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<p>El Gobierno afronta este martes el primer examen de los <b><a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/presupuestos-generales-del-estado.html" title="Presupuestos Generales del Estado">Presupuestos Generales del Estado</a> 2027</b> con la votación en el <b><a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/congreso-de-los-diputados.html" title="Congreso de los Diputados" target="_blank">Congreso</a></b> de la senda de déficit y los objetivos de estabilidad presupuestaria. Lo hace sin tener atados los apoyos ni a izquierda ni a derecha y con la oposición y algunos socios dando por hecho que las Cuentas <b>serán una "excusa" para adelantar las elecciones generales</b> al primer trimestre de 2027 y poner así fin a la legislatura con un motivo ajeno a la crisis judicial que cerca al PSOE. Es una idea que partidos como PP o Podemos llevan repitiendo abiertamente desde que el Ejecutivo anunciase su intención de presentar las Cuentas del próximo año. Otros como ERC, aunque en privado, también entenderían que, dada la coyuntura, el PSOE las utilizara como una <b>demostración de su programa electoral</b> y con la idea de adelantar unos meses los comicios.</p><p>Por el momento, <b>el Gobierno puede contar con el 'no' a la senda del déficit de PP, Vox y Junts,</b> que en las últimas horas, en palabras de su portavoz nacional, Josep Rius, ha defendido que le parece "una frivolidad" aventurarse a presentar sin apoyos unos Presupuestos, previsiblemente en otoño. Si bien con el voto negativo de ese bloque conservador la senda ya no saldría adelante, el Ejecutivo tampoco tiene atado el apoyo de partidos del PNV o Podemos, que ha repetido en más de una ocasión que no va a apoyar unas Cuentas que aumenten el gasto en defensa. De la posición de estos dos partidos dependerá que la derrota para el Gobierno, además de inevitable, sea todavía más simbólica.</p><p>Con todo, el Congreso votará este martes el que será un <b>techo de gasto</b> para diseñar las Cuentas récord, de <b>226.032 millones de euros, </b>un 6,6% más en comparación con el que se fijó para las del año 2025. En cuando a la senda del déficit, el Ejecutivo la fija en el 1,8% del PIB para el próximo año, 1,6% en 2028 y el 1,5% en 2029. </p><p>Por su parte,<b> el déficit concedido a las comunidades autónomas</b> es del 0,1%, lo que supone un margen fiscal de unos 5.849 millones de euros que las comunidades del PP ya rechazaron el el Consejo de Política Fiscal y Financiera del lunes de la semana pasada. También lo hizo Junts porque la propuesta era idéntica a la que presentó el Gobierno a finales del año pasado, cuando también fue tumbada.</p><p>El previsible rechazo de la Cámara a la senda del déficit provocará que esta tenga que someterse a <b>una segunda votación en otro pleno extraordinario previsto para el día 23 de julio</b>. Si también decae, el escenario es incierto, pues durante la etapa de <b><a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/maria-jesus-montero.html" title="María Jesús Montero" target="_blank">María Jesús Montero </a></b>como ministra de Hacienda el Gobierno encontró un agujero en la Ley de Estabilidad Presupuestaria a través del que pretende continuar adelante con las Cuentas con una senda de déficit producto del compromiso que España haya adquirido con la Unión Europea en materia fiscal el año correspondiente. No obstante, hasta el momento no ha llegado a activarse este mecanismo porque el Ejecutivo ha desistido de continuar con la tramitación de los Presupuestos. </p><h2>Unos Presupuestos que sirvan de escaparate electoral</h2><p>Desde que <b>Pedro Sánchez</b> no cerró la puerta a <b>adelantar las elecciones generales al primer trimestre de 2027</b> si no aprobaba los Presupuestos, la idea que se ha extendido en la Cámara Baja es que el PSOE interpreta la tramitación de las Cuentas y su debate como una oportunidad electoral para exponer su programa. "Sánchez sabe que no se van a aprobar", aseveró hace unos días el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández. Es más, la formación morada lleva semanas asegurando que la legislatura "está muerta". </p><p>Esta simple idea ha puesto en alerta a su socio de Gobierno, Sumar, que este lunes pedía confecciones "los Presupuestos más sociales de la historia de España" para "dar sentido" a lo que resta de legislatura. La semana pasada, el coordinador federal de IU, Sumar, ya avisó al PSOE: "<b>Sánchez se equivocaría si hiciera un uso electoralista de los Presupuestos. </b>Sería un fraude para la ciudadanía presentarlos a sabiendas de que no van a ser aprobados", expresó. </p><p>Por su parte, el PP ha calificado esta tramitación de las Cuentas de <b>"teatrillo" y de "pantomima discursiva"</b>, una "palanca electoral" que, según expresó el portavoz Borja Sémper hace unos años, servirá al Gobierno como precampaña para los comicios. La realidad es que Sánchez se enfrenta al primer examen de los Presupuestos con socios como PNV, Junts y Podemos pidiéndole elecciones y apenas unas semanas después de que por primera vez la mayoría del Congreso le instase de manera formal a convocarlas o a someterse a una cuestión de confianza. Lo hizo a través de una moción secundada por el <b>PP, Vox, UPN, Coalición Canaria y Junts</b>.</p><h2>Moncloa asume la "dificultad" pero insiste en intentarlo</h2><p>Desde el Ministerio de Hacienda rechazan la valoración que hacen los grupos sobre el uso electoralista de los Presupuestos y aseguran que no perderán "nunca" la esperanza de sacarlos adelante. El objetivo es combatir la idea de que las cuentas nazcan como papel mojado o como un mero instrumento electoral, aunque dentro del propio Gobierno <b>admiten la "dificultad" de sacar adelante tanto la senda de déficit como el proyecto presupuestario</b>. La idea en la que insisten en que existe un "interés" real en negociar con los grupos y que se va a intentar activamente sacar adelante ambas votaciones. No obstantes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya señaló la semana pasada que aunque "a veces hablamos de instrumentos", son más importantes los "resultados". </p><p>Desde el Gobierno también reprochan la "contradicción" de quienes criticaban que no presentasen los Presupuestos y ahora cuestionan que vayan a hacerlo. Sin embargo, el reproche no se limita a ese giro, sino a que el Ejecutivo lleve toda la legislatura sin nuevas cuentas y pretenda impulsarlos ahora, según la oposición y varios socios, aun sabiendo que carece de apoyos suficientes y con la vista puesta en un posible adelanto electoral. Moncloa, además, <b>sigue evitando comprometerse con un calendario concreto,</b> pese a que la Constitución indica que hay que remitirlos al Congreso antes de que termine octubre. Por ahora, fuentes gubernamentales se limitan a asegurar que van "a tiempo", pero no aclara cuándo prevén aprobar las cuentas en el Consejo de Ministros.</p><p>El primer obstáculo será, en cualquier caso, la nueva senda de déficit, que servirá como termómetro de cara a la votación final de las cuentas. En el Ejecutivo asumen que la votación es complicada, pero tratan de rebajar de antemano su trascendencia política. Aunque Pedro Sánchez no llegó a descartar que pudiera "tomar decisiones" si el Congreso tumbaba las cuentas públicas, en el caso de la votación de martes ya avanzan que, aunque la pierdan, los planes del Gobierno pasan por <b>seguir adelante con la legislatura.</b></p><p>La consigna con la que el Ejecutivo afronta la votación busca precisamente desactivar la imagen de parálisis parlamentaria: el Gobierno, recuerdan,<b> gana el 86% de las votaciones en el Congreso, aunque "la noticia sea el 14% restante"</b>. El argumento ha sido repetido durante los últimos días, pero no evita que la senda de déficit se haya convertido en una prueba decisiva sobre los apoyos reales de los que dispone Sánchez para sacar adelante unas cuentas que el propio Gobierno presenta como una de las principales banderas del tramo final de la legislatura.</p>