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<p>Las personas que nos dedicamos al <a href="https://www.20minutos.es/salud/jeronimo-ors-experto-dermocosmetica-tratamiento-piel-invertir-belleza-es-invertir-salud-mental-no-hay-que-rendirse-ante-vida_6937902_0.html" title="Jerónimo Ors, experto en dermocosmética y tratamiento de la piel: "Invertir en belleza es invertir en salud mental. No hay que rendirse ante la vida"">cuidado de la piel</a> vemos cada día nuevas tendencias, alteraciones o, simplemente, nuevas peticiones de quienes acuden a consultarnos. Por desgracia, últimamente <b>muchas de estas tendencias son negativas;</b> además, su frecuencia y complejidad se están acelerando. Observamos una proporción cada vez mayor de <b>pieles sensibles, sequedad extrema,</b> <a href="https://www.20minutos.es/mujer/belleza/este-es-uno-los-activos-mas-recomendados-para-combatir-las-manchas-unificar-tono-piel-segun-una-farmaceutica_6955221_0.html" title="Este es uno de los activos más recomendados para combatir las manchas y unificar el tono de la piel, según una farmacéutica">aparición de manchas</a> una muy preocupante escalada en el <a href="https://www.20minutos.es/salud/medicina/sintomas-del-cancer-de-piel-la-enfermedad-por-la-que-ha-muerto-patricia-rite-a-los-30-anos-5119332/" title="Síntomas del cáncer de piel, la enfermedad por la que ha muerto Patricia Rite a los 30 años">número de cánceres de piel</a>, procesos de caída de cabello o cambios cutáneos derivados de las medicaciones, entre muchos otros problemas.</p><p>Sin embargo, uno de los fenómenos más llamativos y espectaculares es el <b><a href="https://www.20minutos.es/mujer/estar-bien/como-afecta-cambio-hora-mi-piel-mi-organismo-5647652/" title="¿Cómo afecta el cambio de hora a mi piel y a mi organismo?">incremento de personas con acné</a>, no solo en la adolescencia</b>, sino en todas las edades, y muy especialmente en mujeres jóvenes o en la mediana edad. El acné y, en general, la tendencia a la aparición de granitos parecían <b>patologías típicas de la adolescencia.</b> En esta alteración cutánea, el problema comienza al taponarse el conducto de salida de las glándulas sebáceas. Si solo se obstruye, nos encontramos con la presencia de espinillas o puntos, que <b>pueden ser blancos o negros. </b></p><p>Si el exceso de grasa se combina con las bajas defensas de la piel, las glándulas sebáceas se llenan de bacterias —concretamente de<span> </span><span><i>Cutibacterium acnes</i></span>— y se produce la infección. Estas <b>bacterias fabrican toxinas y radicales libres que irritan la piel</b>, dando lugar a ese aspecto inflamado y enrojecido. A partir de ahí, el acné puede tomar diversos caminos, más o menos agresivos, pero en cualquier caso la piel va a sufrir un fuerte deterioro.</p><p>En la última década hemos sido testigos de una serie de cambios. Durante la pandemia, el <b>uso de la mascarilla provocó un espectacular aumento del acné</b>, calificado como<span> </span><span><i>maskné</i></span>, que supuso casi otra pequeña epidemia. En pieles grasas y con tendencia acneica, el roce continuo con un material agresivo aumenta la predisposición a infecciones como el acné o la rosácea. Afortunadamente, con la retirada de las mascarillas, esta problemática desapareció.</p><p>No obstante, desde hace unos años se ha puesto de manifiesto una casuística más global. Se han <b>multiplicado los brotes de acné, la tendencia a la piel grasa</b> con granitos y también un tipo de acné de baja intensidad en el que se mantienen un pequeño número de comedones y una irritación en la zona de forma prácticamente permanente. Incluso durante el embarazo, un periodo en el que históricamente la piel y el cabello mejoraban extraordinariamente, ahora no es así en muchas mujeres, ya que la tendencia a los granitos se mantiene.</p><p>Ante esta realidad —para la que afortunadamente hay todo tipo de soluciones—, estamos empezando a <b>preguntarnos cuál puede ser el origen o la causa</b>. Resumidamente, estos son los principales sospechosos:</p><ul><li><b>Dispositivos intrauterinos (DIU) hormonales</b>: son métodos anticonceptivos muy seguros para la salud, pero liberan progesterona o sus derivados, lo que puede fomentar la aparición de acné y una piel más grasa. </li><li><b>El teletrabajo</b>: aunque es beneficioso en algunos aspectos, no lo es tanto en otros. La falta de actividad física, alimentación inadecuada y el sedentarismo hacen que eliminemos peor las toxinas y tengamos más tendencia a la retención de líquidos. Además, el consumo de grasas saturadas engrasa la piel y el cabello. </li><li><b>El abandono de la dieta mediterránea</b>: la reducción de alimentos ricos en fibra y antioxidantes está produciendo desequilibrios en nuestra epidermis. </li><li><b>El consumo de medicamentos</b>: particularmente los antiinflamatorios de uso común como el ibuprofeno, u otras sustancias que alteran el microbioma cutáneo.</li><li><b>La contaminación ambiental y el calentamiento global</b>: el aumento de sustancias tóxicas en la atmósfera afecta a la piel.</li><li><b>Los disruptores endocrinos</b>: sustancias que nos rodean que pueden alterar el ciclo hormonal.</li><li><b>El uso de cosméticos inadecuados</b>: productos que contienen bases grasas o comedogénicas, o sustancias irritantes para ciertos tipos de piel si no se usan correctamente, como el retinol o los ácidos frutales (AHAs).</li><li><b>El estrés</b>: el aumento del cortisol genera un engrasamiento de la piel y caída de defensas. La piel más grasa se convierte en un festín para las bacterias, desequilibrando su ecología y favoreciendo la aparición de infecciones.</li></ul><p>Afortunadamente, el <b>conocimiento de estas tendencias y fisiología cutánea nos permite soluciones</b> preparadas y de gran eficacia: preventivas en el caso de la cosmética —que es la ciencia de la nutrición de la piel— y médicas en el caso de los acnés más desarrollados.</p>