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<p>Una tras otra, las comunidades autónomas que han pasado por las urnas en este último ciclo electoral han ido <a href="https://www.20minutos.es/nacional/pp-bate-su-maximo-historico-votos-adelante-andalucia-super-vox-sevilla-cadiz-los-otros-datos-las-elecciones_6971869_0.html" title="El PP bate su máximo histórico de votos, Adelante Andalucía super a Vox en Sevilla y Cádiz... los otros datos de las elecciones">revalidando victorias para el PP</a>. Mientras tanto, una parte significativa del electorado progresista ha optado por <b>refugiarse en alternativas de marcado carácter territorial</b>, menos vinculadas al tablero político nacional, lo que ha dejado a las marcas estatales de coalición —PSOE y Sumar— en números rojos. Aragón y Andalucía son dos ejemplos paradigmáticos de esa tendencia: allí, los votantes de izquierdas dieron la espalda a las formaciones de <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/pedro-sanchez.html" title="Pedro Sánchez">Pedro Sánchez</a> y <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/yolanda-diaz.html" title="Yolanda Díaz">Yolanda Díaz</a> en favor de candidaturas con mayor arraigo autonómico, como Chunta Aragonesista y Adelante Andalucía.</p><p>Pese a la reiteración de este patrón, ni el PSOE ni Sumar parecen dispuestos a asumir públicamente el alcance del desgaste que arrastran ni su <b>creciente dificultad para movilizar a un electorado progresista</b> cada vez menos identificable con las siglas de la izquierda estatal. La lectura oficial tras las elecciones andaluzas <b>ha vuelto a esquivar la autocrítica</b>: ambas formaciones han preferido desplazar el foco hacia las próximas elecciones generales y evitar, al menos por ahora, cualquier <b>revisión profunda de su estrategia de cara al ciclo electoral de 2027</b>.</p><h2>Cuatro avisos a navegantes</h2><p>Las elecciones en Extremadura fueron la primera gran señal de alarma para la izquierda. El PSOE se desplomó hasta perder diez escaños en uno de sus bastiones históricos, con un Miguel Ángel Gallardo vinculado con Moncloa al hacer la campaña pendiente del juicio por la supuesta contratación irregular de David Sánchez, hermano del presidente. A la izquierda de los socialistas, Unidas por Extremadura —coalición de Podemos, IU y Alianza Verde— logró el mejor resultado del espacio progresista gracias a una campaña <b>centrada en el territorio, mientras Sumar se quedó fuera de juego en estos comicios.</b></p><p>Un patrón parecido se repitió en Aragón. El PSOE de Pilar Alegría sufrió otro retroceso histórico al dejarse cinco escaños, mientras IU y Sumar apenas conservaron un representante. La <b>movilización de la izquierda acabó capitalizándola Chunta Aragonesista</b>, que dobló su presencia parlamentaria hasta los seis diputados. Solo Castilla y León frenó parcialmente la caída socialista, aunque con el perfil marcadamente territorial de Carlos Martínez, alejado de Ferraz y Moncloa. Sumar y Podemos quedaron fuera de las Cortes, mientras <b>Unión del Pueblo Leonés, un partido de corte regionalista, conservó sus tres procuradores</b>.</p><p>El cierre del ciclo llegó en Andalucía y confirmó definitivamente la tendencia: María Jesús Montero hundió el suelo histórico del PSOE andaluz, mientras que Por Andalucía —coalición en la que participa Sumar— <b>fue superada por Adelante Andalucía, la formación andalucista de izquierdas</b>.</p><h2>Ferraz lo atribuye al efecto del caballo ganador</h2><p>En Ferraz, lejos de hacer una lectura profunda de esta secuencia de resultados, los encapsulan en este ciclo y dan por seguro que <b>no tendrán ningún tipo de extrapolación de cara a las generales</b>. "Adelante Andalucía ha aglutinado la ilusión por el efecto de que ya se sabía que la izquierda no iba a gobernar", justifican desde la dirección de Ferraz. "La Chunta también generó lo mismo porque no se vio que podíamos llegar a presidir", afirman respecto a los resultados en Aragón.</p><p>De esta forma, admiten que ha habido movilización en el electorado de izquierdas —el argumento que hasta ahora utilizaban para justificar la sucesión de derrotas—, aunque<b> esa movilización no se haya traducido en apoyo a sus siglas</b>. Pese a ello, la dirección mantiene intacta su confianza de cara a las generales de 2027, no tanto por un replanteamiento estratégico como por la convicción de que el comportamiento del votante cambia en función de la cita electoral. </p><p>"Hay debates que en unas autonómicas no terminan de calar y que en unas generales sí, como la guerra o la política internacional", sostienen fuentes de la Ejecutiva. Con esa lectura, <b>el partido aplaza cualquier autocrítica de fondo</b> y se aferra a una estrategia que ha fracasado en el actual ciclo autonómico, pero que considera todavía válida cuando el foco vuelva a situarse directamente sobre Pedro Sánchez.</p><p>Es algo de lo que <b>ya se han quejado algunos barones y dirigentes territoriales</b>, como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que ha considerado que Ferraz está mirando "para otro lado" mientras los ciudadanos le mandan mensajes "muy claros", como el de presentar candidaturas apegadas al terreno. El líder del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, también ha pedido una <b>"reflexión autocrítica" a su partido</b>, que cree que tiene un problema de "desconexión con la sociedad". Otra voz territorial del PSOE considera "peligroso" que todos sepan lo que va a pasar pero nadie haga "nada para cambiarlo", como en estas cuatro elecciones. "En Ferraz lo único importante es proteger al único bien", señala en alusión implícita a Sánchez. </p><h2>Sumar también da una patada hacia delante</h2><p>Entretanto, en Sumar han interpretado el impulso de Adelante Andalucía como un aspecto positivo para sus intereses e incluso plantean que <b>la izquierda alternativa ha salido reforzada de estas elecciones</b>. Fuentes del espacio no niegan que Por Andalucía, la coalición liderada por Antonio Maíllo, no ha obtenido los resultados que esperaba, pero consideran que un escenario así <b>no les resultaría dañino en unas generales</b> en las que el voto es dual.</p><p>Así, se muestran optimistas con capitalizar a nivel nacional el voto que en la región ha ido a parar a Adelante, aunque no ignoran, como señaló la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, este lunes, que "se está inaugurando un ciclo político en el que <b>las izquierdas federales tienen mucho que decir</b>". Hernández también afirmó que, sea como fuere, la coyuntura hace que "acelerar" los pasos en la reconfiguración de la izquierda estatal sea ya "urgente". Otras voces en Sumar huyen de las prisas y <b>remiten a la "hoja de ruta" en la que dicen que llevan meses trabajando</b>, aunque todavía no haya terminado de concretarse los detalles del proyecto.</p><p><span>El que será </span><b>el nuevo Sumar</b>, integrado, por el momento, por Movimiento Sumar, Más Madrid, Comuns e IU, todavía tiene pendiente un posible cambio de marca ola elección de la cabeza visible de la coalición, tras el paso al lado de Yolanda Díaz. De hecho, el propio Antonio Maíllo instó en marzo a la coalición a agilizar el nombramiento del líder del espacio, algo que el coordinador federal de IU consideraba importante para su fortalecimiento y que no gustó entre sus compañeros de alianza, que mantenían que este llegaría "de manera natural".</p><p>El espacio también tendrá que concretar <span>la eventual integración de otras fuerzas como <b>Compromís, Chunta, Més</b> e incluso en este escenario, aunque parece poco probable por el momento, <b>quién sabe si Adelante Andalucía</b>. Su líder, José Ignacio García, confirmó este lunes que la formación se presentará a las elecciones generales previstas para 2027 en solitario, garantizando su línea "independiente" respecto a la "izquierda clásica y tradicional que está en el Gobierno", pero a un año vista, dada la volatilidad del espacio, no puede descartarse nada.</span></p><p><span>El hito de José Ignacio García es similar al conseguido por Jorge Pueyo, líder de Chunta Aragonesista, que en las elecciones aragonesas del 8 de febrero sacó cinco escaños más que IU-Sumar y se convirtió en la referencia de la izquierda alternativa en la comunidad con una propuesta marcadamente regionalista. Pueyo dijo este lunes que <b>"la única noticia positiva" de los comicios andaluces es precisamente la subida de Adelante</b>, con quien, anunció, ha "conversado" en las últimas semanas y dio por seguro que "se encontrará" en el camino "para seguir trabajando".</span></p><p><span>En esta ecuación no puede obviarse a Podemos, que se ha erigido de nuevo en la fuerza motriz de la construcción de la "izquierda transformadora", igual que Sumar. Este lunes, la formación morada defendió que "a la vista está" que "la propuesta de Por Andalucía", de la que el partido formaba parte, "no ha funcionado" y que continuará trabajando para idear" <b>una izquierda radicalmente autónoma del PSOE</b>", sin entrar en más detalles. La situación del espacio continúa siendo en este momento incierta, y por ahora ni Podemos ni Sumar parecen dar síntomas de entendimiento.</span></p>