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<p>La vida es eso que pasa mientras esperas a que Feijóo vuelva a decir "gestapillo". El mundo parece de color de rosa cuando uno se adentra en las melosidades de los diminutivos, y acaso hasta las mayores atrocidades lo sean menos cuando a las palabras las envuelven sufijos de pachulí. Feijóo ha acusado a Sánchez, sí, de tener a su cargo a una "gestapillo" que le saca las castañas judiciales del fuego, así que, <a href="https://www.20minutos.es/nacional/moncloa-no-contempla-imputacion-pedro-sanchez-ni-psoe-vuelve-relato-inicial-que-leire-diez-es-una-friki_6981267_0.html" title="Moncloa no contempla la imputación de Pedro Sánchez ni del PSOE y vuelve al relato inicial de que Leire Díez es una 'friki'" target="_blank">si para el Gobierno Leire Díez es una "friki"</a>, para el Partido Popular es una especie de <b>Hermann Goering. O Hermanncillo Goering. </b></p><p>En una sólida intervención, Feijóo ha venido a demostrar que en este país no se es nadie si las iniciales de nuestro nombre no aparecen en la agenda de un jetas. Por primera vez, el líder de la oposición <b>ha llamado a Sánchez "Señor P. S."</b> y el presidente le ha contestado con el proverbial "M. Rajoy". La Justicia dirá si Leire anotó las iniciales en un arrebato lisérgico, pero la Justicia ya ha dicho que Bárcenas escribió "M. Rajoy" en sus papeles para tratar de incriminarlo. </p><p>Continuó Sánchez con los escándalos que han rodeado en los últimos 15 años al Partido Popular: ninguna lección, dijo, de los de la Púnica, la Gürtel, la Kitchen...<b> La corrupción que atañe al PSOE la combate el presidente con analepsis</b>, <i>the good old times</i> en los que la razón estaba de su lado cuando pedía responsabilidades políticas pero él no tenía que asumirlas. Pero el alarido del presente es tan atronador, se han cortado ya tantas cabezas por aquello (cayó un Gobierno), que la estrategia se parece más a una pataleta. </p><p>Acogía este miércoles el Congreso la primera sesión de control tras el discurso del Papa y sus señorías guardaron ciertamente las formas. La actitud más burda corrió a cargo de Bolaños, henchido de lecciones que dar sobre las palabras de <b><a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/papa-leon-xiv.html" title="Papa León XIV" target="_blank">León XIV</a></b>, con juegos bastante torpes con el cielo y el infierno al que dice que irá el PP, algo que tal vez debiera ser impropio de quien, por otra parte, dirige el ministerio que lleva las relaciones con la Iglesia y se ha encargado enteramente de organizar el recibimiento al pontífice. Le contestó con gracejo Miguel Tellado: "No se apropie usted de las palabras del Papa, que ya sabemos que les gusta mucho la apropiación indebida". </p><p>Nogueras, que, como Gaudí, es catalana, preguntó a Sánchez cómo ve Cataluña. "<b>La veo bien</b>", contestó el presidente, lacónico, como cuando a un padre se le pregunta "qué tal" por WhatsApp. Le dijo Nogueras que entonces se pusiera gafas porque la región paga impuestos de primera y recibe un trato de lugar de tercera y le reprochó que el Papa hablase más catalán en una hora que Feijóo y él en toda su vida política, ignorante de que, desde allá por los tiempos de Aznar, un presidente solo habla catalán en la intimidad. </p><p>Por su parte, Aizpurua interpeló a Sánchez con consideración maternal. A <b>Bildu</b>, que se ha convertido en el gran aliado parlamentario del PSOE, no le gusta lo que se anda publicando sobre el PSOE, le parece grave, pero quiere mantener la prudencia porque sabe que hay una operación en marcha para derribar al Gobierno. "La Guardia Civil, la Policía y la judicatura fabrican informes y sumarios para operaciones políticas", dijo. Pero mientras tanto, presidente, tiene la responsabilidad de recuperar la agenda política, debe demostrar "para qué" quiere agotar la legislatura. Le contestó Sánchez presumiendo de hitos sociales y se marchó raudo del hemiciclo rumbo a Barcelona para asistir a la misa que oficiará el Papa en la Sagrada Familia. Por si acaso, se llevó las gafas. </p>