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<p>La vigorosa adaptación tecnológica de la sociedad contemporánea emociona y aterra a partes iguales. Quienes distribuyen, gestionan o se especializan en dichas innovaciones, se frotan las manos ante una dependencia que crece pareja a la sofisticación de los gadgets. En la esquina contraria, quienes ven peligrar su modo de vida, bien por cierto intrusismo, bien por una sustitución capaz de condenar la identidad laboral de una persona a una irreversible obsolescencia, tiemblan o reorganizan su futuro. Este proceso de destrucción creativa (o vendaval de Schumpeter, para puristas tiquismiquis) lleva <strong>operando desde las revoluciones industriales</strong>.</p><p>La <strong>máquina sustituyendo al hombre </strong>y el hombre adaptándose para crear, o arreglar, la máquina que lo sustituyó. Un clásico. <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/otros/inteligencia-artificial-13783/" target="_self">Entonces aparece la inteligencia artificial y la teoría comienza a agrietarse</a>. Las goteras se hacen palpables ante la incapacidad de quienes son sustituidos por estos sistemas computacionales de los que, a la hora de la verdad, ni siquiera entienden su funcionamiento. Como un retratista decimonónico ante una fotografía.</p><p>Madrid ha sido, por obvios motivos demográficos y económicos, lugar de reclamo para multitud de quehaceres. Cuadros técnicos, profesiones liberales, artísticas… menos chiringuitos de playa y profesiones marineras, la oferta tiende a infinito. Administradores, telemarketing, contables, creadores de contenido, educadores, y todos ellos, aun resistiendo las embestidas capitalinas, son de los que se estremecen ante el advenimiento de la inteligencia artificial. <strong>El auténtico extranjero que viene a robarles el trabajo, por un sueldo ridículo y sin exigencias sindicales.</strong></p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/juridico/2026-04-29/francisco-gonzalez-pwc-newlaw-summit-2026_4345914/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/479/a43/479a43ff0885d23c8d5c95530a4baa82/la-regulacion-de-la-ia-es-necesaria-lo-que-se-echa-en-falta-son-incentivos-fiscales-a-la-inversion.jpg?mtime=1777362389" width="483" height="271"><h3 class="title-related">"La regulación de la IA es necesaria; lo que se echa en falta son incentivos fiscales a la inversión"</h3>EC<div class="text-related">En vísperas del NewLaw Summit 2026, hablamos con el socio de NewLaw de PwC sobre la inteligencia artificial y su impacto en el sector jurídico y fiscal</div></a></p><p>Según datos del CIS, entre aquellos <a href="https://www.elconfidencial.com/juridico/2026-04-29/francisco-gonzalez-pwc-newlaw-summit-2026_4345914/" target="_self">españoles que ya comprenden el potencial de la IA</a>, el sentimiento no es lo que se dice de bienvenida. Frente a un raquítico 6,7% de optimismo y un testimonial 2,7% de confianza, lo que impera es el desasosiego de lo desconocido. La incertidumbre (27,7%) y la preocupación (21,3%) son los nuevos inquilinos de la psique nacional, mientras que un 20,4% confiesa, sin ambages, sentir puro miedo. Pero hay curritos que ni se benefician del amanecer artificial, ni temen su inminente reemplazo. Es más, a pesar de que la IA no se enfoca directamente en sus labores, su <strong>progresiva incursión en la cotidianidad profetiza una recalificación de su prestigio</strong>. Ha subido, para sorpresa de los veteranos, el caché de su faena.</p><p>Mientras la automatización digital adelgaza la confianza en aquello que iba a regir el futuro, los gremios manuales; los oficios de ‘siempre’ consistentes en arreglar aquello gracias a lo que disfrutamos de cierto bienestar los habitantes de la urbe, pero en lo que delegamos responsabilidades a terceros, se revalora. Ya se ha repetido hasta la extenuación la impactante cita del CEO de Nvidia, Jensen Huang, mentada en una conferencia a finales del pasado año: <strong>"Los millonarios del futuro serán electricistas o fontaneros"</strong>. Los listos viven de los tontos y los tontos de su trabajo, reza un dicho popular.</p>Fontaneros o electricistas<p>Y parece que esos trabajadores, vistos prejuiciosamente como machacas con bajo predicamento, siendo ejemplo habitual de quienes renuncian a la carga intelectual de las carreras universitarias, son ahora los listos que vivirán de su trabajo. Y los tontos quienes creyeron que podían mirar a alguien por encima del hombro si no acumulaba varios másteres. <strong>En una ciudad como Madrid, huelga decir la importancia que tienen electricistas o fontaneros</strong>, quienes reconocen incluso una carga laboral en constante auge. <a href="https://www.elconfidencial.com/economia/2024-03-18/empleos-nadie-quiere-en-espana-en-2024_3850698/" target="_self">“Desde hace unos años”, afirma el electricista madrileño, Marcelino Murillo</a>, “la carga de trabajo es mayor. Lo mismo que la valoración positiva del sector”.</p><p>Murillo, quien comenzó en el año 1983, tiene tablas suficientes como para aseverar ese cambio de posición. Cierto es que la mayoría de los trabajos de electricista o fontanero no son elegantones. Se trata de actividades físicas y ajetreadas, necesitadas de mucha movilidad diaria. Irónica, y precisamente, lo que impedirá a la inteligencia artificial meter las narices. <strong>“La inteligencia artificial no nos va a suponer ningún problema. Al revés, nos va a ayudar”</strong>, dice Murillo.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/juridico/2026-04-28/inteligencia-artificial-sector-juridico-lefebvre-bra_4345489/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/444/398/444398d7bd67a4041ee3fd6ade931dc5/el-95-de-los-juristas-espanoles-usan-la-ia-tres-claves-para-que-lo-hagan-adecuadamente.jpg?mtime=1777276661" width="483" height="271"><h3 class="title-related">El 95% de los juristas españoles usan la IA: tres claves para que lo hagan adecuadamente</h3>EC Brands<div class="text-related">La inteligencia artificial está llegando a todos los ámbitos y sectores; el jurídico, por supuesto, no es ninguna excepción. Según el informe Legal AI View 2026, editado por Foqum, el grado de adopción depende mucho del tipo de actor o institución</div></a></p><p>“Ojalá nos hagamos millonarios, pero lo dudo mucho. Lo que sí sé seguro es que, poco a poco, <strong>vamos a ver una revaluación de los precios</strong>”. Ahora, la capital alberga muchas más oportunidades que, ante la IA, ni se inmutan. Saben que la automatización robótica podría cobrarse sus empleos, como ya hace con algunos del sector servicios (camareros, cajeros, incluso repartidores), pero para vivir en Star Trek todavía queda mucho y la adaptación mecánica de sus actividades es tan irrisoria como ver a un ejército de Robocops sustituir a la policía municipal. Hablando de animatrónicos públicos, <strong>he aquí un buen número de profesiones que no están amenazadas por la IA</strong>: bomberos, policías y todo el marco de la sanidad, desde auxiliares de enfermería a médicos de atención primaria.</p><p><strong>“No veo cómo una máquina podría hacer mi trabajo”</strong>, asegura Marta García, enfermera del Hospital Universitario La Paz. “Esto no es sólo poner vías e inyecciones. Nuestro trabajo es hacer sentir cómodo al paciente. Tranquilizarlo, darle contacto humano, además de reaccionar con mucha agilidad de producirse algún contratiempo. Eso no habrá máquina que lo haga”. En la misma línea que destaca García, tenemos a los profesionales de <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-04-27/plan-residencial-madrid-mayores-1tps_4345746/" target="_self">cuidado personal, sobre todo para mayores</a>.</p>Cuidados y salud<p>Madrid es una comunidad en constante proceso de expansión. Sólo en el último año la población ha aumentado en cincuenta mil personas, lo que, sumado a un envejecimiento claro, auspiciado por una mayor esperanza de vida, da como resultado un panorama laboral donde los auxiliares geriátricos serán cada vez más demandados. <strong>“Al final, nadie quiere ser atendido por una máquina, y menos si está en juego su salud”</strong>, concluye García. La inteligencia artificial, desde luego, puede resultar de ayuda a estos trabajadores. Javier Arroyo (pseudónimo), de la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-02-27/jueces-anulan-prueba-personalidad-policia-municipal-madrid-falta-motivacion_4309627/" target="_self">Policía Municipal de Madrid</a>, reconoce que: “se trata de una herramienta que podrá facilitar nuestra labor en predicción, análisis de datos, o redactando informes, pero no me imagino a la sociedad aceptando que una IA haga aplicar la ley”, asegura tajante. “Aunque se pudiese, la gente no estaría de acuerdo. Es una frontera intransigible para mí”.</p><p>Habida cuenta de las palabras de Arroyo, quizás la mejora tecnológica reduzca la necesidad de personal. No por motivos frontalmente sustitutivos, sino por una paulatina adaptación de mecanismos urbanos -pensemos en las <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-02-23/1qrt-municipio-madrid-mas-subido-criminalidad-ano-delitos_4308285/" target="_self">cámaras que reduzcan la delincuencia</a>, en el caso de la policía, o los fuegos y siniestros, en el caso de los bomberos. “Los efectivos se han reducido, pero no porque no hagan falta”, asegura Arroyo, “sino porque ha habido demasiados vaivenes políticos respecto a plazas, convocatorias y jubilaciones sin sustitución. Es más una incorrecta oferta de empleo público, mucho más que por temas tecnológicos”. Quizás, insinúa el policía en conclusión, <strong>donde más debería entrar la IA sería en la administración y la política. “A lo mejor todo iba más rodado”</strong>.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2026-04-20/invasion-novelas-escritas-ia_4340227/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/a62/a5c/a62a5caa5cc481b296df24bb4c534618/la-invasion-de-novelas-y-peliculas-escritas-con-inteligencia-artificial-es-imparable.jpg?mtime=1776424971" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La invasión de novelas y películas escritas con inteligencia artificial es imparable</h3>Laura Beers<div class="text-related">Ya hay miles de libros publicados escritos por IA. Es muy probable que la literatura generada por IA se vuelva cada vez más común, especialmente en la ficción popular y los guiones cinematográficos</div></a></p><p>Lejos del tanatorio laboral que muchos temen visitar ante el advenimiento de la IA, hay inesperadas celebraciones en los gremios de la construcción. El oficio manual, aquel que se presumía mediocre en el albor de la programación informática y sus derivados, va y se desborda, comiéndose la tostada de la rentabilidad. No es que ande abanicándose el ego con un plumero de faisán. La ironía, sin embargo, está servida para quienes han minusvalorado el reconocimiento de estas labores, frente a actividades presuntamente mejor adaptadas a la era digital como la<strong> programación informática o la producción de contenidos</strong>:<a href="https://www.elconfidencial.com/juridico/2026-04-28/inteligencia-artificial-sector-juridico-lefebvre-bra_4345489/" target="_self"> trincheras donde la IA tiene todas las de vencer</a>. Uno de los casos más recientes en cuanto a estupor y temblor frente al advenimiento de la automatización con IA se ha dado en la India.</p><p>El periódico India Today se hizo eco de un vídeo donde una colmena de trabajadores indios del sector textil portan cámaras en sus cabezas (modo GoPro o linterna de espeleología) grabando su actividad con el fin de entrenar a una inteligencia artificial que pueda sustituirlos lo antes posible. La medida es obligatoria, claro, y diagnostica una flagrante falta en cuanto a los derechos de los trabajadores. Eso, sin contar con que la escena es como ver una película de vaqueros donde un forajido obliga a un pobre diablo a cavar su propia tumba. Pan para hoy, hambre para mañana. <strong>Madrid, por su condición capitalina, avanza en ocasiones a marchas forzadas,</strong> abriendo los primeros espacios en el progreso tecnológico. Alguno, como la IA, con el potencial de dejar en la estacada laboral a una parte de sus habitantes. Pero existen profesiones que resisten a la inteligencia artificial e incluso se revalorizan como efecto colateral. ¿Cuál será la siguiente sorpresa?</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1777694289&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">