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<p>Los primeros alumnos en examinarse de la Prueba de Acceso a la Universidad ya <a href="https://www.20minutos.es/madrid/valeria-joven-boadilla-monte-con-mejor-nota-pau-madrid-estudiara-medicina-semanas-me-ire-interrail_6982018_0.html" title="Valeria, la joven de Boadilla con la mejor nota de la PAU en Madrid: "Estudiaré Medicina; si no llegaba, pensé en Ingeniería Aeroespacial"">han empezado a recibir las notas</a>. Ahora llega el momento de elegir qué y dónde estudiar. Para algunos, dar el paso a la <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/universidad.html" title="Universidad">Universidad </a>supone cambiar de lugar de residencia y exige conseguir un sitio donde alojarse, una búsqueda que en las grandes ciudades se topa con la crisis de la <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/vivienda.html" title="Vivienda">vivienda</a>. <b>El encarecimiento de los alquileres también afecta a los universitarios</b> y ha impulsado la proliferación de residencias estudiantiles, aunque el número de desplazados sigue superando con creces al de camas y los centros públicos son minoría. Los <a href="https://www.20minutos.es/tags/deportes/estudiantes.html" title="Estudiantes">estudiantes </a>reclaman opciones asequibles para evitar que la dificultad para costearse un techo afecte a su formación.</p><p>En el último curso unos <b>650.000 universitarios han estudiado en España fuera de su lugar de residencia</b> habitual —tanto nacionales como internacionales—, según datos de la consultora Atlas Real Estate Analytics a los que ha tenido acceso <i><a href="https://www.20minutos.es/tags/autores/20minutos-a.html" title="20minutos"><b>20minutos</b></a>. </i>Son <b>cinco veces más que el volumen de camas</b> operativas en residencias universitarias y colegios mayores. El parque se sitúa en torno a las 122.000 plazas y el precio oscila mucho en función de las características del centro, aunque los de titularidad pública son minoritarios: apenas suman 21.000 camas en toda España.</p><p>Entre los diez principales operadores —concentran el 40% de las plazas, según los datos de Atlas Real Estate Analytics—, solo hay uno público. Se trata de la Universidad Autónoma de Barcelona, cuya residencia cuenta con 2.200 camas y se anuncian a partir de los 281 euros al mes. El coste de una habitación individual sube hasta los 388 y 450 euros, en función de las características. </p><p>La horquilla en el resto de operadores privados está por encima: <b>las habitaciones más baratas se ofertan</b> a partir de 400 euros y las más caras llegan a sobrepasar los 2.000, de acuerdo con sus respectivas webs. "Hay algunas que se centran más en estudiantes de alto poder adquisitivo, pero, en general, las residencias buscan todo tipo de estudiantes", explica Alejandro Bermúdez, fundador de Atlas Real Estate Analytics. "Lo primordial es llenar, entonces lo que hacen es tener un rango amplio de precios que empieza con habitaciones compartidas relativamente asequibles y luego ya habitaciones más caras", agrega.</p><p>Los <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/precio-del-alquiler.html" title="Precio del alquiler">precios </a>de las habitaciones de alquiler en <b>pisos compartidos</b> eran tradicionalmente la opción más barata, aunque en los últimos años han recortado distancias con respecto a las residencias. Según datos de Idealista correspondientes al primer trimestre de 2026, <b>arrendar un cuarto sale de media en España por 430 euros al mes</b>, si bien hay zonas donde el nivel de precios es notablemente más alto. Es el caso de Barcelona y Madrid, donde la media está en 600 y 587 euros mensuales respectivamente. Sobrepasan con creces el nivel de precios de otras grandes ciudades como Valencia (385 euros), Sevilla (375) o Zaragoza (350). Polos universitarios tradicionales como Granada o Salamanca se mantienen todavía en cotas más asequibles, con una media de 300 euros por habitación.</p><p>"La brecha geográfica es significativa", reconoce Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, que reconoce que el incremento de los precios de las habitaciones ha empezado a moderarse por el aumento de la oferta. A nivel nacional, el precio medio apenas se ha encarecido un 2% con respecto a principios de 2025. "La moderación de precio en las grandes ciudades sugiere que el aumento de oferta está cumpliendo cierto efecto estabilizador", explica, apuntando a que<b> "muchos propietarios han optado por cambiar de modelo y pasarse al alquiler de habitaciones </b>por ofrecerles una mayor seguridad jurídica". "El mercado de pisos compartidos se está convirtiendo en el refugio de muchas personas, vista la imposibilidad de una gran parte de la población para acceder a una vivienda en alquiler", añade, remarcando que no está únicamente orientado a estudiantes.</p><p>Desde la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) no solo se muestran preocupados por el encarecimiento de las habitaciones, sino también porque ofrece menos garantías que alquilar un piso completo, al no estar regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos. "Pedimos que sea más análogo, porque el estudiante, que probablemente sea la primera vez que alquila una habitación y está en la necesidad de alquilarla porque si no, no puede hacer la carrera, <b>se encuentra ante situaciones de fraude mucho más amplias y legalmente no está protegido</b> de la misma manera", denuncia la directora de Relaciones Institucionales de CREUP, Marta Gómez.</p><h2>Un nuevo modelo</h2><p>El encarecimiento de las habitaciones en pisos compartidos se ha producido en paralelo a la proliferación de residencias estudiantiles. <b>Solo en el último curso se han abierto más de 13.000 nuevas camas. </b>"Las residencias de estudiantes están viviendo un momento excepcional porque el alquiler tradicional está carísimo y hay muy poco, por tanto los estudiantes migran a las residencias", señala el fundador de Atlas Real Estate Analytics, que reconoce que el crecimiento del sector se está produciendo del lado de operadores privados que plantean un nuevo estándar de centros de última generación.</p><p>"A partir de 2017 se empezó a invertir y se quiso hacer algo un poco más moderno: <b>residencias con más zonas comunes, que no tuviesen límites de horario... </b>algo más adaptado al estudiante moderno", explica Bermúdez, que apunta a que es un modelo más rentable que el de los colegios mayores tradicionales, que disponen de más metros cuadrados por estudiante y más personal, por ejemplo. Según la consultora, esta tipología de centros aglutina actualmente unas 69.500 camas. Se han más que duplicado desde 2021 y se han convertido en los principales operadores. Bermúdez ve margen para que sigan expandiéndose en algunas zonas. "En el centro de Barcelona o de Madrid pueden seguir creciendo, pero hay ciudades que ya están saturadas, véase Salamanca, Pamplona e incluso zonas de Sevilla", opina, remarcando que "es muy importante que sean asequibles las residencias que quieran tener un futuro prometedor". </p><p>Desde CREUP no creen que la proliferación de residencias privadas sea una solución para mejorar el alojamiento estudiantil. "Lo que hay que hacer es mejorar la oferta de residencias públicas y colegios mayores", reclama Gómez, que pide no solo crear más plazas sino también incrementar la financiación de las universidades públicas para bonificar a los estudiantes vulnerables y de rentas bajas. "Ahora mismo, como están infrafinanciadas,<b> hay colegios mayores que no se utilizan porque están sin rehabilitar y son inhabitables"</b>, añade, apuntando a que esa sería una forma más rápida de ampliar las plazas.</p><p>Gómez subraya también la necesidad de reforzar las becas de compensación del gasto en alojamiento, que actualmente ve "muy insuficientes". Según el informe anual de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas, la proporción de universitarios que perciben <b>becas de residencia apenas se ha movido entre el 5,8% y 7,6% de los estudiantes</b> de grado y máster a lo largo de las últimas dos décadas, lo que equivale a menos de un tercio de los alumnos desplazados. El volumen total de ayudas ha aumentado apenas un 16,4% en ese periodo, mientras el colectivo total de becarios lo ha hecho un 56,5%, de manera que cubren cada vez una proporción menor de becados. Al mismo tiempo, la dotación per cápita se ha reducido casi a la mitad, de 3.043 a 1.600 euros.</p><p>"Hay estudiantes que no pueden optar a la Universidad u oferta que querrían si no pueden pagarse un piso, una habitación o una residencia", remarca la portavoz de CREUP, que insiste en que <b>"el no acceso y el no derecho a la vivienda interfiere directamente en el derecho a la educación"</b>. "Hasta que no solucionemos el problema de la vivienda tampoco solucionaremos el acceso universal a la educación", concluye.</p>