos de los vecinos que fueron evacuados el miércoles al polideportivo municipal desde que el fuego se empezó a acercar a la extensa urbanización.<b> El primer recuento realizado por los servicios de emergencia cifra en 43 las viviendas destruidas en El Encinar del Alberche</b>, según avanzó este viernes la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. La zona, que cuenta con más de 50 kilómetros de calles y puede llegar a albergar cerca de 6.000 personas durante el verano, fue evacuada ante el avance de las llamas.</p><p>Unas 700 personas tuvieron que abandonar sus casas, aunque muchas se trasladaron a viviendas de familiares o a otros domicilios. Alrededor de 300 han permanecido estos días en el polideportivo, según la alcaldesa de Villa del Prado, Belén Rodríguez. Los vecinos han podido regresar este viernes por grupos y acompañados por los servicios de emergencia para <b>conocer el estado de sus casas y recoger medicación, ropa, documentación y otros enseres imprescindibles</b>. También han aprovechado esos pocos minutos para atender o intentar rescatar a los animales que no pudieron llevarse durante el desalojo.</p><p>Miguel entró en la urbanización poco antes de relatar su experiencia y, durante la breve visita, solo ha recogido una cosa: su insulina. Había pasado las primeras horas refugiado con su mujer en casa de unos amigos, pero el humo empezó a afectar al propietario de la vivienda, enfermo de los pulmones, y tuvieron que marcharse. Su mujer se quedó con los tres gatos de la familia y él se trasladó al polideportivo acompañado de su perro. "<b>He estado haciendo un recorrido por toda la urbanización y no pinta bien</b>", asegura. Le preocupa sobre todo el viento y no sabe cuándo podrán regresar definitivamente. "Parece que mañana el tiempo va a mejorar para esto, pero no lo sé. No lo veo bien".</p><h2>Cinco minutos para comprobar que la casa sigue en pie</h2><p>Marimar también <b>pasó casi dos días sin conocer el estado de su vivienda ni de los dos gatos que se habían quedado dentro.</b> Este viernes pudo acceder durante apenas cinco minutos, acompañada por Protección Civil. "Hasta hace media hora estaba muy nerviosa y muy mal", explica. La visita le permitió comprobar que las vallas de su parcela estaban quemadas, pero que la casa permanecía intacta. También pudo alimentar a los animales, a los que no habían conseguido sacar porque, aunque viven en la vivienda, son difíciles de capturar.</p><p>La espera para poder regresar provocó <b>momentos de tensión. </b>Según relata, los vecinos protestaron porque no se les permitía entrar debido al peligro que todavía existía en la zona. Finalmente, las autoridades organizaron accesos escalonados y controlados. </p><p>La tranquilidad por haber salvado su vivienda contrasta con lo que Marimar encontró en el resto de la urbanización. <b>"Aquello parece un campo de guerra. Todo lo que está quemado y las casas que han ardido… Es un campo de guerra</b>", afirma. Los vecinos desconocen cuándo podrán regresar, aunque algunos han recibido la indicación de que el desalojo podría prolongarse hasta el domingo.</p><p>La alcaldesa explica que las condiciones todavía no son adecuadas para autorizar el retorno definitivo. <b>"Continúan aquí porque, de momento, las condiciones no son propicias para que puedan volver a sus domicilios",</b> señala Rodríguez. Algunas viviendas, añade, se encuentran "muy deterioradas y muy dañadas", por lo que los accesos se han limitado a recoger objetos necesarios antes de volver al polideportivo. </p><h2>"La casa me daba igual, me importaban mis animales"</h2><p>La preocupación por los animales se repite entre los desalojados. Luna también pudo rescatar a su perrita y María cuidaba en el polideportivo a la perra de una amiga mientras esta acudía a comprobar el estado de su casa. Define estos días como "caóticos" y marcados por la falta de información. <b>"No se sabe qué pasa ni qué va a pasar. La cosa está muy rara</b>", resume. Ella también tuvo que abandonar temporalmente su vivienda y recuerda que sintió "miedo", sobre todo por sus animales. "La casa me daba igual, me importaban mis animales", asegura.</p><p>Por su parte,<b> Francisca y Paco, de 84 y 88 años, afrontan la evacuación de una manera diferente</b>. Ella duerme y se asea en casa de unos amigos, mientras durante el día permanece en el polideportivo. Considera que están bien atendidos y trata de asumir que deberán quedarse fuera de su hogar mientras persista el riesgo. </p><p>"El problema es para los que han perdido su casa. Los demás estamos aquí agradecidos porque es por nuestra seguridad", sostiene Francisca. "Contra el clima no podemos hacer nada". Paco, en cambio, tiene claro dónde quiere pasar la noche cuando les permitan volver. "Yo no.<b> Yo quiero dormir en mi cama, aunque tenga que estar aquí una semana</b>. Yo, de aquí a mi cama", responde. </p><h2>Un pueblo volcado con los desalojados</h2><p>Mientras los afectados esperan noticias, los vecinos de Villa del Prado se han organizado para mantener abastecido el polideportivo.<b> Óscar trabaja junto a otra docena de personas preparando cientos de bocadillos y ayudando en lo que haga falta</b>. Este viernes tenían previsto elaborar unos 800, una cantidad similar a la del día anterior. No pertenecen a ninguna organización ni asociación: son habitantes del municipio que han acudido por iniciativa propia.</p><p>"Se ha arrimado todo el mundo. <b>Todo el pueblo está apoyando esta causa</b>", destaca Óscar. La situación, reconoce, se está viviendo como "un infierno", aunque considera que el casco urbano ha tenido más suerte que El Encinar del Alberche, donde las llamas sí han alcanzado numerosas propiedades. También María destaca la reacción colectiva. "La gente del pueblo se ha volcado. Se está ayudando en todo lo que se puede y hay preocupación porque son vecinos. Aquí somos una familia", afirma.</p><p>Las evacuaciones ordenadas este viernes debido a los incendios que asolan la Comunidad de Madrid y la provincia limítrofe de Ávila elevaron hasta las <b>63.000 las personas desalojadas o confinadas </b>en ambos territorios. Dos de ellos, los declarados en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, terminaron fusionándose en un único incendio forestal en la Sierra Oeste. A ellos se sumaba la amenaza del fuego de Burgohondo, cuya evolución también preocupaba por su proximidad a la región. </p>
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