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Nostalgi (depressiv) av 15M i Puerta del Sol

Femton år senare fylls Madridtorget återigen med tält och frivilliga slogans, men den här gången vet vi slutet

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Publicerad av El Confidencial

3 oktober 2026, 05:00

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Nostalgia (depresiva) del 15M en la Puerta del Sol

Beskrivning

Quince años después, la plaza madrileña vuelve a llenarse de tiendas de campaña y de eslóganes voluntaristas, pero esta vez conocemos el final

Innehåll

<p>La Puerta del Sol ha <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-29/crisis-vivienda-espana-concentracion-sol-directo_4434153/" target="_blank">vuelto a llenarse de tiendas de campa&ntilde;a</a> y a Madrid le ha salido una <strong>arruga de juventud</strong>. Basta mirar el campamento para reconocer el lugar, aunque hayan cambiado los hu&eacute;spedes. Carlos III vuelve a disponer de s&uacute;bditos acostados a sus pies. Los turistas se abren paso entre las lonas con la perplejidad indulgente que reservan a nuestras costumbres locales. Resulta dif&iacute;cil saber si fotograf&iacute;an <strong>una protesta o una atracci&oacute;n</strong>. Sol admite ambas posibilidades. Lleva demasiado tiempo haciendo de escaparate de Espa&ntilde;a como para sorprenderse de que Espa&ntilde;a decida alguna noche <strong>dormir en el escaparate</strong>.</p><p>Han pasado <strong>quince a&ntilde;os</strong> del 15-M y el recuerdo comparece antes que las reivindicaciones. <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-30/15m-generacion-z-no-puede-igual-2011-2026_4434750/" target="_blank">Uno ve una tienda Quechua y envejece de golpe</a>. Aquella primavera parece ahora remot&iacute;sima, aunque sobreviva en la plaza con la nitidez de las cosas que acabaron peor de lo que promet&iacute;an. Sol fue entonces un lugar de inocencia pol&iacute;tica, la antesala del desenga&ntilde;o. Miles de personas, como ahora, creyeron que la calle era la democracia. Y viceversa. <strong>Dur&oacute; poco.</strong> Llegaron los especialistas en interpretar la plaza y terminaron administr&aacute;ndola.</p><p><strong>Pablo Iglesias</strong> fue el m&aacute;s astuto de todos. Entendi&oacute; que aquella multitud pod&iacute;a traducirse al idioma mucho m&aacute;s pr&aacute;ctico de los esca&ntilde;os. <strong>Podemos</strong> recogi&oacute; una parte considerable del malestar del 15-M y lo llev&oacute; a las instituciones. La operaci&oacute;n produjo entusiasmo antes de producir desencanto. Los que abominaban de la casta descubrieron las virtudes del cargo p&uacute;blico con una velocidad casi cient&iacute;fica. El movimiento que desconfiaba de los dirigentes termin&oacute; fabricando dirigentes con vocaci&oacute;n de posteridad. No hace falta discutir aqu&iacute; el legado pol&iacute;tico de Podemos. Interesa m&aacute;s la melancol&iacute;a de comprobar c&oacute;mo una <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-10-02/madrid-tension-vivienda-congreso-ultras-sol_4436576/" target="_blank">revuelta contra el poder</a> acab&oacute; proporcionando <strong>manifestantes de &eacute;lite al poder</strong>.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-30/15m-generacion-z-no-puede-igual-2011-2026_4434750/"><h3 class="title-related">&iquest;El 15-M de la generaci&oacute;n Z? Por qu&eacute; 2026 no puede ser un nuevo 2011</h3>H&eacute;ctor Garc&iacute;a Barn&eacute;s<div class="text-related">El escenario y la estrategia son los mismos, pero los parecidos con el 15M se quedan ah&iacute;. Ni el contexto ni los protagonistas ni los objetivos son los mismos. Por lo tanto, sus efectos ser&aacute;n muy distintos</div></a></p><p><a href="https://www.elconfidencial.com/espana/cronicas-desde-el-frente-viral/2026-09-26/efecto-maricarmen-desahucios-vivienda-1hms_4432652/" target="_blank">Iglesias reaparece ahora</a> animando a los nuevos acampados para que resistan y para que Sol contagie a otras ciudades. La escena reviste una perfecci&oacute;n que ning&uacute;n guionista se habr&iacute;a atrevido a proponer. El hombre que convirti&oacute; la plaza en partido recomienda <strong>regresar a la plaza</strong>. Se dir&iacute;a que el 15-M ha entrado en esa fase de la vida en que uno empieza a visitar los lugares donde fue joven. Hasta las revoluciones sienten nostalgia de su <strong>piso de estudiantes</strong>.</p><p>La acampada de estos d&iacute;as nace del <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-30/boe-decreto-ley-vivienda-desahucios-2030-limita-subida-rentas_4435025/" target="_blank">desahucio de Maricarmen y del problema de la vivienda</a>, pero la Puerta del Sol introduce enseguida una <strong>dimensi&oacute;n m&aacute;s sentimental</strong>. La plaza est&aacute; demasiado cargada de recuerdos para limitarse al precio del alquiler. <strong>Cada tienda convoca un fantasma.</strong> Quien atraves&oacute; aquel campamento de 2011 reconoce incluso una cierta manera de ocupar el espacio, esa ciudad provisional que se levanta sobre la ciudad verdadera y pretende corregirla durante unos d&iacute;as. Despu&eacute;s, Madrid contin&uacute;a.</p><p>El parecido tampoco debe exagerarse. En 2011 flotaba una sensaci&oacute;n de estreno. Nadie conoc&iacute;a el desenlace porque todav&iacute;a no se hab&iacute;an escrito los personajes. Ahora sabemos demasiado. Sabemos, por ejemplo, que las <strong>asambleas pueden desembocar en ministerios</strong> y que los esl&oacute;ganes envejecen peor que las fotograf&iacute;as. Conocemos la digesti&oacute;n que hace el poder de sus adversarios. Tal vez<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-07-11/pablo-iglesias-influjo-izquierdas_4388183/" target="_blank"> la principal diferencia entre aquellas tiendas y estas</a> consista precisamente en que las primeras pod&iacute;an permitirse la ingenuidad. Las de ahora acampan sobre <strong>una plaza que ya posee memoria</strong>.</p><p>En Sol nadie paga el alquiler. El inconveniente es que no hay un techo</p><p><strong>Madrid ha cambiado.</strong> El centro se ha ido convirtiendo en<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-28/ignacio-urquizu-sociologo-sobre-la-acampada-en-sol_4433673/" target="_blank"> un lugar que los madrile&ntilde;os frecuentan con la cautela</a> del visitante. Sol fue durante mucho tiempo el sitio al que uno llegaba; ahora empieza a parecer el sitio por el que uno procura <strong>pasar deprisa</strong>.</p><p>Las tiendas devuelven a la plaza<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-28/puerta-del-sol-acampada-decreto-de-vivienda-15-m_4433367/" target="_blank"> una forma rudimentaria de vecindad</a>. Es parad&oacute;jico que una protesta por la dificultad de encontrar casa haya terminado improvisando un barrio en el lugar m&aacute;s caro y menos habitable de la ciudad. <strong>Nadie paga alquiler.</strong> El inconveniente consiste en que <strong>tampoco hay techo</strong>.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/cultura/cierto-desconcierto/2026-10-01/redes-sociales-polarizacion-politica-_4434990/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/091/1b2/0911b26a42ede5c0af52d044277b37d1/altas-y-bajas-pasiones-en-la-acampada-de-sol.jpg?mtime=1790752958" width="483" height="271"><h3 class="title-related"> Altas y bajas pasiones en la acampada de Sol</h3>Santiago Isla<div class="text-related">He visto a conocidos subiendo stories en Sol que s&eacute; que viven, directa o indirectamente, del rentismo; otros que insultan a los que est&aacute;n ah&iacute; cuando sufren todav&iacute;a m&aacute;s que ellos la imposibilidad de acceder a la vivienda</div></a></p><p>Por la ma&ntilde;ana aparece el Madrid habitual alrededor del campamento. Suben las persianas. Cruzan los repartidores. Los primeros curiosos reducen el paso. Los acampados emergen de las tiendas<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-10-02/indignados-puerta-sol-negocios_4436421/" target="_blank"> con esa dignidad averiada</a> que produce cualquier noche pasada lejos de una cama. La revoluci&oacute;n, vista a las ocho, siempre tiene un aspecto bastante humano. <strong>Pierde &eacute;pica y gana lega&ntilde;as.</strong> Ah&iacute; empieza una <strong>cr&oacute;nica de Madrid</strong> mucho m&aacute;s interesante que cualquier manifiesto.</p><p>Porque Sol posee una extraordinaria capacidad para absorber las grandes convulsiones y devolverlas convertidas en costumbre. Ha conocido proclamaciones, campanadas y manifestaciones. <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-10-01/ayuso-activa-la-via-judicial-contra-el-gobierno-y-pide-medidas-cautelarisimas-para-la_4435921/" target="_blank">El 15-M parec&iacute;a destinado a cambiar la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola</a>. La cambi&oacute;, desde luego, aunque tambi&eacute;n termin&oacute; siendo cambiado por ella. Quince a&ntilde;os despu&eacute;s vuelve la escenograf&iacute;a y cuesta decidir si estamos viendo <strong>una resurrecci&oacute;n o una reposici&oacute;n</strong>. La diferencia importa menos de lo que parece. Las reposiciones tambi&eacute;n emocionan <strong>cuando uno recuerda el estreno</strong>.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1791460840&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
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