Beskrivning
El PSOE ha concentrado sus actos en Castilla y León, donde Sumar no sacó ni un escaño en 2023, mientras varias voces socialistas ven con buenos ojos que las fuerzas a su izquierda reconsideren sus candidaturas. Nadie confirma, sin embargo, que haya negociaciones para retirar listas al Congreso.
Innehåll
<p><b>"Todo al rojo"</b>. La consigna con la que <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/pedro-sanchez.html?_wf_iframed=1" title="Pedro Sánchez">Pedro Sánchez</a> pide concentrar en el PSOE el voto progresista ha marcado las primeras semanas de <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/elecciones-generales.html" title="Elecciones Generales">precampaña del 29-N</a>. La traducción política es clara: convertir la fragmentación a su izquierda en un argumento a favor del voto útil y situar desde ahora a los candidatos socialistas en primer plano. La agenda de actos apunta, además, a circunscripciones donde unos pocos miles de votos pueden<b> alterar el reparto del último escaño</b>. Tras abrir la precampaña en Dos Hermanas, su ciudad 'talismán', el presidente llevó sus actos a Ponferrada <b>(León), Valladolid y Burgos</b>. También tenía previsto acudir a <b>Toledo</b>, pero el acto fue finalmente cancelado. El mapa vislumbra una prioridad a la que voces socialistas apuntan: movilizar en provincias medianas donde el PSOE ve opciones de recuperar votos progresistas que se quedaron sin representación en 2023. León y Burgos repartieron cuatro escaños cada una; Valladolid, cinco, y Toledo, seis. <b>Sumar no logró ninguno de ellos.</b></p><p><span>El cálculo se entiende mejor a la luz de aquel reparto. PP y PSOE se dividieron a partes iguales los cuatro escaños de León y Burgos. En Valladolid, el PSOE y el PP obtuvieron dos diputados cada uno, y Vox logró el quinto. La consigna del "todo al rojo" busca concentrar en las listas socialistas el voto progresista y, al mismo tiempo, aprovechar la competencia entre PP y Vox. En circunscripciones pequeñas y medianas, unos pocos miles de votos pueden decidir el último escaño o<b> dar al PSOE más margen para conservar los que ya tiene</b>. Las provincias que reparten cuatro escaños son un buen ejemplo: los socialistas tratarían de blindar sus dos diputados frente al PP, que también obtuvo dos en 2023. Y, si Vox sube como apuntan las encuestas, incluso les podría beneficiar la dispersión del voto. </span></p><p><span>Que Sánchez y Santiago Abascal hayan llevado sus campañas a Ponferrada y Burgos con pocos días de diferencia, y coincidan también en Asturias —Abascal en Avilés y Sánchez en Gijón—, puede beneficiar a ambos frente al PP. Vox aspira a crecer a costa de los populares, mientras el PSOE puede aprovechar la división de la derecha. Pero la estrategia socialista requiere de otro movimiento: para disputar esos escaños <b>también necesita concentrar el voto progresista que hoy se reparte a su izquierda</b>, sobre todo en las circunscripciones donde unos pocos votos pueden decidir el último diputado.</span></p><p><span>En Castilla y León, una de las voces más insistentes en esa apelación ha sido Óscar Puente, ministro, líder del PSOE de Valladolid y cabeza de lista por esa provincia. Desde el inicio de la precampaña ha preparado el terreno para el voto útil. <b>"Todo el voto a la izquierda del PSOE en Castilla y León es un voto regalado a la derecha"</b>, dijo, al advertir del efecto de la ley D’Hondt en las provincias que reparten pocos diputados. El mensaje de Ferraz es que, en esos territorios, una candidatura progresista sin opciones de lograr escaño puede acabar facilitando que el último diputado se lo lleven las derechas.</span></p><p><span>La división entre las fuerzas a la izquierda del PSOE da argumentos a esa estrategia. <b><a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/frente-amplio.html" title="Frente Amplio">Frente Amplio</a> y <a href="https://www.20minutos.es/tags/instituciones-empresas/podemos.html" title="Podemos">Podemos</a> no lograron una candidatura común estatal </b>y concurrirán por separado en la mayoría de las circunscripciones, salvo en Canarias y la Comunidad Valenciana. Castilla y León ofrece un precedente para el mensaje socialista: <b>en 2023, Sumar reunió más de 100.000 votos en la comunidad y no obtuvo representación</b>. La comparación tiene un matiz, porque aquella candidatura incluía a Podemos, que ahora se presenta por separado en buena parte de las circunscripciones. Aun así, el ejemplo ilustra el riesgo electoral que explota el PSOE: una candidatura puede reunir muchos votos y quedarse fuera del Congreso.</span></p><p><span>En el Senado, en cambio, el PSOE sí ha pactado listas conjuntas con Frente Amplio en 45 provincias, con la intención de disputar la mayoría al PP. El acuerdo ha alimentado la pregunta de si sería posible <b>trasladar alguna fórmula de coordinación al Congreso, aunque ambos partidos niegan que haya negociaciones</b> abiertas para retirar candidaturas o pactar listas. El debate volvió a cobrar fuerza después de que Emilio Delgado, cabeza de lista de Frente Amplio por Madrid, asegurara que había conversaciones con los socialistas para "optimizar" los resultados. Frente Amplio aclaró que no negociaba retiradas y el PSOE sostuvo que nunca había planteado pactar listas conjuntas para la Cámara Baja.</span></p><p><span>La decisión de CHA-Frente Amplio en Aragón de <b>no presentar candidatura al Congreso por Teruel ha reavivado la discusión</b>, aunque no acredita que exista un acuerdo con Ferraz. Chunta justificó la retirada por la necesidad de evitar la dispersión del voto y favorecer una mayoría progresista. IU, que también forma parte de la coalición aragonesa, rechazó la decisión y mantiene su voluntad de impulsar una candidatura de izquierdas en la provincia para dar a los votantes alternativas al PSOE. La discrepancia muestra que la apelación al voto útil también divide a las fuerzas progresistas: para unas, retirar una lista puede evitar que los votos se queden sin representación; para otras, <b>supone renunciar a tener voz propia y puede dejar espacio a Podemos</b>.</span></p><p><span>Las formaciones tienen hasta la medianoche del lunes 26 de octubre para registrar sus candidaturas. Hasta entonces, el debate sobre posibles retiradas o cambios en las listas seguirá conectado con la estrategia del PSOE: <b>reunir voto progresista allí donde el reparto de escaños pueda decidirse por un margen estrecho</b>.</span></p>