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<p>La primavera judicial a la que se enfrenta el<a href="https://www.20minutos.es/tags/instituciones-empresas/psoe.html" title="PSOE"> PSOE </a>no está dejando aflorar la estrategia internacional de <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/pedro-sanchez.html" title="Pedro Sánchez">Pedro Sánchez</a>. Por mucho que el Gobierno golpea el micrófono para que su discurso anti-Trump se escuche con más claridad, siempre se cuela algún <b>ruido interno con resonancias de corrupción</b>. Por un lado está el <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/mascarillas.html" title="Mascarillas">caso mascarillas </a>que señala al exministro socialista <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/jose-luis-abalos.html" title="José Luis Ábalos">José Luis Ábalos</a> y a <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/koldo-garcia.html" title="Koldo García">Koldo García</a>. También están los nuevos pasos judiciales que acercan al banquillo a <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/begona-gomez.html" title="Begoña Gómez">Begoña Gómez</a>, mujer del presidente, a lo que se suma el nuevo informe de la UCO que señala a la presidenta del Congreso,<a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/francina-armengol.html" title="Francina Armengol"> Francina Armengol</a>. El Gobierno de Pedro Sánchez afronta <b>un escenario en el que los frentes internos se solapan y retroalimentan.</b> Pero más allá del alcance judicial o político de cada caso, el efecto acumulado es evidente y muy molesto para Moncloa: <b>un ruido constante que erosiona su estrategia de marcar agenda sacando músculo internacional</b>.</p><p>Al Gobierno se le acumulan los problemas. La <b>sombra de la corrupción aparece en cada esquina</b> y los grandes planes quedan opacados por la misma. Pasó la semana pasada con su viaje a China. Desde hace meses que Sánchez tenía programada esta visita de alto nivel a Pekín, muy relevante teniendo en cuenta la guerra comercial de Donald Trump y la situación geopolítica por el conflicto en Oriente Próximo. China incluso invitó a la mujer del presidente, Begoña Gómez, que, <b>a pesar de estar investigada</b>, acudió al viaje tras dos años sin acompañar a Sánchez. La visita quedó opacada por la decisión del juez <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/juan-carlos-peinado.html" title="Juan Carlos Peinado">Juan Carlos Peinado</a> de procesarla por cuatro delitos: malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida.</p><p>Contribuyó el propio Gobierno a empañar la visita al <b>no contener sus opiniones sobre la decisión del juez.</b> Mientras el presidente trataba de seguir sacando pecho internacional junto con su mujer en Pekín, sus ministros<a href="https://www.20minutos.es/nacional/gobierno-sale-tromba-contra-juez-peinado-denuncia-parcialidad-pese-reproche-asociaciones-judiciales_6958005_0.html" title="El Gobierno sale en tromba contra el juez Peinado y denuncia parcialidad pese al reproche de asociaciones judiciales"> salían en tromba desde el Palacio de la Moncloa</a> a cargar contra el juez instructor y a<b> presionar a las instancias superiores</b> para que le corrigiesen. Todo ello, a pesar de los reproches de las asociaciones de jueces que, como ya sucedió en otras ocasiones, advirtieron al Ejecutivo de que debía respetar la separación de poderes. El viaje a China quedó en un segundo plano, algo que Moncloa reconoce y lamenta. "Nos habría gustado que en China se hablara de China", señalan fuentes gubernamentales.</p><p>Esto sin olvidar el<b> impacto político para Sánchez</b> del denominado caso Mascarillas, cuya vista oral arrancó el pasado 6 de abril con el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García sentados en el banquillo. La imagen resulta especialmente sensible para el Ejecutivo: <b>Ábalos fue una figura de primer nivel en la primera etapa del Gobierno </b>de Sánchez y un dirigente con responsabilidades clave en el diseño y ejecución de políticas estratégicas, mientras que Koldo García formó parte de su círculo de máxima confianza en el Ministerio de Transportes.</p><p>Pese a ello, el Gobierno ya descartó asumir responsabilidades políticas, ni siquiera en términos de<i> in vigilando,</i> al considerar que se trata, prácticamente, de ovejas negras ajenas a la estructura actual. Sin embargo, la presencia de antiguos cargos del que era el núcleo duro de Sánchez en una causa de presunta corrupción<b> reabre inevitablemente el debate sobre los mecanismos de control interno y la gestión política</b> de aquella etapa. Además, a la vista está que el transcurso del juicio condiciona la agenda del Gobierno, que en numerosas ocasiones se ve obligado a reaccionar a las novedades que llegan desde la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.</p><p>El juicio continúa su curso mientras Pedro Sánchez ejerce de anfitrión en una de sus citas diplomáticas más relevantes para el PSOE: <b>una triple cumbre de líderes progresistas c</b>on la que se busca proyectar un frente común e internacional contra Donald Trump. Se trata de encuentros de carácter cerrado y con una agenda muy ajustada, lo que permite al Gobierno<b> intentar encauzar la comunicación y minimizar la interferencia</b> de otros asuntos en el relato oficial.</p><p>Sin embargo, el alcance mediático de estas reuniones, que han situado a Barcelona como punto de encuentro de dirigentes progresistas de distintos países durante un fin de semana, ha quedado <b>parcialmente diluido por la intensidad de la agenda judicial</b>. De hecho, este pasado jueves, un nuevo informe de la UCO volvió a abrir un frente adicional para el Ejecutivo al señalar a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en el marco de las investigaciones en curso.</p><p>El nuevo informe acredita la infiltración de la trama del caso Koldo en el Gobierno de<b><b> Baleares, comunidad presidida entonces por</b></b><a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/francina-armengol.html" title="Francina Armengol"> Armengol</a>. En la multitud de mensajes entre la expresidenta balear y Koldo García, este era la "correa de transmisión" entre la primera y el entonces ministro. La sombra de la corrupción está siendo muy difícil de esquivar y no está permitiendo sacar adelante la estrategia de proyección internacional, esencial para Sánchez de cara a las próximas elecciones generales, previstas para mediados de 2027.</p><p>Pero tampoco se presenta un mayo demasiado despejado, puesto que está previsto que se levante el secreto de sumario de la causa Plus Ultra. Por el momento, el secreto está prorrogado hasta el 28 de abril. Esta investigación judicial ha puesto el foco mediático sobre el expresidente del Gobierno <a href="https://www.20minutos.es/tags/temas/jose-luis-rodriguez-zapatero.html" title="José Luis Rodríguez Zapatero">José Luis Rodríguez Zapatero</a>, quien en los últimos años ha sido un <b><b>importante activo electoral para el PSOE</b></b>, tras la detención de su íntimo amigo Julio Martínez Martínez. Zapatero, de hecho, es una de las voces protagonistas este fin de semana en una de las grandes cumbres internacionales de Barcelona.</p><p>Al continuar bajo secreto de sumario, esto permite a Zapatero esquivar por ahora las revelaciones que arroje la causa, aunque las mismas sí podrían<span> </span><b><b>empañar su papel en la campaña de María Jesús Montero</b></b><span> </span>para las elecciones en Andalucía. En todo caso, Montero tiene su particular viacrucis con el <b>c<b>aso SEPI</b></b>, que a finales del año pasado llevó a la detención de la llamada "fontanera" del PSOE, Leire Díez, del socio de Santos Cerdán, Joseba Antxon Alonso, y del expresidente de la SEPI, Vicente Fernández. Este expediente <b><b>amenaza con desbaratar los planes de Montero de cara a las elecciones andaluzas.</b></b></p><p>De hecho, este lunes, la candidata y exvicepresidenta del Gobierno tendrá que comparecer a tal razón en el Senado, en plena precampaña de las elecciones del 17-M y amenazando con desdibujar la resaca de la triple cumbre internacional de Sánchez.</p>