Innehåll
<p>El choque entre Moncloa y Juan Jesús Vivas sube otro peldaño. Moncloa ha difundido <b>el registro de nueve llamadas intercambiadas con el Gabinete del presidente ceutí entre el 27 y el 30 de julio</b> para rebatir su versión ante la jueza de la Audiencia Nacional de que intentó contactar sin éxito con el director de Gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio. "<b>Todas fueron diligentemente atendidas</b>", sostiene el Gobierno, que reconoce que dos llamadas no se respondieron por teléfono, pero, según su versión, ambas tuvieron seguimiento pocos minutos después.</p><p>La secuencia arranca el 27 de julio, cuando el jefe de Gabinete de<b> Vivas trasladó a Rubio su preocupación por el aumento de los cruces a nado </b>y pidió más plazas de acogida y traslados a la Península. Moncloa asegura que Rubio pasó la petición de inmediato a los ministerios competentes. En esa primera conversación, subraya el Gobierno, Vivas dijo que no necesitaba hablar con Sánchez y no planteó una emergencia nacional ni un refuerzo policial. A las 13.07 horas, su director de Gabinete volvió a reclamar medidas ante la llegada de unos 500 migrantes y la previsión de que pudieran llegar "100 o 200 más". La respuesta, según Moncloa, fue que <b>los ministerios ya estaban trabajando en ello</b>.<i></i></p><p>A la mañana siguiente, García pidió hablar con Rubio por WhatsApp. El director de Gabinete de Sánchez le llamó catorce minutos después, pero no obtuvo respuesta. Un minuto más tarde, le escribió que el Gobierno trabajaba "en diversos frentes" para resolver el problema y que necesitaba tiempo. García contestó: "Ok. Entendido". Moncloa subraya que, tras ese intercambio,<b> el jefe de Gabinete de Vivas no volvió a contactar con Rubio</b> ese día ni al siguiente.</p><p><span>El primer contacto en el que <b>Vivas pidió hablar directamente con Sánchez llegó el día 30</b>, según el registro difundido por el Gobierno. En una llamada a las 11.17 horas, Rubio le respondió que organizarían la conversación cuando el presidente regresara a Madrid desde Ávila, donde visitaba la zona afectada por un incendio. A las 12.03, Rubio llamó a García y no obtuvo respuesta; el jefe de Gabinete ceutí le devolvió la llamada ese mismo minuto. Entonces recibió la confirmación de que los presidentes hablarían en una hora.<b> Sánchez y Vivas conversaron a las 12.55.</b></span></p><p><span>Esa tarde, el director adjunto de Presidencia, Ángel Alonso, informó a Vivas de la visita de Sánchez a Ceuta prevista para el día siguiente. Más tarde, García comunicó que el presidente ceutí no participaría en la rueda de prensa conjunta.</span></p><p><span>Vivas había asegurado que su<b> jefe de Gabinete llamó ocho veces a Rubio sin obtener respuesta</b>. Moncloa afirma que esos intentos no aparecen en los registros consultados, aunque admite que <b>pudieron hacerse por WhatsApp </b>en momentos en que el teléfono no tuviera cobertura. Según el relato de Vivas, cuatro llamadas se concentraron en un minuto la noche del 27 y otras cuatro se produjeron entre las 8.12 y las 8.16 del día 28. El Gobierno replica que, tras el primer bloque, Ceuta no dejó mensaje ni probó otro canal; tras el segundo, sí envió un WhatsApp, al que Rubio respondió con una llamada y un mensaje.</span></p><p>Fuentes de Moncloa sostienen que Vivas no recurrió a otros canales institucionales en esos días: no llamó a la centralita ni a las secretarías de otros altos cargos, no envió comunicaciones por escrito ni pidió una reunión. También aseguran que el presidente ceutí<b> no denunció problemas de comunicación hasta bien entrado agosto</b>. En todo caso, Moncloa está tratando este jueves de rebajar el tono respecto a ayer, cuando fuentes del Ejecutivo ya advertían a Vivas de que las llamadas estaban registradas y le acusaban de estar "jugando a un juego muy peligroso". El Gobierno difundió la cronología para defender su versión, pero fuentes gubernamentales aseguran que no buscan un enfrentamiento con el presidente ceutí y sostienen que, "en puridad", ambos relatos son "similares".</p><h2>Vivas insiste en su versión y asegura que puede demostrarla porque las llamadas "están registradas"</h2><p>Vivas mantiene su versión sobre los contactos con Moncloa. En una rueda de prensa desde Sevilla ha asegurado que no ha "mentido en ningún momento":<b> las llamadas, ha dicho, "están registradas" y puede demostrarse que se hicieron</b>. El presidente ceutí ha relatado que el primer contacto fue el 27 de julio, sobre las 8.30 horas, para trasladar la difícil situación que atravesaba la ciudad. Según su versión, Diego Rubio respondió que estaba ocupándose del asunto y que hablaría con los ministerios competentes. A la una de la tarde, ha añadido, volvieron a llamar y recibieron una respuesta similar: el Gobierno seguía trabajando, pero necesitaba tiempo.</p><p><span><b>La versión de Vivas diverge del registro difundido por Moncloa sobre los intentos de contacto de esa tarde</b>. El presidente ceutí sostiene que su equipo hizo cuatro llamadas que no fueron contestadas y que, sobre las 20.20 horas, envió un mensaje a Rubio. Según Vivas, el director de Gabinete respondió que las comunicaciones debían canalizarse a través de la Delegación del Gobierno.<b> "Así lo interpretamos: aquí no llamen más"</b>, ha resumido.</span></p><p><span>Vivas ha defendido que, si él hablaba con el director de Gabinete de Sánchez, entendía que este trasladaba la información al presidente. A su juicio, si el jefe del Ejecutivo hubiera percibido la gravedad de lo que ocurría, debería haberle llamado.</span></p><p><span>También ha ofrecido una versión distinta sobre el contacto del 30 de julio. Vivas afirma que, hacia las 12.00 horas, su gabinete llamó a Moncloa y recibió como respuesta que<b> Sánchez no tenía por qué hablar con él porque se trataba de una cuestión migratoria que ya se estaba gestionando</b>. Una hora después, según ha contado, el presidente le llamó. Esa fue, ha subrayado, la única conversación telefónica que ha mantenido con Sánchez.</span></p>