Nyheter 20 jun 2026

Madrids stränder eller konsten att simulera havet

Ansträngningen med vilken vi reagerar på frånvaron av en kustlinje är rörande, letar efter placebo och hittar symbolen för den blå flaggan i San Juan-reservoaren.

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Publicerad av El Confidencial

20 june 2026, 05:00

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Rubrik

Las playas de Madrid o el arte de simular el mar

Beskrivning

Enternece el esfuerzo con que reaccionamos a la ausencia de litoral, buscando placebos y encontrando el símbolo de la bandera azul en el pantano de San Juan

Innehåll

<p><strong>Madrid lleva un siglo invent&aacute;ndose el mar</strong> que la geograf&iacute;a le ha negado. Y lo hace con una testarudez entra&ntilde;able, levantando simulacros de costa en mitad de la meseta, como si bastara con decretar la arena para conjurar la falta de horizonte.</p><p><strong>El madrile&ntilde;o veranea siempre en otro sitio</strong>. Esa es su <strong>condici&oacute;n primera</strong>, casi su <strong>se&ntilde;a de identidad</strong>. Huye hacia <a href="https://www.elconfidencial.com/economia/por-las-esquinas/2026-05-06/17m-la-defensa-de-lo-publico-y-de-lo-privado_4350292/">Levante</a> en cuanto el term&oacute;metro lo permite. Recorre cientos de kil&oacute;metros para alquilar dos metros de toalla en Gand&iacute;a y vuelve persuadido de que el mar pertenece a otros. Por eso no terminan de funcionar del todo las soluciones dom&eacute;sticas que perforan la M30.</p><p>La <strong>playa m&aacute;s lograda</strong> que tuvo la capital fue la de <strong>1932</strong>, obra racionalista de <strong>Manuel Mu&ntilde;oz Monasterio</strong> junto al <strong>Manzanares</strong>, con su <a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2026-04-22/embalse-navarra-unica-playa-bandera-azul_4342726/">embalse</a> de ochenta mil metros c&uacute;bicos y su edificio con forma de casco varado a la altura del actual hip&oacute;dromo. La Segunda Rep&uacute;blica quiso democratizar el agua y casi lo consigue. Por una peseta y media, el oficinista nadaba entre islas como un se&ntilde;orito de Santander.</p><p>La guerra la dej&oacute; en el frente y la posguerra en el olvido. La contaminaci&oacute;n del r&iacute;o remat&oacute; lo que las bombas hab&iacute;an empezado. Ahora resucita como complejo de ocio premium, con su concesi&oacute;n de <strong><a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2026-02-25/torre-belen-embalse-madrid-patrimonio-1tna-1qrt_4309778/">Patrimonio Nacional</a></strong> y su <strong>inversi&oacute;n millonaria</strong>. Solo falta un detalle. No habr&aacute; ba&ntilde;o. La <strong>recuperaci&oacute;n ambiental de las riberas</strong> impide reconstruir la presa. Madrid recobra su playa con la condici&oacute;n de no poder mojarse en ella. Dif&iacute;cil imaginar met&aacute;fora m&aacute;s fiel de lo que esta ciudad siente por el mar.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2026-01-01/vivimos-limbo-costas-niega-legalizar-ultimo-barrio-minero-malaga_4276694/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/fb5/f85/fb5f85090c020a9536513eee17863223/vivimos-en-el-limbo-costas-se-niega-a-legalizar-el-ultimo-barrio-marinero-de-malaga.jpg?mtime=1767102162" width="483" height="271"><h3 class="title-related">"Vivimos en el limbo": Costas se niega a legalizar el &uacute;ltimo barrio marinero de M&aacute;laga</h3>Luis Vertedor. M&aacute;laga<div class="text-related">Unas 570 viviendas de El Palo ubicadas en suelo mar&iacute;timo-terrestre est&aacute;n a la espera del deslinde. Los vecinos critican que se haya aplicado en las dos poblaciones contiguas mientras el Gobierno desliza que su caso es &ldquo;imposible&rdquo;</div></a></p><p>El <strong>embalse de San Juan</strong> representa el mejor emblema alternativo, el &uacute;nico pantano donde el chapuz&oacute;n no est&aacute; penado y el &uacute;nico que ondea una Bandera Azul, distinci&oacute;n concebida para el Mediterr&aacute;neo y concedida aqu&iacute; a una orilla de <a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2025-09-09/playa-ultimo-bano-verano-agua-dulce-salada-malaga-1qrt-1tna_4205171/">agua dulce</a> que jam&aacute;s ha visto una gaviota.</p><p>Hoy amarran decenas de embarcaciones en su <strong>puerto deportivo</strong> mientras las motoras rayan la superficie, y un club n&aacute;utico firmado por Jos&eacute; Antonio Corrales le presta una dignidad mar&iacute;tima que nadie le hab&iacute;a reclamado.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/galicia/2026-03-23/surfistas-a-coruna-rebelion-contra-el-cierre-de-las-playas_4320246/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/eaa/206/eaa2064c67dbe3cb0be430692ad500e3/la-rebelion-del-surf-gallego-contra-las-prohibiciones-por-alerta-roja-el-mar-no-se-cierra.jpg?mtime=1773745527" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La rebeli&oacute;n del surf gallego contra las prohibiciones por alerta roja: "El mar no se cierra" </h3>L. Bustabad<div class="text-related">Los surfistas reclaman a la Xunta de Galicia que ajuste el protocolo para acceder al mar incluso en condiciones adversas. "No se puede prohibir el surf cuando hay olas", denuncian</div></a></p><p>Y sin embargo, bajo esa liturgia de costa permanece intacto lo que el embalse aneg&oacute;. Un <strong><a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2025-08-30/oasis-sevilla-pozas-piscinas-isla-naturaleza-1qrt-1tna_4197019/">puente romano</a> de ocho ojos</strong>. Una ermita y unos molinos que solo reaparecen los veranos de sequ&iacute;a, cuando el nivel cede y aflora, inc&oacute;moda, la Castilla que el pantano vino a tapar.</p><p><strong><a href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/ocio/2025-07-04/temporada-estival-madrid-playa-piscina-hora-1qrt_4165108/">El Alberche de Aldea del Fresno</a></strong> renuncia ya a la &eacute;pica y se conforma con un agua mansa que apenas cubre, <strong>territorio de manguitos y vigilancia paterna</strong> antes que de nadador adulto. <strong>Las Presillas de Rascafr&iacute;a</strong> ni fingen ser una playa, pozas del Lozoya encajadas en el Guadarrama por las que baja un caudal reci&eacute;n desprendido del deshielo, tan fr&iacute;o que desarma cualquier alarde. Y Los Villares, en Estremera, existe sobre todo en el censo oficial y rara vez en los planes de nadie, prueba de que tambi&eacute;n el olvido necesita constar por escrito.</p><p>Fuera de ese censo, <strong>prevalece la tentadora prohibici&oacute;n</strong>. Ba&ntilde;arse donde no consta puede costar entre ochenta y tres mil euros, una horquilla que delata m&aacute;s <strong>af&aacute;n recaudatorio</strong> que <strong>vocaci&oacute;n pedag&oacute;gica</strong>. El madrile&ntilde;o, que ha convertido el <strong>incumplimiento en un arte menor</strong>, se zambulle igual en <a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2025-08-01/1qrt-pozas-agua-poco-masificadas-ir-puente_4183048/">pozas clandestinas</a> y pantanos sin vigilancia, persuadido de que la multa es una hip&oacute;tesis y el calor una certeza que merece conjurarse.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2026-01-07/el-mar-reclama-su-parte-en-matalascanas-tras-el-temporal-y-pone-en-riesgo-a-la-playa-de-donana_4279547/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/98a/034/98a034a1ed0cc76855216d3e67a5ee6f/el-mar-reclama-su-parte-en-matalascanas-tras-el-temporal-y-pone-en-riesgo-la-playa-de-donana.jpg?mtime=1767796754" width="483" height="271"><h3 class="title-related">El mar reclama su parte en Matalasca&ntilde;as tras el temporal y pone en riesgo la playa de Do&ntilde;ana</h3>Carlos Rocha. Sevilla<div class="text-related">El Ayuntamiento de Almonte cifra en 9 millones los da&ntilde;os y carga contra Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica despu&eacute;s de que decenas de edificios corran peligro. La Junta, el Gobierno y el consistorio se re&uacute;nen de urgencia</div></a></p><p>Las limitaciones se cuentan solas. <strong>Cuatro <a href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/ocio/2025-07-16/playa-madrid-virgen-nueva-san-martin-1qrt_4171423/">playas para casi siete millones de habitantes</a></strong>. <strong>Embalses que menguan</strong> cada vez que el invierno escatima la nieve. Atascos en la A-5 que convierten el d&iacute;a de asueto en una penitencia con aire acondicionado. Y la masificaci&oacute;n del s&aacute;bado, cuando San Juan se vuelve una versi&oacute;n interior de la Malvarrosa, con la toalla pegada a la toalla del vecino y ninguna de las compensaciones del salitre.</p><p>Queda el consuelo urbano. <strong><a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-08-01/visitas-guiadas-gratis-madrid-fechas-inscripciones-1tna-1qrt_4184471/">Madrid R&iacute;o</a></strong>, que <strong>devolvi&oacute; el Manzanares a los vecinos</strong> despu&eacute;s de <strong>enterrar la M-30</strong>, dispone sus chorros y sus l&aacute;minas de agua para que el cr&iacute;o se refresque mientras el padre finge el rumbo de una playa. Es una <strong>tregua</strong>. Una forma elegante de reconocer que el deseo persiste aunque el mar no llegue jam&aacute;s, y que la ciudad prefiere el suced&aacute;neo a la renuncia.</p><p>Y ah&iacute; reside <strong>lo m&aacute;s madrile&ntilde;o del asunto</strong>. La ciudad no quiere de verdad una playa. Quiere la <strong>promesa de la playa</strong> y el <strong>derecho a lamentarse</strong> de que no la tiene. Si ma&ntilde;ana asomara el mar al final de la Castellana, el madrile&ntilde;o desconfiar&iacute;a. Sospechar&iacute;a del regalo. Y volver&iacute;a a coger el coche rumbo a Levante, fiel a la &uacute;nica certeza que le queda. Que su playa, igual que su dicha, est&aacute; siempre en otra parte.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1782848428&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
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