Nyheter 22 aug 2026

Madrid passar inte på Spotify: berättelse om ett musikaliskt motstånd

Framväxande band och historiska arenor upprätthåller levande musik i Madrid, trots ekonomiska svårigheter och förändringar i ungdomars vanor

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Publicerad av El Confidencial

22 august 2026, 05:00

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Madrid no cabe en Spotify: relato de una resistencia musical

Beskrivning

Bandas emergentes y salas históricas mantienen en Madrid la música en directo, a pesar de las dificultades económicas y los cambios de hábito de los más jóvenes

Innehåll

<p dir="ltr"><strong>Los Mordieron al Perro rugen m&aacute;s que tocan</strong>. Lo hacen un sudoroso viernes estival, en <strong>La Wurli</strong>, con el vigor dental de El Mand&iacute;bulas de &lsquo;James Bond&rsquo; &mdash;o de &lsquo;Attack on Titan&rsquo;, para los dosmileros cachorros&mdash;. Masajean con pu&ntilde;o de hierro los t&iacute;mpanos de un p&uacute;blico agradecido por encabritarse con su punk rock herrumbroso. La <strong>Wurlitzer Backroom</strong>, situada en la calle de las Tres Cruces, perpendicular a la <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/lugares/gran-via-10768/" target="_self">Gran V&iacute;a</a>, carga cada fin de semana con la promesa de una pirotecnia musical que ponga las cabezas de sus parroquianos del rev&eacute;s. Mantiene as&iacute;, con ahora obsoleta firmeza, el proselitismo por ese infernal guitarreo, amigo de los crujidos vocales y las tronadas de bater&iacute;a, tan doctos ellos en farra y <strong>pirateo de madrugada</strong>.</p><p dir="ltr">Las prendas de tonos que van del oscurillo al negro carb&oacute;n dominan la sala, mientras Mordieron al Perro inaugura lo que promete ser una velada reventona. Contra el viejo <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2025-05-19/kkr-punk-rock-porretas-grupos-vina-rock-israel_4130779/" target="_self">prejuicio punkrockero</a>, aqu&iacute;<strong> los parroquianos del sonido no son todos hombrones con caras que asustar&iacute;an a un sargento de la Benem&eacute;rita </strong>en una pelea de bar. Alguno hay con pinta de <strong>crujirse las falanges</strong> y el cuello en agresivos latigazos. Salvando excepciones, la fauna es ecl&eacute;ctica en g&eacute;nero y edad. Sorprende la lozan&iacute;a, eso s&iacute;, con un alto porcentaje que no pasa de la veintena, tanto como una buena afluencia de p&uacute;blico. Un entusiasmo que, seg&uacute;n dicen los presentes, <strong>se repite cada fin de semana.</strong></p><p dir="ltr">"Esto se ha convertido en un reducto de la m&uacute;sica en directo en salas", se&ntilde;ala Don Jalisco, Jota, cantante y portavoz de la banda Mordieron al Perro. No es ninguna novedad para <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-01-26/spotify-streaming-musica-escuchar-melomanos_4285261/" target="_self">los mel&oacute;manos</a> capitalinos que lo de ver bandas emergentes en espacios sin &aacute;nimo de lucro y que no revienten las carteras escasea cada d&iacute;a m&aacute;s. Los aullidos lupinos que cacarea el p&uacute;blico de Mordieron al Perro<strong> sin saberse estafado por precios fuera de lugar no son la norma en el Madrid de hoy</strong>. Sale caro reventar gotas de sudor contra un cuerpo tozudo y vecino en un pogo, pero a&uacute;n existen irreductibles garitos como <strong>La Wurli</strong>, volcados con esta insalubre majestuosidad.</p><p dir="ltr">Para muchas bandas, el acceso a los escenarios se ha convertido en un v&iacute;a crucis. "Madrid es una ciudad de contrastes brutales", prosigue Jota. "Por un lado, <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/organismos/administracion-3368/" target="_self">la Administraci&oacute;n</a> y las instituciones te dan la espalda, imponiendo alquileres inasumibles y trabas a la cultura de base; por otro, <strong>la propia ciudad resiste gracias a una red subterr&aacute;nea hiperactiva de apoyo mutuo </strong>y centros sociales autogestionados. <strong>Madrid </strong>es dif&iacute;cil y hostil para tocar, pero es precisamente esa presi&oacute;n la que hace que su comunidad viva el rock con tanta fuerza y necesidad". De la necesidad, virtud; y de la hostilidad, coraje. S&eacute; valiente y fuerzas poderosas acudir&aacute;n en tu ayuda, como dijo Goethe.</p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-02-27/movida-madrilena-figuracion-arte-exposicion-1hms_4301307/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/2f3/e00/2f3e005f9dcbaedc004473004332c8e4/la-movida-no-solo-fue-musica-y-cine-la-obra-pictorica-y-fotografica-del-madrid-efervescente-de-los-80.jpg?mtime=1772104548" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La Movida no solo fue m&uacute;sica y cine: la obra pict&oacute;rica y fotogr&aacute;fica del Madrid efervescente de los 80</h3>Guillermo Mart&iacute;nez<div class="text-related">La Galer&iacute;a Guillermo de Osma se adentra en los a&ntilde;os 80 alrededor de unas 100 obras de los artistas m&aacute;s reconocidos del momento y que se podr&aacute;n disfrutar en dos muestras consecutivas</div></a><p dir="ltr">No obstante, <strong>el eterno retorno de la asfixia econ&oacute;mica no abandona el relato</strong>. "Entendemos que los due&ntilde;os de las salas tienen un negocio que mantener, pero se ha abierto la veda a alquileres abusivos", matiza Jota. "Las salas <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-06-12/las-pequenas-salas-resisten-frente-a-los-macroconciertos_4370470/" target="_blank">suben precios por miedo a no llenar</a>, y a las bandas no nos rebajan el alquiler ni haciendo <a href="https://www.elconfidencial.com/inmobiliario/residencial/2026-07-09/casas-lujo-barrio-salamanca-centro-de-madrid-torre-castello-barrios-prime_4386536/" target="_self">sold out</a>. Falta inter&eacute;s pol&iacute;tico por ayudar a la base; prefieren perpetuar el negocio con quienes ya mueven dinero. Tocar en Madrid se ha vuelto incre&iacute;blemente dif&iacute;cil; a d&iacute;a de hoy, para una banda es casi imposible obtener beneficios de un <strong>concierto en la ciudad</strong>".</p>Distop&iacute;as de barra de bar<p dir="ltr">Tradicionalmente, la hosteler&iacute;a financiaba los conciertos con las ventas de la barra. <strong>Litros de alcohol</strong> corriendo por las venas de los asistentes <strong>conformaban m&aacute;s del 60% de los beneficios </strong>de una banda en sus actuaciones. Las nuevas generaciones, sin embargo, han cambiado sus impulsos de ocio. Como se&ntilde;ala un reciente estudio de<a href="https://theharrispoll.com/" target="_blank"> The Harris Poll</a> &mdash;encuesta de opini&oacute;n p&uacute;blica y estudio de mercado estadounidense&mdash;, los nacidos en el nuevo milenio van abandonando progresivamente el <strong>consumo de alcohol</strong> y vuelcan sus placeres en encuentros m&aacute;s reposados &mdash;o concretos&mdash;, dejando a modo de relato pureta las <strong>escapadas y delirios nocturnos</strong> continuados. Bien mirado, con la cerveza a un precio medio de cuatro a ocho euros &mdash;cuando no m&aacute;s&mdash; en un local nocturno madrile&ntilde;o, la abstinencia no parece tan ins&oacute;lita. No acompa&ntilde;a el <strong>poder adquisitivo de los fans</strong> al aumento innegable de los precios.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-08-13/adios-al-musico-victor-coyote-el-gallego-que-mejor-retrato-madrid_4405834/"><h3 class="title-related">Adi&oacute;s al m&uacute;sico V&iacute;ctor Coyote, el gallego que mejor retrat&oacute; Madrid</h3>Carlos H. V&aacute;zquez<div class="text-related">El artista, una de las voces m&aacute;s singulares de la m&uacute;sica espa&ntilde;ola de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, ha muerto a los 68 a&ntilde;os en Segovia mientras montaba en bicicleta</div></a></p><p dir="ltr"><strong>&Aacute;lvaro Wurli</strong>, ma&icirc;tre y due&ntilde;o de la <a href="https://wurlitzerballroom.com/" target="_blank">sala Wurlitzer Backroom</a>, opina con su caracter&iacute;stico laconismo acerca del momento que vive la m&uacute;sica emergente madrile&ntilde;a del g&eacute;nero. "Veo la escena musical mucho m&aacute;s activa y variada que hace unos a&ntilde;os, con m&aacute;s opciones, ofertas e incluso m&aacute;s 'tipos' de punk", asegura el p&aacute;rroco musical de la Wurli. "El p&uacute;blico, por su parte, es sumamente entusiasta;<strong> hay bandas que solo tienen sus temas en formato digital </strong>y la gente igual se los sabe, los canta y los baila. Adem&aacute;s, los j&oacute;venes de hoy son mucho m&aacute;s abiertos musicalmente: <strong>escuchan punk, cumbia, rap</strong>, heavy o lo que surja, sin cerrarse a un solo estilo como ocurr&iacute;a antes".</p><p dir="ltr">El <strong>eclecticismo musical</strong>, resultado de la globalizaci&oacute;n e internet, tambi&eacute;n ha tenido su efecto en los directos. Las salas, si bien pueden tener predisposici&oacute;n por alg&uacute;n tipo concreto de m&uacute;sica, han abandonado el identitarismo de anta&ntilde;o. Y si bien la misma noche en que Mordieron al Perro calientan la sala Wurlitzer, <strong>los siguen bandas como Miss Penas, Club Zero o Todo Bien Todo Mal</strong>, que conservan el guitarreo, el <strong>postpunk </strong>y el berrido desga&ntilde;itado, esas propias formaciones reconocen que sus influencias son muy transversales. "Por ejemplo, decir que <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/tribuna/2025-08-22/sobre-la-musica-el-ruido-y-el-reggaeton_4194771/" target="_self">el reguet&oacute;n</a> es 'm&uacute;sica mala' denota cierta inseguridad y elitismo", apostilla Jota.</p><p dir="ltr">"El reguet&oacute;n<strong> nos parece una m&uacute;sica chul&iacute;sima </strong>y en nuestro propio grupo<strong> experimentamos con hip hop o m&uacute;sica latina</strong>; esa mezcla enriquece enormemente lo que luego aportamos al <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/el-erizo-y-el-zorro/2024-09-17/rock-conservador-gran-noticia_3963214/" target="_blank">rock</a>. La gente que es fan de su m&uacute;sico o banda quiere sentirse parte de ello, y esto funciona as&iacute; en cualquier era: en la del reguet&oacute;n, en la del hip hop y en la del rock". La mezcla enriquece lo que luego aportamos al rock.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-04-17/musica-electronica-madrid-salas_4336152/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/ca5/26d/ca526d4393a498951be40c383ac739b7/electronica-madrilena-todos-los-nombres-que-necesitas-saber-para-moverte-dentro-de-la-escena.jpg?mtime=1776354569" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Electr&oacute;nica madrile&ntilde;a, todos los nombres que necesitas saber para moverte dentro de la escena</h3>Abraham Rivera<div class="text-related">La escena electr&oacute;nica madrile&ntilde;a est&aacute; en uno de sus mejores momentos. Aupada por una generaci&oacute;n de j&oacute;venes colectivos, a los que se suman tambi&eacute;n perfiles de la vieja escuela, que no han perdido el colmillo por estar al d&iacute;a y unirse </div></a></p><p dir="ltr">Y para que el enriquecimiento tenga lugar, las salas deben sobrevivir. Al fin y al cabo, esos espacios m&aacute;s reducidos<strong> son lugares donde uno se siente desintoxicado de la pesadumbre digital</strong>. Un <a href="https://www.elconfidencial.com/television/series-tv/2024-09-16/x-men-97-serie-animacion-disney-plus-1qrt_3962889/" target="_self">regreso al pasado</a> donde la velada promete m&aacute;s all&aacute; de una publicaci&oacute;n en redes. Con la cara desfigurada por el alcohol o la sonrisa, all&aacute; cada cual. De hecho, son pocos los m&oacute;viles que se arriesgan a quedarse alzados, marc&aacute;ndose una <strong>impert&eacute;rrita llama de la Estatua de la Libertad</strong>, siempre brillante, siempre inc&oacute;moda para quienes la rodean, en una sala madrile&ntilde;a. En especial, en el g&eacute;nero rock. Las collejas vuelan con m&aacute;s facilidad y justicia entre quinientas personas que entre diez mil. <strong>Es el grato peso del gregarismo.</strong> O del estilo. Cuesta mantener un smartphone mientras una p&aacute;lida marsopa de ciento veinte kilos te arrea con su hombro.</p><p dir="ltr">Desde las <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-12-14/gruta-77-la-sala-de-conciertos-que-lleva-25-anos-promoviendo-las-diferentes-escenas-alrededor-del-rock-and-roll_4265426/" target="_blank">trincheras del garage rock-punk</a> con denominaci&oacute;n de origen capitalina, <strong>Eva y Alejandra</strong>, alma motriz de la banda Dear Joanne, promesa &mdash;si no ya confirmaci&oacute;n&mdash; indiscutible del g&eacute;nero, reafirman la importancia de estos espacios. "Para los grupos emergentes es important&iacute;simo poder tocar en ese tipo de salas y <strong>es una pena no tener una infraestructura real que te apoye</strong>. Ocasiones para tocar en Madrid hay muchas, pero es dif&iacute;cil de sostener teniendo en cuenta que las condiciones no son siempre justas", denuncian. Aun as&iacute;, salvan de la hoguera a quienes hacen un <strong>sonado sacrificio por no derrumbarse</strong>. "Sigue habiendo salas y organizadores que hacen muchos esfuerzos para mantenerse a flote respetando a los m&uacute;sicos. Nosotras hemos tenido la suerte de encontrarnos con <strong>gente muy legal</strong>, y no es tan f&aacute;cil".</p><p></p><div class="articlephoto news-body-fig"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/dmVICsTtPnE-EaDdeeZ8NHAcwPk=/3x85:1892x1441/1338x960/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3c9%2F361%2F11c%2F3c936111cdb3dcc0ca75933a0129d200.jpg" alt="Eva y Alejandra, miembros de Dear Joanne. (Paula Barrera)" width="1338" height="960"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/dmVICsTtPnE-EaDdeeZ8NHAcwPk=/3x85:1892x1441/1338x960/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3c9%2F361%2F11c%2F3c936111cdb3dcc0ca75933a0129d200.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/dmVICsTtPnE-EaDdeeZ8NHAcwPk=/3x85:1892x1441/1338x960/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3c9%2F361%2F11c%2F3c936111cdb3dcc0ca75933a0129d200.jpg" alt="Eva y Alejandra, miembros de Dear Joanne. (Paula Barrera)" width="1338" height="960"> Eva y Alejandra, miembros de Dear Joanne. (Paula Barrera) </div><p></p><p dir="ltr">Como en una <strong>pel&iacute;cula de mafias</strong>, toparse con compinches confiables no es tarea f&aacute;cil. La m&uacute;sica, el arte, nido de <strong>buitres oportunistas</strong> y chorreantes de ambici&oacute;n, <strong>no ha dejado nunca de someterse a los apasionados del business </strong>que anteponen la pasta a todo. Y a pesar de que esto sea una generalizaci&oacute;n, parece que existen peque&ntilde;os gestos que siempre ponen el debate a flote. Algunos, como <a href="https://www.elconfidencial.com/economia/2026-06-07/precios-conciertos-vip-experiencia-ricos_4367661/" target="_self">el pago por tocar en salas</a>, que mosquea a p&uacute;blico y bandas, en especial si, como dec&iacute;a con anterioridad Jota, de Mordieron al Perro, se ha alcanzado un sold out. Para &Aacute;lvaro Wurli: "Lo de pagar por tocar es una expresi&oacute;n en s&iacute; misma complicada... &iquest;qu&eacute; significa m&aacute;s all&aacute; de la caja? &iquest;Qu&eacute; hay de malo? Los conciertos tienen unos costes intr&iacute;nsecos; es un tema para todas las partes implicadas muy delicado".</p><p dir="ltr">Volviendo a ese informe de The Harris Poll: <strong>sin consumiciones no hay caja, y sin caja no se puede sostener un concierto</strong> que no dirija a los due&ntilde;os del local hacia la bancarrota. De ah&iacute; que no solo sean imprescindibles las bandas que tocan, sino tambi&eacute;n los espectadores y<a href="https://www.elconfidencial.com/aniversario/2026-03-23/tribuna-antonio-huertas-el-confidencial-25-anos-bra_4294107/" target="_self"> parroquianos</a> que hacen posible la cartelera: "Como todos, le <strong>tenemos mucho cari&ntilde;o a la Wurli</strong>; hemos tocado muchas veces all&iacute; y tambi&eacute;n hemos disfrutado yendo de p&uacute;blico", afirman Eva y Alejandra, de Dear Joanne. "Otra sala que <strong>valoramos mucho es El Sol</strong>; es una sala con mucha historia y cuando nos vimos en el escenario no nos lo cre&iacute;amos. La energ&iacute;a que se genera en ese tipo de salas es muy especial y bastante dif&iacute;cil de conseguir en grandes escenarios y festivales", concluyen.</p>No solo de la Wurli vive Madrid<p dir="ltr">"A nivel similar a nosotros, o sea, que hagan cosas a nivel emergente, se me ocurre el <strong>Caf&eacute; de la Palma</strong>", apunta <strong>&Aacute;lvaro Wurli</strong> al preguntarle por otros locales que mantengan una filosof&iacute;a similar en la capital. "Y luego<strong> hay, como siempre, salas que, aunque hagan otras cosas, tambi&eacute;n apoyan la escena</strong>, como Siroco, El Sol, Rockville o casi todas las gestionadas en cuanto a programaci&oacute;n por Ocho y Medio". Una escena, como se viene diciendo, que, m&aacute;s all&aacute; de <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-09-12/adios-famosa-discoteca-madrid-entradas-comprar_3960773/" target="_self">las dificultades </a>y los cambios paradigm&aacute;ticos del consumo musical y nocturno, no decae.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-03-13/madmusic-musica-historica-madrid-corte-1hms_4319184/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/9a9/647/9a9647e44de29e935fc6587bb4661ee6/a-que-suena-madrid-musicologos-arquitectos-ingenieros-filologos-y-sociologos-buscan-la-respuesta.jpg?mtime=1773321119" width="483" height="271"><h3 class="title-related">&iquest;A qu&eacute; suena Madrid? Music&oacute;logos, arquitectos, ingenieros, fil&oacute;logos y soci&oacute;logos buscan la respuesta</h3>Guillermo Mart&iacute;nez<div class="text-related">M&aacute;s de un centenar de investigadores de 20 centros trabajan por conocer en profundidad c&oacute;mo era y es el sonido en la capital en este proyecto que, como m&iacute;nimo, se alargar&aacute; hasta finales de 2027</div></a></p><p dir="ltr">"El aumento de <strong>gente joven con ganas de empezar</strong> un grupo o aprender a tocar es alucinante, en parte gracias al acceso a programas de producci&oacute;n", sostiene Jota con un optimismo contagioso. "Que nazcan m&aacute;s propuestas <strong>no perjudica la calidad</strong>, la enriquece. Hay que atreverse a <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-08-21/cuatro-notas-musica-estudio-exitos-canciones_4408768/" target="_self">hacer m&uacute;sica</a> y lo mejor siempre est&aacute; por llegar". Y en el seno de esas bandas, esa pulsi&oacute;n juvenil se traduce en un tejido de hermandad. Para Eva y Alejandra, la verdadera trinchera se construye sobre la empat&iacute;a de los "marginales": "<strong>Es muy guay que cada vez haya m&aacute;s grupos emergentes apostando por este tipo de m&uacute;sica"</strong>.</p><p dir="ltr">"Lo l&oacute;gico es que, haciendo <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2023-11-12/tombolo-undermad-radio-relativa-historia-underground_3771655/" target="_self">m&uacute;sica un poco m&aacute;s underground</a> y marginal, los grupos estemos m&aacute;s unidos y nos apoyemos. Es posible que siga habiendo algo de fragmentaci&oacute;n y no siempre se creen ambientes tan sanos, pero para nosotras es <strong>muy especial poder conectar con grupos</strong> que est&aacute;n viviendo cosas parecidas y que entienden la m&uacute;sica como nosotras; es algo que hay que cuidar". As&iacute; como cuidan a su p&uacute;blico, que<strong> </strong>no duda en<strong> saltar como cigarras al ritmo de temazos como 'Benito el aparejador' o 'Sabalenka'.</strong></p><p dir="ltr">Esa descarga de adrenalina pura es el aut&eacute;ntico ant&iacute;doto contra la apat&iacute;a reinante. En un momento en que <strong>el negocio musical parece reducido a la dictadura algor&iacute;tmica y los singles manufacturados</strong>, como Yatekomos de dos minutos, estas bandas reivindican la energ&iacute;a de lo f&iacute;sico y el contacto directo. Adem&aacute;s de un pulso por el goce que no se reconoce en una proyecci&oacute;n obsesiva por el triunfo. "La clave no es el g&eacute;nero o la moda, sino la honestidad", reflexiona Jota sobre el misterio del anzuelo esc&eacute;nico. "Cuando crees firmemente en tu mensaje y te enamoras de lo que creas, la gente se contagia y quiere ser parte del proyecto. Un fan busca sentirse integrado. Si t&uacute; tienes ganas de contar algo y de que ese <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-08-21/juan-sanguino-podcast-musica-gasolinera-camela-1qrt_4409042/" target="_blank">mensaje vaya bien a trav&eacute;s de la m&uacute;sica</a>, la gente va a querer ser parte de tu proyecto. Eso es lo bonito de la m&uacute;sica".</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2026-08-13/festival-musica-monasterios-cataluna-1tna-1qrt_4404390/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/214/756/214756df380b60858ce8db8c5325509b/de-santa-creus-a-montblanc-asi-es-el-festival-de-cataluna-que-lleva-la-musica-a-monasterios-y-rincones-medievales.jpg?mtime=1786445018" width="483" height="271"><h3 class="title-related">De Santa Creus a Montblanc: as&iacute; es el festival de Catalu&ntilde;a que lleva la m&uacute;sica a monasterios y rincones medievales</h3>Marina Velasco<div class="text-related">Monasterios, iglesias y rincones medievales del Camp de Tarragona se llenan durante una semana de m&uacute;sica antigua, barroca y contempor&aacute;nea, con grandes int&eacute;rpretes y una programaci&oacute;n marcada este a&ntilde;o por el esperado eclipse solar</div></a></p><p dir="ltr">Y es ah&iacute;, en el valor insustituible del cara a cara, donde<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-04-17/musica-electronica-madrid-salas_4336152/" target="_self"> la nueva hornada de m&uacute;sicos madrile&ntilde;os</a> pelea por el futuro que viene. Como proclaman Eva y Alejandra ante el inminente lanzamiento de su primer &aacute;lbum: "Apostamos por hacer lo que nos gusta, tenemos muy claras nuestras referencias. Creemos que el valor del directo se est&aacute; perdiendo; para nosotras es lo m&aacute;s importante y creemos que ah&iacute; tenemos mucho que aportar. <strong>Nuestro &aacute;lbum viene cargado de energ&iacute;a</strong>, con influencias punk, garaje y new wave, pero con un toque m&aacute;s sofisticado. Vamos a por todas". Y as&iacute; hay que ir en Madrid, sea uno de un grupo, jefe de una sala o un mero espectador: a por todas. A por la m&uacute;sica.<strong> A vivirla para asegurar su supervivencia.</strong></p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1787370338&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
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