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<p>Una embarcación <strong>zarpa del sur de Europa</strong> cargada de MDMA. Al otro lado del charco le espera un cargamento de cocaína listo para ser subido a bordo y emprender el viaje de vuelta. Es la doble ruta del narco en el <strong>Atlántico, un corredor marítimo</strong> que ha dejado de ser unidireccional para el estupefaciente. Si durante décadas fueron los vastos campos de hoja de coca diseminados por América Latina los que impulsaban la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2026-07-07/mdma-incautacion-europa-costa-sol-1tna-1tps_4385500/">llegada del polvo blanco</a> al continente europeo, ahora son los laboratorios clandestinos de este lado los que cocinan la droga sintética que acaba al otro lado del océano y que cada vez tiene más tirón en la escena nocturna latinoamericana.</p><p>En diciembre de 2022, el Servicio de Vigilancia Aduanera interceptó un velero con 56 kilos de éxtasis —la forma popular con la que se conoce al MDMA— cuando iniciaba su travesía desde Cádiz rumbo a Argentina. La cantidad era especialmente significativa por la complejidad que supone fabricar esta sustancia, que requiere precursores químicos sometidos a estrictos controles, y que habría permitido producir entre <strong>800.000 y 1,2 millones de comprimidos</strong>. El operativo, coordinado con el GOIT de la Policía Nacional, puso por primera vez sobre el radar esta ruta marítima.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/castilla-y-leon/2026-07-08/los-nexos-de-moscu-con-palencia-detenido-por-terrorismo-un-ciberhacker-colaborador-una-trama-rusa_4386084/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/c45/5cb/c455cb61573d0a4869fe37b91ee59a3c/los-nexos-de-moscu-con-palencia-detenido-por-terrorismo-un-ciberhacker-colaborador-de-una-trama-rusa.jpg?mtime=1783443544" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Los nexos de Moscú con Palencia: detenido por terrorismo un cíberhacker colaborador de una trama rusa</h3>Vidal Arranz<div class="text-related">Ofreció apoyo logístico a un hacker ucraniano afín al Kremlin, y la Policía Nacional ha bloqueado una cartera de criptodivisas en la que presuntamente ingresaba los beneficios económicos de su actividad delictiva</div></a></p><p>Ahora, una nueva operación policial ha puesto de manifiesto esa realidad de la que ya venían alertando la Agencia de la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2026-07-08/banda-criminal-barcelona-robos-drogas-1tna-1tps_4386465/">Unión Europea sobre las Drogas</a> (EUDA) y Europol, como demuestra la intervención de 947 kilos de MDMA a una organización criminal neerlandesa asentada en la Costa del Sol, que se ha saldado con la mayor incautación conocida de esta sustancia en toda Europa. El cargamento iba a ser enviado a Ghana para posteriormente ser trasladado a <strong>Sudamérica</strong> <strong>e intercambiado por cocaína</strong>. El operativo, que también demostró que la red sacaba importantes beneficios enviando marihuana a países europeos, se saldó con quince detenidos en Torremolinos (5), Marbella (1), Fuengirola (3), Estepona (1), Mijas (1), Sevilla (1) y Países Bajos (3).</p>Canjes sin mediar dinero<p>La lógica detrás de esta floreciente ruta del narco es similar a la de la cocaína, pero en sentido inverso. El polvo blanco colombiano, peruano o boliviano tiene un coste bajo en origen y multiplica su precio cuando alcanza Europa —hasta los 15.000 y 20.000 euros el kilo— por los riesgos del viaje y la compleja logística de su transporte. Con el MDMA ocurre algo parecido al cruzar el Atlántico en sentido contrario: una sustancia barata en Europa se convierte en una mercancía mucho más valiosa en mercados latinoamericanos —con el kilo partiendo de los 15.000— donde su disponibilidad es mucho menor. En este nuevo escenario, las organizaciones han empezado a recurrir cada vez más al intercambio como fórmula debido a la paridad del precio de mercado, una práctica que fuentes policiales consultadas resumen en “una mercancía por otra; <strong>la economía del trueque de toda la vida”.</strong></p><p>No es casualidad que la investigación que ha destapado el mayor alijo de MDMA europeo sitúe el epicentro del clan en el litoral malagueño, donde la Fiscalía Especial Antidroga ha llegado a alertar en sus memorias anuales de la amplia circulación de éxtasis. También la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) sigue la pista a bandas a gran escala que comparten espacio con el menudeo.</p><p>En la noche malagueña —y española—, el éxtasis hace tiempo que es un viejo conocido que ha ganado protagonismo a través del llamado <strong>tusi o cocaína rosa,</strong> una sustancia cuyo nombre induce a error porque no contiene cocaína y suele elaborarse con mezclas de MDMA, ketamina, cafeína, y, en ocasiones, otras sustancias psicoactivas. "<a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2025-11-07/drogas-narcotrafico-estados-unidos-1hms_4241162/">Cada vez circula más</a>", resumen los investigadores. Su elevado precio al consumo, en torno a 100 euros el gramo, frente a los 50 o 60 que cuesta uno de cocaína en la calle, le ha valido la etiqueta de "droga de la jet set".</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2026-07-06/all-boivin-tatuajes-redes-criminal-canada_4384219/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/22f/927/22f927918465009dbd9c3edd6983bba3/borro-sus-tatuajes-pero-no-las-redes-cae-en-marbella-el-capo-mas-buscado-de-canada.jpg?mtime=1783344821" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Borró sus tatuajes, pero no las redes: cae en Marbella el capo más buscado de Canadá </h3>Luis Vertedor. Málaga<div class="text-related">All Boivin se mantenía oculto en una urbanización de lujo de la que apenas salía. El líder de la North Savage Gang libra una encarnizada guerra por el control del narco en Quebec</div></a></p><p>La mayor parte del MDMA que circula por Europa sale <strong>de laboratorios clandestinos</strong> asentados, sobre todo, en Países Bajos y Bélgica, aunque también existen centros de producción en Alemania, Polonia y otros países del este del continente. Desde allí, el transporte por carretera sigue siendo la principal vía para distribuir la droga hacia los distintos mercados europeos. España tampoco queda al margen de esta actividad.</p>Hasta cinco millones de comprimidos <p>Prueba de ello ha sido la desarticulación esta misma semana en Madrid de un laboratorio vinculado a una rama de la organización juvenil violenta Dominican Don't Play (DDP), dedicada a la fabricación, almacenamiento y distribución de drogas sintéticas. La red tenía capacidad para movilizar partidas de hasta <strong>cinco millones de comprimidos</strong> y, durante la operación, los agentes intervinieron 65.000 píldoras con forma de nube, 32 kilos de ketamina, además de LSD, 2C-B y abundantes sustancias precursoras para realizarlas.</p><p>En los últimos años, distintos países latinoamericanos han registrado un aumento de la presencia de estas sustancias de laboratorio procedentes de Europa. Entre 2019 y 2022, las autoridades detectaron más de una tonelada de MDMA proveniente del viejo continente: Chile concentró 372 kilos intervenidos, seguido de <strong>Perú (160 kilos), Brasil (141 kilos), Colombia (136 kilos) y Argentina (117 kilos).</strong> Los números no son abultados, pero demuestran que el negocio comienza a rodar, con una creciente presencia en todas sus formas: polvo, cristal y pastillas. En el Caribe, las autoridades han alertado de nuevas vías de entrada: desde el transporte por turistas hasta los envíos mediante correo.</p><p>La otra gran batalla contra esta industria narco se libra en torno a los precursores químicos. La Policía Nacional vigila con lupa los <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2024-05-06/la-nueva-guerra-del-opio-vista-desde-china_3878598/">movimientos de sustancias</a> como <strong>el glicidato de PMK,</strong> un compuesto que está prohibido y que suele proceder de países como China e India, y cuyo destino final conocen bien las autoridades. Para sortear estos controles, las redes criminales están optando por compuestos alternativos no regulados que posteriormente transforman en Europa para obtener los recursos necesarios. Entre 2013 y 2023, las incautaciones de estas materias primas alternativas superaron a las del PMK, una evolución que, según recoge el informe de EUDA y Europol, dificulta cada vez más el control del éxtasis, que empieza a ganar presencia en América Latina tras hacer el camino inverso.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1783568718&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">