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<p>León XIV protagoniza la novena visita apostólica a España y es el tercer papa en visitarnos desde 1982, tras cinco visitas de san Juan Pablo II y tres de Benedicto XVI. Ninguna de las anteriores fue igual a esta, porque ninguno de los pontífices conocía previamente nuestra realidad antes de pisar el territorio español. Y eso se debe a la pertenencia del papa actual a <b>una orden religiosa, que además se ha desarrollado en España como en pocos lugares del mundo</b>.</p><p>Efectivamente, <b>para cerca de 25.000 personas, el papa León es en realidad el padre Roberto</b>. Son los religiosos y laicos vinculados al centenar de presencias de los Agustinos, los Agustinos Recoletos, los Agustinos Descalzos, las Agustinas Contemplativas, las Agustinas Misioneras o las Agustinas del Amparo. También para las fraternidades y movimientos laicales basados en el carisma agustiniano. Están distribuidos por todas las comunidades autónomas. Por eso, para el padre Roberto, Madrid, Cataluña o Canarias no son sólo nombres en un mapa sino realidades de personas y lugares concretos.</p><p>Lo sabe el <b>padre</b> <b>Alberto</b>, quien desde su comunidad en el barrio de Sant Roc, en Badalona, atiende a la comunidad gitana. Lo sabe el <b>padre Ángel</b>, quien desde su comunidad frente al Retiro, en Madrid, acompaña a familias desde su parroquia. Lo sabe el <b>padre Agustín</b>, quien desde el monasterio de La Vid acoge a personas que buscan una respuesta en su interioridad. Lo sabe el padre Jesús, quien desde su colegio en Santander educa y forma a estudiantes escolares. Lo sabe el<b> padre Jesús Miguel</b>, quien desde su centro de inclusión acompaña a personas sin techo. Lo sabe el <b>padre Enrique,</b> que anima el debate intelectual desde su centro universitario en El Escorial. Lo sabe el<b> padre Víctor,</b> quien desde su colegio mayor acompaña a estudiantes universitarios. Y o sabe el padre Domingo, quien desde su ong Kamiano forma voluntarios y consigue recursos para las misiones.</p><p>Todos ellos saben que el papa León es el padre Roberto. Y León XIV sabe los nombres de esos agustinos, de esos laicos, de esas presencias, de esas familias, de esos jóvenes, de esos excluidos. <b>Desde su primera profesión como agustino, en 1978, el padre Roberto ha visitado España en decenas de ocasiones</b>, en algunas ocasiones como un religioso más, en la mayoría de las ocasiones como prior general de los Agustinos, servicio que prestó en 2001-2013. Una docena de años al frente de la Orden dan para mucho, sobre todo cuando se escucha mucho, se habla poco, se mira sin molestar, se piensa mucho, se da la mano en ayuda y se hace muchísimo.</p><h1>Cuando hable este lunes ante las Cortes pensará en lo lejano que está la política de partidos respecto a preocupaciones reales como la vivienda o el empleo</h1><p>Tras la sotana blanca que hemos visto en la distancia todos ellos saben que está <b>aquella persona de hábito oscuro que tenía siempre una sonrisa, un momento, una reflexión, una gestión, para todos.</b> Al sobrevolar nuestras ciudades recordará aquel bar de barrio donde tomaba café para conocer el día a día de sus habitantes. O aquel restaurante de pueblo en el que comía para saber qué preocupaba a los ciudadanos de a pie. Por eso, al pisar las moquetas de gala habrá recordado el pavimento de las calles; cuando le ofrezcan almuerzos de estado, los menús de diez euros; cuando bendiga la torre de la mayor iglesia del mundo, pensará en las condiciones de vida de quienes están en un andamio; cuando le ofrezcan un vehículo oficial, recordará el vacío de sentido de muchas personas; y cuando hable este lunes ante las Cortes pensará en lo lejano que está la política de partidos respecto a preocupaciones reales como la vivienda o el empleo.</p><p>Por eso ha condicionado su visita a España al encuentro con los jóvenes y las familias, a la <b>visita a los lugares que acogen a inmigrantes o entidades que trabajan con excluidos</b>. El papa León XIV ha llegado a España en 2026, pero su orden lo hizo en 1244. Desde entonces los agustinos impulsaron la universidad de Salamanca (1270), llevaron fe y ayuda a Filipinas (1565), India (1572) y China (1575) y fundaron la Universidad de San Fulgencio de Quito (1596). Dieron vida a El Escorial, crearon belleza con la poesía de fray Luis de León (1527-1591, que sufrió un proceso inquisitorial), hicieron investigación astronómica como la de Ángel Rodríguez de Prada (1859-1935) y dieron santos como el pacificador san Juan de Sahagún (1430-1479), el predicador san Alonso de Orozco (1500-1591) y el “Padre de los pobres”, santo Tomás de Villanueva (1486-1555). También dieron su vida otros muchos, como el beato Anselmo Polanco (1881-1939).</p><p>España es una realidad conocida por el papa León y en España el padre Roberto es conocido. El carisma agustiniano, ocho siglos después de su llegada a la península, está constituida por miles de personas que encuentran en la tradición agustiniana una invitación permanente a cultivar la interioridad, buscar la verdad, fomentar la amistad y construir comunidad. Es <b>la mejor receta para un país dividido y enfrentado, en crisis moral y material, y preocupado por su futuro</b>.</p>