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<p>Entre la avalancha editorial que vivimos, es muy posible que se nos pasen publicaciones verdaderamente significativas, que aportan valor a la conversación. <strong>Y es eso lo que nos hemos encontrado buceando en Relato sin costuras: Movida madrileña 1977-1988</strong>. Moda, tendencias y tribus urbanas, las memorias de <strong>Rafael García Contreras</strong>, editor de fanzines y revistas, activo agente cultural durante los ochenta y noventa y erudito de la moda. La obra, publicada por<a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2021-05-16/librerias-especiales-mundo-libros-cultura-historia_3074235/" target="_self"> la librería Ocho y Medio</a>, es una proeza por su avasallador name dropping, al que acompaña una escritura torrencial. Aunque no lo parezca, hay mucho de reflexión alrededor de la década de los ochenta —también de los años anteriores y posteriores— y de todos aquellos personajes que pululaban por un Madrid efervescente, donde la noche y el día se alternaban sin perder el ritmo. Una época donde, en palabras de García Contreras, "todo el mundo hacía cosas, pero no esperaba un resultado".</p><p>Es de enorme interés el peso que tiene la moda, no solo los diseñadores, en su visión panorámica de aquel Madrid, que recorre con una fascinación tremenda todo lo referente al vestir. El ensayo de García Contreras, de poco más de 250 páginas, relata cómo no hacía falta entrar en <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-06-12/las-pequenas-salas-resisten-frente-a-los-macroconciertos_4370470/" target="_self">una sala de conciertos </a>o cruzar la puerta del Rock-Ola o el Penta. Era suficiente con detenerse frente a una tienda de la calle Almirante, recorrer Justiniano, asomarse a Argensola o perderse entre los puestos del Rastro para entender que, mientras Madrid descubría una libertad desconocida,<strong> también estaba aprendiendo a vestirse de otra manera.</strong></p><p>"Creo que la Movida, entre todas sus características, tuvo una muy interesante, que fue la mezcla de edades. Y eso afectó a todo, incluidos los diseñadores, modistos, diseñadoras o creadores", reflexiona García Contreras, autor de una obra heterogénea, donde encontramos un libro homenaje a su amigo el poeta y narrador <strong>Leopoldo Alas</strong>, Uno de los nuestros. Esa<a href="https://www.elconfidencial.com/mercados/tribuna-mercados/2026-01-01/no-es-una-guerra-generacional-es-un-sistema-atrapado-por-la-demografia_4276983/" target="_self"> convivencia entre generaciones</a> hizo posible que coincidieran quienes ya tenían sus propios talleres, plenamente profesionales, con otros que apenas comenzaban a experimentar. "<strong>Había mentores y pioneros referenciales, básicamente por edad</strong>. Unos estaban al principio del camino y otros iban recogiendo el testigo".</p>Los diseñadores que nos enseñaron<p>El primer gran nombre aparece, como no, en la calle Almirante. Allí, donde su familia ya tenía un comercio, <strong>Jesús del Pozo abrió el estudio que acabaría convirtiéndose en uno de los centros creativos más importantes</strong> del Madrid de aquellos años. "Era el que tenía el taller más profesional y también el estudio más consolidado. Por edad y por trayectoria fue el principal referente de los inicios", cuenta. A su alrededor comenzaron a reunirse otros creadores, impulsados por la asociación que el propio<a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2011-08-13/muere-el-disenador-madrileno-jesus-del-pozo_323233/" target="_self"> Del Pozo</a> ayudó a poner en marcha para reunir a los diseñadores madrileños.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-02-27/movida-madrilena-figuracion-arte-exposicion-1hms_4301307/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/2f3/e00/2f3e005f9dcbaedc004473004332c8e4/la-movida-no-solo-fue-musica-y-cine-la-obra-pictorica-y-fotografica-del-madrid-efervescente-de-los-80.jpg?mtime=1772104548" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La Movida no solo fue música y cine: la obra pictórica y fotográfica del Madrid efervescente de los 80</h3>Guillermo Martínez<div class="text-related">La Galería Guillermo de Osma se adentra en los años 80 alrededor de unas 100 obras de los artistas más reconocidos del momento y que se podrán disfrutar en dos muestras consecutivas</div></a></p><p>Su manera de entender la moda va a marcar una ruptura con lo anterior. "Lo caracterizaban la sobriedad y la elegancia. <strong>Utilizaba negros, grises y blancos muy perfilados</strong>; era muy exacto, muy preciso. Se podría decir, exagerando un poco, que estaba entre el espíritu funcional de<a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-06-27/extrema-derecha-arquitectura-bauhaus_4377704/" target="_self"> la Bauhaus</a> y un cierto aire renacentista por la belleza y la elegancia de sus prendas", explica.A su lado aparece <strong>Domingo Córdoba</strong>,<strong> discípulo directo de Pertegaz y colaborador del propio Jesús del Pozo</strong>. Su figura adquiere una importancia especial porque representa uno de los pocos vínculos directos entre la alta costura española de posguerra y aquella nueva generación que estaba empezando a construir un lenguaje completamente distinto.Junto a ellos sobresale <strong>Pepe Rubio</strong>, probablemente el creador más inclasificable de todos. Formado en Bellas Artes, diseño industrial y arquitectura, trabajó para <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2026-06-20/fiesta-funeral-el-corte-ingles-zona-noble_4375997/" target="_self">grandes almacenes</a> mientras frecuentaba la casa de las Costus, en la calle de La Palma, uno de los grandes epicentros creativos y artísticos del Madrid que retrata García Contreras. "Lo reunía todo", destaca el autor sobre Rubio. "Mantenía relación directa con <strong>Tino Casal</strong>, <strong>Paco Clavel</strong> o <strong>Pablo Pérez Mínguez</strong> y, además, <strong>Agatha Ruiz de la Prada fue alumna aventajada suya </strong>antes de empezar a trabajar por su cuenta".</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/el-grito/2026-08-05/revolucion-genitales-dorothy-iannone_4308318/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/2c3/602/2c360270329ea4901ef1858d156615e2/la-revolucion-de-los-genitales-de-dorothy-iannone.jpg?mtime=1771851873" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La revolución de los genitales de Dorothy Iannone</h3>Diana Arrastia<div class="text-related">El Centro de Arte Dos de Mayo expone hasta el 30 de agosto 'Dorothy Iannone. Una y otra vez', una retrospectiva de la artista estadounidense que recorre décadas de producción marcada por la libertad expresiva y la lucha contra los tabúes sociales</div></a></p><p>Su capacidad para adelantarse a las tendencias aparece una y otra vez durante la conversación. "Probablemente fue <strong>el primero en trabajar la falda masculina y en llevar muchas ideas del pop a la modernidad</strong>. Tenía una imaginación desbordante", dice. No resulta extraño que, décadas después, diseñadores como <strong>Sybilla</strong>, <strong>Antonio Alvarado</strong>, <strong>Joaquín Berao</strong> o la propia <a href="https://www.elconfidencial.com/television/programas-tv/2026-05-06/agatha-ruiz-de-la-prada-encerrona-telecinco-cabreo_4350970/" target="_self">Agatha Ruiz de la Prada</a> continúen señalándolo como una de sus grandes referencias.</p><p>"Berao fue un <strong>pionero en la joyería de vanguardia exquisita con oro, plata y metales fulgentes</strong>", comenta de uno de los diseñadores que primero se instaló en la zona de Conde Xiquena. Otros diseñadores y joyeros fueron <strong>Chus Burés</strong>, "que desde el Rastro, con un puesto de abalorios de latón, plástico y desechos —onda punk— pasó a realizar la famosa horquilla de plata en la película <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2025-08-27/muere-eusebio-poncela-a-los-79-anos-actor-fetiche-de-almodovar-e-ivan-zulueta_4197636/" target="_self">Matador de Almodóvar</a>"; o <strong>Paloma Canivet</strong> y <strong>Ana Saura</strong>, "que fueron muy relevantes".Aquellos nombres convivieron con otros pioneros como<strong> Francis Montesinos</strong>,<strong> Manuel Piña</strong> o<strong> Paco Casado</strong>, que pronto <strong>dirigiría su talento hacia la escenografía teatral y operística</strong>. Ninguno entendía la moda como un fenómeno aislado. Todos dialogaban constantemente con la fotografía, la música, la pintura o el diseño gráfico, alimentando un ecosistema creativo que crecía a enorme velocidad.</p>Sybilla, la elegante<p>Y si hubo una diseñadora capaz de condensar la sofisticación de aquella generación, esa fue Sybilla. García Contreras recuerda que comenzó "vendiendo en la calle sus diseños de camisas", todavía muy influida por su paso por<a href="https://www.elconfidencial.com/tags/lugares/nueva-york-4724/" target="_self"> Nueva York </a>y Francia, una etapa que define como "muy neoyorquina, en el sentido directo y fresco, de ir a por todas". Aquellos primeros diseños llamaron inmediatamente la atención y muy pronto llegó su primer desfile, un punto de inflexión que, según recuerda, "<strong>dejó a todo el mundo anonadado</strong>". A partir de ahí, su trayectoria fue vertiginosa hasta ser reconocida como "la mejor diseñadora joven europea".Impresionaba su increíble manejo de los materiales y las formas. "Todo el juego que hacía con las telas, con las angoras, con las espirales, los botones nacarados, las formas geométricas", destaca. Sybilla desplegaba un talento y una creatividad desbordantes. Una sensibilidad que, a su juicio, <strong>encontraba el equilibrio entre "lo elegante, lo poético y lo orgánico"</strong>, siempre sin perder de vista la funcionalidad de la prenda. Las páginas en las que describe su chalet de <a href="https://www.elconfidencial.com/inmobiliario/residencial/2026-04-01/casas-lujo-viso-precios-moraleja-prime-record_4328290/" target="_self">El Viso</a>, convertido en taller y estudio, son bellísimas. Allí reunía costureras, ayudantes, modelos, fotógrafos y clientas que podían coincidir con <strong>Victoria Abril</strong> mientras Sybilla seguía trabajando. "Entrabas allí y te metías directamente en su mundo", recuerda. "Tenía un don para generar espacios que te atrapaban de la manera más sutil, agradable y efectista".</p><p>La revolución terminó saliendo del taller para desfilar por las aceras y callejones del Madrid de los ochenta. <strong>Calles como Argensola, Barquillo u Hortaleza, junto al Rastro, representaron parte de los puntos neurálgicos de aquel cambio</strong>, donde cada tienda aportaba una identidad distinta y en la que diseñadores, fotógrafos, músicos y clientes terminaban cruzándose e influyéndose en su actividad diaria.</p>Las tiendas que cambiaron la ciudad<p>"Todo tuvo como tres fases", recuerda el autor. La primera gira alrededor de la anteriormente mencionada calle Almirante. Desde allí comienza a consolidarse una pequeña comunidad de creadores que comparten espacios y amistades. Después llegan <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-06-07/comic-madrid-malasana-calle_3895659/" target="_self">los nuevos locales especializados</a>. "Se montan tiendas de diseño moderno: Berlín y Ararat, entre ellas", detalla. Ninguna era únicamente un punto de venta. Pintores y artistas colaboraban en la decoración,<strong> diseñaban escaparates y contribuían a construir una estética</strong> que identificaba inmediatamente aquellos espacios con la nueva cultura madrileña.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-06-21/movida-madrilena-regresa-malasana-moda-cine-musica-fanzines-fotos-objetos-originales-sgae-1qrt-1tna_4153635/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/2e5/e9d/2e5e9d1cda5b6d62339b325a3688659e/la-movida-madrilena-regresa-a-malasana-moda-cine-musica-fanzines-fotos-y-objetos-originales-en-la-sgae.jpg?mtime=1750189592" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La Movida madrileña regresa a Malasaña: moda, cine, música, fanzines, fotos y objetos originales en la SGAE</h3>J. García González<div class="text-related">Guitarras legendarias, moda transgresora y cámaras Super 8 protagonizan 'La Movida, juventud y libertad. 1977-1986', la exposición gratuita en el Palacio de Longoria que revive el espíritu rebelde de los años 80 en Madrid</div></a></p><p>Uno de los lugares fundamentales fue <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/una-cierta-mirada/2025-10-03/extrema-derecha-europa-elecciones-1hms_4220963/" target="_self">Tiempos Modernos</a>, la tienda de <strong>Enrique Zaccagnini.</strong> Llegado desde Londres, traía consigo una experiencia directa de<strong> todo lo que estaba ocurriendo en la capital británica durante los años setenta</strong>. "Quizá era el que venía más puesto. Había vivido todos esos movimientos y tendencias", cuenta sobre una tienda que terminaría convirtiéndose en un establecimiento imprescindible para quienes buscaban las propuestas más radicales y vanguardistas de la ciudad.La figura de Zaccagnini ocupa un lugar destacado dentro de aquella segunda generación de diseñadores, formada también por Sybilla, Antonio Alvarado, Agatha Ruiz de la Prada o Elisa Bracci, todos ellos llamados a protagonizar el boom de <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/otros/moda-9218/" target="_self">la moda española</a> durante la década siguiente. "<strong>Era muy singular, muy radical en sus líneas</strong>. Su tienda era un espacio de culto para cualquiera que quisiera vestir lo más avanzado que había entonces", comenta.Muy cerca estaba <strong>Swing, probablemente uno de los establecimientos más refinados de la época</strong>. García Contreras señala que era como "la tienda de los rockers elegantes". Y con ella<strong> Luis Gómez y Enrique P.</strong>, que recuperaron la tradición de la sastrería inglesa, pero adaptándola al<a href="https://www.elconfidencial.com/inmobiliario/2026-05-06/obras-de-madrid-nuevo-norte-demolicion-tablas-oeste_4350885/" target="_self"> nuevo Madrid</a>. "Tenían una capacidad enorme para el diseño y una profesionalidad increíbles. Además, fueron quienes orientaron a muchos diseñadores jóvenes. Sybilla, por ejemplo, presentó allí su primera falda", dice de aquella boutique extraña y querida, que lo mismo mezclaba confección artesanal y sastrería clásica con una profunda modernidad.</p>Tendencias y tribus urbanas<p>No muy lejos, <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/lugares/albania-12706/" target="_self">Albania</a>, el establecimiento de<strong> Luis Paniego</strong>, representaba otra sensibilidad completamente distinta. Su universo estaba formado por <strong>teddies, rockers y chaquetas recuperadas de los años cincuenta</strong>. "Era un personaje que estaba en todas partes para bien", subraya. Mientras tanto, los mods recorrían el Rastro buscando prendas originales de los años sesenta, construyendo sus propios estilismos a partir de ropa usada, hallazgos sorprendentes y mucha imaginación.Aquella manera de vestir tenía muy poco que ver con el consumo tal y como se entiende hoy. "Las marcas prácticamente no importaban", reivindica. "<strong>Claro que había nombres que tenían prestigio, pero lo importante era otra cosa</strong>. Si una prenda tenía calidad o un buen diseño, daba igual quién la hubiera hecho. Lo que no existía era esa obsesión actual por la marca como símbolo de estatus. Si llevabas un jersey de Sybilla se reconocía por el diseño, por la calidad artesanal, no porque fuera una firma en el sentido en que hoy <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2026-05-14/zara-arrebata-el-trono-a-nike-valiosa_4355186/" target="_self">entendemos una marca</a>".A lo que hay que añadir la enorme diversidad de outfits, pintas y estilismos. "Pablo Pérez Mínguez decía que, en realidad, cada uno tenía su propia Movida. Y creo que tenía razón", recalca. Rockers, punks, mods, siniestros, nuevos románticos, tecnopop o góticos en muchos momentos se mezclaban. "Todo era una melé, un mejunje. <strong>Había conciertos donde predominaba una tribu concreta, pero fuera de ahí todo se mezclaba continuamente</strong>".</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-10-11/madrid-edad-plata-modernidad-cultura-1hms_4223077/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/4bb/4a0/4bb4a0689c0f2b5686d6299f2a6bf798/la-primera-movida-madrilena-se-gesto-en-los-anos-20-y-este-libro-te-la-cuenta-mas-alla-de-la-generacion-del-27.jpg?mtime=1759848546" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La primera Movida madrileña se gestó en los años 20 y este libro te la cuenta más allá de la Generación del 27</h3>Abraham Rivera<div class="text-related">El libro 'Madrid, Edad de Plata', de la Factoría Cultural Martínez, viaja a una ciudad moderna y cosmopolita donde cultura, política y feminismo transformaron la sociedad</div></a></p><p>Una libertad que, evidentemente, también alcanzaba a las formas de vestir. "<strong>La gente no se cortaba nada. Podías ponerte el abrigo de tu abuela</strong>, combinarlo con una camisa de flores, unas botas militares o una falda. Daba igual. Se jugaba mucho con <a href="https://www.elconfidencial.com/television/programas-tv/2026-04-27/gran-wyoming-el-intermedio-aparca-ironia-politicos_4346102/" target="_self">la ironía,</a> con el contraste y con la mezcla", explica. Incluso quienes aparentemente vestían de manera convencional terminaban introduciendo algún detalle inesperado. "Podías ir de normal, pero nunca era tan normal. Siempre había algo que rompía esa normalidad". El libro insiste en esa idea. <strong>No hubo una sola Movida, sino muchas</strong>.</p>Una ciudad llena de personajes<p>Tampoco una única estética. Esa mezcla constante acabó construyendo <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-03-26/paisaje-selfie-romanticismo-naturaleza-asombro-1hms_4326759/" target="_self">un paisaje humano irrepetible</a>, donde resultaba casi imposible distinguir quién era diseñador, fotógrafo, músico o simplemente alguien que había decidido salir a la calle vestido exactamente como le apetecía aquel día.</p><p>Por eso García Contreras dedica buena parte de su trabajo a rescatar nombres que apenas aparecen cuando se habla de aquellos años. "Uno de mis objetivos era demostrar que <strong>fueron muchísimas las personas que formaron parte de aquello participando en ese escenario cultural</strong>. No quería nombrar únicamente a quienes han quedado como los más conocidos, sino realizar una operación de rescate de tantísimos más. Hubo <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-06-21/movida-madrilena-regresa-malasana-moda-cine-musica-fanzines-fotos-objetos-originales-sgae-1qrt-1tna_4153635/" target="_self">muchas Movidas</a> en la Movida", precisa.</p><p>Naturalmente, existen figuras que terminaron convirtiéndose en iconos visuales de toda una época. <strong>Fabio McNamara, Paco Clavel, Alaska, Ana Curra, Eduardo Benavente, Tino Casal, Rossy de Palma, Cristina Rosenvinge, Santiago Auserón, Kiki d'Akí o Víctor Coyote</strong> aparecen en el libro como referentes de una imagen que trascendía la música. Además de<strong> Almodóvar y Zulueta, Carmen Maura, Victoria Abril o Antonio Banderas</strong>, nombres fundamentales de ese mismo universo, igual que ilustradores como <strong>Ceesepe, El Hortelano, Javier de Juan, Guillermo Pérez Villalta, las Costus o Fernando Vicente</strong>, cuya portada para Relato sin costuras, por cierto, ilustra visualmente aquel momento.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/el-grito/2026-08-04/jeff-koons-el-rey-de-las-demandas_4397867/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/1b3/5fb/1b35fb07efc016ec857deb89db905dfb/jeff-koons-el-rey-de-las-demandas.jpg?mtime=1785328545" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Jeff Koons, el rey de las demandas</h3>Pepe Carvalho<div class="text-related">El artista acaba de sumar una nueva victoria judicial al salir ileso de una demanda por una de sus obras más escandalosas. Hacemos un recorrido por el historial de juicios de Jeff Koons.</div></a></p><p>Y no podemos dejar de mencionar cómo<strong> la fotografía fue otra disciplina fundamental en la expansión de la moda</strong>. Javier Vallhonrat, por supuesto, fue uno de los grandes nombres internacionales de la fotografía de moda "tras comenzar casi por casualidad junto a Jesús del Pozo". Miguel Trillo, "que retrató como nadie las tribus urbanas" desde las páginas de su notable fanzine,<a href="https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-12-17/la-television-britanica-desvela-como-son-las-navidades-de-los-ricos_1121664/" target="_self"> Rockocó</a>. Sin olvidar a Mariví Ibarrola, que documentó conciertos y escenarios. O Alberto García-Alix, encargado de aportar una mirada distinta sobre la ciudad. "Cada uno tenía sus características y su trayectoria, pero entre todos dejaron constancia de esa pulsión constante de gentes y aconteceres", resume.</p><p>También el periodismo acompañó aquel proceso. Revistas como La Luna, Madrid Me Mata o Night incorporaron la moda a sus páginas con gran naturalidad. <strong>Carlos García Calvo, Pedro Mansilla, Lola Gavarrón, Juan Carlos de la Iglesia, Reneé López de Haro o José Antonio Maíllo</strong> fueron los encargados de analizar aquel periodo desde periódicos y publicaciones. "Era una época en la que cualquier fenómeno creativo encontraba inmediatamente quien escribiera sobre él", concluye.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1786075057&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">