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Madrid, staden som aldrig byggs färdigt

Utställningen 'Madrid under konstruktion, 1940-1985', som kan ses fram till den 23 september, presenterar genom fotografi regionens urbana och sociala omvandling under fyra decennier

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Publicerad av El Confidencial

27 june 2026, 05:00

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Madrid, la ciudad que nunca termina de construirse

Beskrivning

La exposición ‘Madrid en construcción, 1940-1985’, que puede verse hasta el 23 de septiembre, presenta a través de la fotografía, la transformación urbana y social de la región durante cuatro décadas

Innehåll

<p>Hubo un tiempo en el que a Madrid se le llamaba la ciudad de los socavones. Era alcalde <strong>Alberto Ruiz Gallard&oacute;n</strong> y la capital estaba abierta en canal, de norte a sur. Daba igual que fueran unos bancos en Serrano, la ampliaci&oacute;n de unas aceras en Malasa&ntilde;a o<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-01-04/madrid-rio-m30-frontera-manzanares_4028181/" target="_self"> una obra descomunal &mdash;y fara&oacute;nica&mdash; como era Madrid R&iacute;o</a>. Todo ocurr&iacute;a a la vez y en todas partes. Hoy pocos lo recuerdan. Ha quedado un trabajo y una imagen que convirtieron a Madrid en una ciudad m&aacute;s habitable y amable, al margen de las plazas duras y de la falta de zonas verdes, algo que nadie ha resuelto todav&iacute;a.</p><p>Pero antes de Gallard&oacute;n hubo otra obra, mucho m&aacute;s larga y dif&iacute;cil, cuatro d&eacute;cadas en las que Madrid pas&oacute; de ciudad bombardeada a ser una de las grandes metr&oacute;polis del mundo. Eso es lo que cuenta 'Madrid en construcci&oacute;n, 1940-1985', la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-02-19/el-aguila-bien-interes-cultural-madrid-1tna-1qrt_4305996/" target="_self">exposici&oacute;n instalada en El &Aacute;guila</a> que firman como comisarios <strong>Carolina Aguado Serrano</strong> y <strong>Guillermo Enr&iacute;quez de Salamanca Gonz&aacute;lez</strong>.</p><p>El proyecto lleva gest&aacute;ndose casi ocho a&ntilde;os, entre idas y venidas personales y laborales de los dos comisarios. La oportunidad les lleg&oacute; de la mano de la Subdirecci&oacute;n General de Patrimonio Hist&oacute;rico de la Comunidad de Madrid, que ya hab&iacute;a trabajado antes con ellos y sab&iacute;a bien del potencial con el que pod&iacute;an plantear su idea. "Empezamos con el <strong>archivo del fot&oacute;grafo Juan Pando y seguimos con los archivos de la Comunidad</strong>, que son fant&aacute;sticos", cuenta Enr&iacute;quez de Salamanca, historiador y conservador del Instituto de Patrimonio Cultural de Espa&ntilde;a. La muestra resulta fant&aacute;stica por terminar cruzando fondos del IPCE, el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, el Museo de Historia de Madrid, el Archivo General de la Administraci&oacute;n y la agencia EFE, entre otros.</p><p><a class="related-link" href="https://blogs.elconfidencial.com/espana/madrid/caminemos-madrid/2026-05-16/el-madrid-miserable-y-quinqui-que-baroja-retrato-antes-de-ser-capital-global_4355704/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/1a8/738/1a8738158cdbf89160b62eaccac0494d/el-madrid-miserable-y-quinqui-que-baroja-retrato-antes-de-ser-capital-global.jpg?mtime=1778774000" width="483" height="271"><h3 class="title-related">El Madrid miserable y quinqui que Baroja retrat&oacute; antes de ser capital global</h3>Miguel D&iacute;az Mart&iacute;n<div class="text-related">Casas de hu&eacute;spedes, chabolas, golfos, tabernas, suburbios y cuevas: as&iacute; era el Madrid que P&iacute;o Baroja ense&ntilde;&oacute; mucho antes de la creaci&oacute;n del cine quinqui y que permanece bajo los cimientos de la capital que hoy enamora al mundo</div></a></p><p>Un proyecto museogr&aacute;fico que nos habla de Madrid como un espacio repleto de capas, <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/caminemos-madrid/2026-05-16/el-madrid-miserable-y-quinqui-que-baroja-retrato-antes-de-ser-capital-global_4355704/" target="_self">entre ellas la de paisaje cultural, un concepto que Espa&ntilde;a asumi&oacute; al adherirse a las convenciones internacionales de Florencia y Faro</a>. "El paisaje cultural de las ciudades est&aacute; muy vinculado al aspecto social, a la sociedad que lo habita y lo decide", explica el historiador.</p><p>Esa idea cambia tambi&eacute;n la manera de mirar las fotograf&iacute;as. Enr&iacute;quez de Salamanca insiste en que <strong>su criterio de selecci&oacute;n no fue art&iacute;stico, sino documental</strong>: "Trabajamos con una noci&oacute;n de la fotograf&iacute;a vinculada a la memoria visual, no al valor art&iacute;stico. Muchas de estas im&aacute;genes iban en folletos, no ten&iacute;an ning&uacute;n valor en s&iacute; mismas". Es el caso, dice, de buena parte del archivo de Juan Pando Barrero, el fot&oacute;grafo que vertebra la exposici&oacute;n y cuyas im&aacute;genes, algunas de marcado car&aacute;cter futurista, permiten imaginar un Madrid extra&ntilde;o y verdaderamente ajeno a sus gentes y a lo que ten&iacute;an alrededor.</p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/pVw1SlkDVvPmJ6eGTHnIWpXxxbQ=/7x7:1195x1481/606x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F8a6%2F492%2F37c%2F8a649237c4e44e8cdf2f644bf24a115d.jpg" alt="Edificio Torres Blancas, en 1967. (Fototeca IPCE/Juan Miguel Pando)" width="606" height="752"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/pVw1SlkDVvPmJ6eGTHnIWpXxxbQ=/7x7:1195x1481/606x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F8a6%2F492%2F37c%2F8a649237c4e44e8cdf2f644bf24a115d.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/pVw1SlkDVvPmJ6eGTHnIWpXxxbQ=/7x7:1195x1481/606x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F8a6%2F492%2F37c%2F8a649237c4e44e8cdf2f644bf24a115d.jpg" alt="Edificio Torres Blancas, en 1967. (Fototeca IPCE/Juan Miguel Pando)" width="606" height="752"> Edificio Torres Blancas, en 1967. (Fototeca IPCE/Juan Miguel Pando) </div><p>No se pod&iacute;a contar ese paisaje, a&ntilde;ade, sin partir de la herida que lo origin&oacute;. "No se pod&iacute;a entender Madrid sin el bombardeo y sin el sitio de la ciudad. <strong>Eso abri&oacute; una herida no solo f&iacute;sica, sino emocional</strong>, y a partir de ah&iacute; se intent&oacute; construir un proyecto de Madrid&rdquo;, comenta.</p>La foto de la tragedia<p>Entre las im&aacute;genes de la guerra, es importante detenerse en una en particular, una fotograf&iacute;a de <strong>Otto Wunderlich tomada en la Ciudad Universitaria</strong>,<a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-02-08/rendicion-guerra-civil-espionaje-quintacolumna-1hms_4298418/" target="_self"> una de las pocas instant&aacute;neas a color que existen de la Guerra Civil</a>. Wunderlich era alem&aacute;n, lo que le daba acceso a un material poco habitual entre los fot&oacute;grafos espa&ntilde;oles de la &eacute;poca.</p><p>"Cuando la vi montada me fascin&oacute;. Aparecen los hierros, los escombros, se aleja de esa ruina decimon&oacute;nica, de lo sublime. Es una ruina ya realista, y eso que estamos en 1939. <strong>Se acerca m&aacute;s a las fotograf&iacute;as de los conflictos b&eacute;licos actuales</strong>", dice de esa instant&aacute;nea, que casi nos lleva al desastre de Gaza.</p><p>La reconstrucci&oacute;n inmediata de la posguerra ocupa otro tramo central de la muestra, ilustrado con un &aacute;lbum muy pocas veces visto. Son barricadas que comienzan a desaparecer, calles que se asfaltan de nuevo,<strong> el viaducto de la calle Segovia, paralizado desde 1936, que retoma las obras</strong>. Las fotograf&iacute;as de calles como Ferraz, Altamirano o Qui&ntilde;ones, tomadas en 1939 y repetidas un a&ntilde;o despu&eacute;s. Una visi&oacute;n fascinante y &uacute;nica de c&oacute;mo la ciudad ten&iacute;a que mirar hacia adelante, pasar p&aacute;gina.</p><p>Destaca una fotograf&iacute;a de Otto Wunderlich tomada en Ciudad Universitaria, de las pocas a color que existen de la Guerra Civil</p><p>"Hay un intento muy r&aacute;pido, por parte del bando vencedor, de deshacer aquella ciudad que hab&iacute;a estado preparada para la defensa", resume. Detr&aacute;s de ese maquillaje estaba el Plan Bidagor de 1941, que &mdash;curiosamente, apunta el comisario&mdash; se apoy&oacute; en ideas de <strong>arquitectos republicanos para dise&ntilde;ar el llamado Gran Madrid</strong>. Nuevas v&iacute;as, una reorganizaci&oacute;n completa de las funciones urbanas y, tambi&eacute;n, el abandono de buena parte de la regi&oacute;n fuera de los l&iacute;mites de la capital.</p><p>El crecimiento demogr&aacute;fico forma parte de otro de los mensajes de la muestra. "Hay m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas que entran en Madrid y no hay sitio para ellas. Ese es el gran problema de la &eacute;poca", dice. La respuesta a esa presi&oacute;n &mdash;chabolas en Plaza de Castilla, casas-vag&oacute;n en Legazpi, el asentamiento de Jaime el Conquistador&mdash; convive en las fotograf&iacute;as con los primeros poblados dirigidos.<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/caminemos-madrid/2026-06-13/cuando-las-plazas-dejaron-de-ser-un-destino-para-convertirse-en-un-recorrido_4371870/" target="_self"> Es ah&iacute; donde vemos Entrev&iacute;as, Fuencarral, Ca&ntilde;o Roto</a> &mdash;impresiona la panor&aacute;mica de Pando, tomada en septiembre del 64&mdash;, las Unidades Vecinales de Absorci&oacute;n donde <strong>trabajaron arquitectos como S&aacute;enz de Oiza o Alejandro de la Sota.</strong></p>Hormig&oacute;n, paisaje de futuro<p>El tramo final de &lsquo;Madrid en construcci&oacute;n&rsquo; se aleja de la crisis habitacional para tocar un tema como es el la <strong>modernidad de los a&ntilde;os sesenta y setenta</strong>: la calle Serrano, AZCA, el Santiago Bernab&eacute;u vac&iacute;o, el Centro Nacional de Formaci&oacute;n Profesional, el edificio Seat en la Castellana, los Laboratorios Alter, el Banco Santander de AZCA. Todo, otra vez, fotografiado por Pando.</p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/QdcVn3zUemrxF9B_sv4O1WlUcak=/13x0:1452x1511/716x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F27e%2F504%2F613%2F27e5046137525ee6d79b338910fa4e96.jpg" alt="Obras de la Torre Madrid, en 1955. (Fototeca IPCE/Juan Miguel Pando Barrero)" width="716" height="752"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/QdcVn3zUemrxF9B_sv4O1WlUcak=/13x0:1452x1511/716x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F27e%2F504%2F613%2F27e5046137525ee6d79b338910fa4e96.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/QdcVn3zUemrxF9B_sv4O1WlUcak=/13x0:1452x1511/716x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F27e%2F504%2F613%2F27e5046137525ee6d79b338910fa4e96.jpg" alt="Obras de la Torre Madrid, en 1955. (Fototeca IPCE/Juan Miguel Pando Barrero)" width="716" height="752"> Obras de la Torre Madrid, en 1955. (Fototeca IPCE/Juan Miguel Pando Barrero) </div><p>"Hay fotograf&iacute;as de Pando que son impresionantes. Nos interesaban porque <strong>muestran c&oacute;mo Madrid empieza a imaginarse como una metr&oacute;poli moderna</strong>", dice el comisario, que tambi&eacute;n destaca el <a href="https://www.elconfidencial.com/inmobiliario/residencial/2024-10-13/casas-de-lujo-torres-blancas-viviendas-torres-blancas-sainz-de-oiza-arquitectura_3980636/" target="_self">brutalismo de Torres Blancas </a>o de un edificio premiado y casi desconocido en la calle Costa Rica.</p><p>La regi&oacute;n, en paralelo, deja de ser un territorio sin identidad propia. "Madrid no ten&iacute;a una regi&oacute;n hist&oacute;rica clara. Hab&iacute;a que construir tambi&eacute;n esa idea", explica. La capital "crece a oleadas, devorando" municipios que antes no formaban parte de su realidad cotidiana &mdash;pone el ejemplo de Barajas&mdash; y que hoy resultan inseparables de ella. La Vaguada, los corredores industriales del Henares o el Sur, y ciudades como M&oacute;stoles, Getafe, Legan&eacute;s, Coslada o Alcorc&oacute;n <strong>aparecen como la otra cara de ese mismo proceso.</strong></p><p>Uno de los elementos m&aacute;s curiosos, y estimulantes, del proyecto expositivo son las citas literarias que acompa&ntilde;an cada bloque. Camilo Jos&eacute; Cela, Rafael S&aacute;nchez Ferlosio, Luis Mart&iacute;n-Santos, Juan Garc&iacute;a Hortelano, Jos&eacute; Luis Alonso de Santos o Elena Medel forman parte de ese reducido grupo de citas que van jalonando las fotograf&iacute;as y el discurrir de aquel Madrid. "Hay cosas que la documentaci&oacute;n no puede rellenar y que la literatura s&iacute; puede hacer. No es una fuente documental, pero aporta una <strong>dimensi&oacute;n emocional que para nosotros era imprescindible</strong>", concluye, en un homenaje y gui&ntilde;o al recientemente fallecido Carlo Ginzburg.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1782531957&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
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