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PSOE, ur led inför en strategi av Sánchez på Ceuta som den inte förstår och som den ser som "svår" att försvara

Socialistiska suppleanter erkänner förvirring och avgång över regeringens svar och en del anser att ”ohållbara” ståndpunkter försvaras. ”Det finns en elefant i rummet”, säger en ställföreträdare om Marockos roll.

PSOE, ur led inför en strategi av Sánchez på Ceuta som den inte förstår och som den ser som "svår" att försvara

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Publicerad av 20 Minutos

11 september 2026, 05:00

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El PSOE, descolocado ante una estrategia de Sánchez sobre Ceuta que no entiende y que ve "difícil" de defender

Beskrivning

Diputados socialistas admiten desconcierto y resignación ante la respuesta del Gobierno y algunos creen que se están defendiendo posiciones "insostenibles". “Hay un elefante en la habitación“, señala una diputada sobre el papel de Marruecos.

Innehåll

<p>El problema para el PSOE ya no es solo cómo gestionar políticamente la crisis de Ceuta, sino cómo explicarla internamente sin que sus filas se revuelvan más de la cuenta. <b>Cada intento de Moncloa por ordenar el relato ha abierto nuevas preguntas</b> y la publicación este miércoles de los documentos desclasificados, lejos de despejarlas, ha terminado por alimentar el desconcierto entre distintas facciones socialistas. Los papeles acreditan que hubo avisos previos, mientras <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/pedro-sanchez.html" title="Pedro Sánchez">Pedro Sánchez</a> mantiene la máxima cautela a la hora de señalar a Marruecos y sigue defendiendo que ninguna de las informaciones disponibles permitía anticipar la magnitud de lo ocurrido. El resultado es un argumentario que cada vez más voces del partido admiten ya que les cuesta entender y, sobre todo, defender.</p><p>Incluso entre las voces más alineadas con Ferraz reconocen que el momento es delicado. "Estamos en un momento complicado. Veremos cómo evoluciona estos días", admite una voz de la Dirección, que sitúa buena parte del problema en una comunicación que el Gobierno no ha conseguido encauzar casi mes y medio después del comienzo de la crisis. La sensación que transmiten distintas fuentes socialistas es que Moncloa va siempre un paso por detrás de las revelaciones sobre Ceuta, incluso cuando son ellos mismos los que han decidido sacarlas a la luz.</p><p>La jornada del miércoles fue un ejemplo. Sánchez comenzó el día tratando de anticiparse a la publicación de los papeles en una entrevista televisiva. El presidente, que ya los había leído, sostuvo que antes del 30 de julio únicamente se había detectado un "ligero pico" en las llegadas a nado, de apenas cientos de personas, y volvió a situar el problema en la incapacidad de los servicios de inteligencia para prever una movilización de semejante magnitud. Horas después, sin embargo, los 40 documentos y comunicaciones publicados por la propia Moncloa ofrecieron una <b>fotografía bastante más incómoda para esa explicación</b>, con mensajes de miembros del CNI alertando a la Delegación del Gobierno de un llamamiento para un "asalto por valla y mar" el día previo a la entrada masiva y apuntando que Marruecos tuvo una actitud "negligente y pasiva".</p><p>Entonces, Moncloa empezó a desplazar su defensa no tanto a si existieron avisos -los documentos prueban que sí-, si no a qué valor había que darles y por qué no desencadenaron una respuesta mayor. Es precisamente ahí donde entre las filas socialistas empieza a haber bastante incomodidad con el discurso oficial. "<b>Está la cosa muy clara. Algunos siguen en el argumentario, pero la mayoría ve que nos estamos equivocando</b> manteniendo cosas insostenibles", resume un parlamentario consultado por <a href="https://www.20minutos.es/tags/instituciones-empresas/20minutoses.html" title="20minutos.es" target="_blank"><i><b>20minutos</b></i></a>, que describe también desconcierto entre las bases socialistas. </p><p>En los sectores más críticos señalan que no ayudan las distintas intervenciones públicas de los ministros, que en ocasiones han terminado añadiendo nuevos frentes al principal. <b>"Lo de Puente... en fin"</b>, desliza el mismo parlamentario sobre los ataques del ministro de Transportes a la imparcialidad de la jueza María Tardón. En el PSOE hay quien considera que la estrategia de cuestionar la investigación judicial distrae poco del asunto esencial y echa más leña al fuego en vez de quitarla.</p><p>La inquietud se mezcla a estas alturas con una cierta resignación. <b>"La gente no habla. Nos escaqueamos a nuestras tareas y ya. Demasiado silencio"</b>, describe una dirigente territorial del PSOE con escaño en el Congreso, que asegura que dentro del grupo parlamentario "no nos atrevemos ya a decir nada". Su impresión es que el partido se limita a asumir un marco decidido desde arriba, con ataques al poder judicial y a otros poderes que, según el discurso oficial, tratan de desgastar al Ejecutivo, para después<b> "defender a muerte ese relato"</b>. Una estrategia que, a su juicio, empieza a agotarse.</p><p>Los más optimistas dentro del grupo interpretan la desclasificación como una suerte de<b> voladura controlada: fijar el relato antes de publicar los documentos desclasificados.</b> Otras voces creen que ha tenido el efecto contrario: la operación pretendía zanjar el debate, pero ha acabado poniendo por escrito algunas de las contradicciones que Moncloa llevaba semanas tratando de sortear, tanto sobre la anticipación de la crisis como sobre el papel que pudo desempeñar Marruecos.</p><p><b>"Hay claramente un elefante en la habitación",</b> resume una diputada socialista. Con la resignación que comparten otras voces del grupo, cree que al PSOE le falta "valentía" y que no puede seguir "yendo de puntillas" para evitar molestar. La inquietud, añade, es todavía mayor en territorios fronterizos como Canarias, donde existe "miedo" a que una crisis que ahora tiene su epicentro en Ceuta termine revelando un problema estructural para el resto de las fronteras españolas.</p><p>Marruecos es, precisamente, el "elefante" al que aluden estas conversaciones. Mientras Sánchez insiste en que el Gobierno debe actuar sobre pruebas y no sobre indicios antes de atribuir responsabilidades a Rabat, sectores socialistas críticos con la Dirección tienen muchas menos reservas en privado. <b>"No dudo de que Marruecos está detrás"</b>, afirma una voz dentro del partido, aunque, a la vez, también admite la dificultad de traducir esa sospecha en una respuesta diplomática. "¿Qué se quiere? ¿Que se le declare la guerra?", ironiza. </p><p>Su diagnóstico político, en cualquier caso, es demoledor. Habla de un <b>"presidente zombi, alejado de la realidad"</b>, de un Ejecutivo "noqueado" y de un Gobierno que "se ha disparado un tiro en el pie". Al mismo tiempo, carga contra una oposición "salvaje", a la que acusa de estar dispuesta a sacrificar los intereses de las personas afectadas para obtener rédito político. El único dirigente socialista que ha llevado públicamente las críticas a ese nivel ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, enfrentado desde hace tiempo a Sánchez. Este jueves elevó todavía más el tono al calificar lo ocurrido como <b>"uno de los grandes desastres de gestión" </b>y advertir de que, si el Gobierno no reacciona rápido, puede terminar percibiéndose como "la primera o segunda gran mentira de la democracia", comparándolo incluso con la respuesta tras los atentados del 11-M.</p><p>No todo el grupo comparte, ni mucho menos, ese diagnóstico. En la dirección socialista y entre los diputados más próximos a Ferraz sostienen que la publicación de los documentos no desmonta la tesis central de Moncloa: hubo información sobre un aumento de la presión migratoria y sobre convocatorias en redes, pero nada que permitiera calcular la dimensión extraordinaria de lo que acabaría ocurriendo. Recuerdan, además, que este tipo de avisos y contactos son habituales en Ceuta y Canarias por tratarse de "fronteras calientes". <b>"Había avisos, pero eran habituales. Nadie sabía que iban a ser 70.000"</b>, alega una fuente de la Ejecutiva.</p><p>Otro diputado hace una lectura parecida. Reconoce que "las portadas de los periódicos hoy no ayudan", pero considera que el Ejecutivo ha explicado suficientemente su actuación tanto dentro del partido como ante sus socios parlamentarios. "Todo el mundo normal entiende que un WhatsApp no se puede considerar como algo que debía desatar una alarma, como el PP quiere hacer creer", afirma.</p><p>Pero incluso entre quienes compran esa explicación existe la sensación de que <b>el Gobierno necesita salir cuanto antes de la batalla defensiva</b>. Creen que la única forma de recuperar iniciativa pasa por acelerar los expedientes y la reubicación de los migrantes que permanecen en Ceuta y <b>"comunicar con mucha más insistencia esa gestión</b>", desplazando el foco de la discusión interminable sobre las responsabilidades hacia las soluciones sobre el terreno. Precisamente, la presidenta de Navarra, María Chivite, anunció este jueves la acogida de cinco niñas que llegaron a Ceuta. Ese es el tipo de movimiento que reclaman estas voces y, quizás, la estrategia a la que se intenta agarrar ahora el Gobierno.</p>
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