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Dabiz Muñoz för en dag: inne i "boomen" av kockkurser för nybörjare i Madrid

Med hjälp av vin och en kniv lade en grupp främlingar åt sidan sin rutin i Madrid för att leka med att vara kockar för en dag. En flykt där kaminen är den perfekta ursäkten för att tappa blyghet och ansluta

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Publicerad av El Confidencial

25 july 2026, 05:00

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Dabiz Muñoz por un día: dentro del 'boom' de cursos de chef para principiantes en Madrid

Beskrivning

A golpe de vino y cuchillo, un grupo de desconocidos aparca la rutina en Madrid para jugar a ser chefs por un día. Un escape donde los fogones son la excusa perfecta para perder la timidez y conectar

Innehåll

<p>Desperdigados como ni&ntilde;os desconocidos el primer d&iacute;a de campamento, esperan los<strong> 'aprendices' de chef </strong>asistentes el inicio de los <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2019-03-22/cocinando-la-innovacion-accenture-el-confidencial-bra_1894418/" target="_self">cursos de cocina de Kitchen Club Madrid, en la calle Orense.</a> Una veintena de personas pespunteadas en una gran sala con dos mesas preparadas con esmero y colindantes a dos cocinas de &uacute;ltima generaci&oacute;n. Hay parejitas. Packs de amigos y algunos lobos solitarios amorrados a sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles como un arn&eacute;s de seguridad social. La discreci&oacute;n, que en unas horas pasar&aacute; a mejor vida<strong> bendecida por los fogones y el alcohol</strong>, se impone al principio. Nadie habla demasiado alto. Ni se&ntilde;ala con descaro. Alto grado de solemnidad y educaci&oacute;n para todos. No tardar&aacute;, sin embargo, el roce en hacer surgir el cari&ntilde;o. O la confianza, siempre seductora para el asco.</p><p>Mandiles con nombre propio en <a href="https://www.elconfidencial.com/viajes/2026-03-27/mejor-calle-tapas-espana-dabiz-munoz-1tna-1qrt_4327517/" target="_self">pegatinas para todos los aspirantes a Dabiz Mu&ntilde;oz</a>. Hay que facilitar el se&ntilde;alamiento. No casa bien estar en una clase tirando de gen&eacute;ricos: amiga, tronco, t&uacute;&hellip; Queda feo. <strong>M&aacute;s a&uacute;n cuando se han pagado 78 euros para ser educados en las artes gastron&oacute;micas </strong>del lejano este. Una vez la coraza de tela puesta, comienza un recital de las normas de seguridad. Uno de los chefs presentes toma la batuta de las declaraciones. En este caso, el testigo de la rega&ntilde;ina lo toma el chef Borja Mart&iacute;n Palomino; encantador y chancero bigardo a cargo de uno de los dos cursos a celebrar.</p><p>La norma es simple. Lo mismo que en un parque de atracciones: no saquen manos ni pies del veh&iacute;culo, con la excepci&oacute;n de que <strong>aqu&iacute; la atracci&oacute;n son llamas, aceite hirviendo y cuchillos. </strong>Reglas b&aacute;sicas, por tanto: nada de hacer malabares con las dagas ni de poner la mano en el fuego (salvo por ponerse morado de comida, argumenta). A fin de evitar desgracias semejantes, se informa de que la barra libre de vino y cerveza queda prohibida durante la primera etapa de corte. Unos veinte minutos de forzada sobriedad entre desconocidos cortando cebolletas y zanahorias en juliana. Podr&iacute;a sonar al infierno. O un trabajo de pinche. Cosa que se le parece.</p>Wok para romper el hielo<p>Finalizada la charla normativa, comienza el juego. Tr&aacute;nsito a la zona de trabajo. Una encantadora y joven chef se dispone <strong>a explicar varios platos de cocina coreana</strong> a diez "aventureros". Ir&oacute;nico. Lo que en casa da una espantosa pereza se convierte aqu&iacute; en el n&uacute;cleo del deseo. Acuchillar vegetales. Magrear trozos de pollo en salsa. Batir. Volcar. Medir la temperatura. <a href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2025-06-13/termomix-tm7-nueva-generacion-bra_4101776/" target="_self">&iquest;Qui&eacute;n quiere Thermomix habiendo hambre de experiencias?</a> Qu&eacute; curiosa resulta la deslocalizaci&oacute;n. Lo mismo en diferentes circunstancias, con diferente oropel y contexto, acaba por degustarse de maneras tan opuestas&hellip;</p><p>Una vez acabada la t&eacute;cnica de los mil cortes y enfundadas las cuchiller&iacute;as profesionales &mdash;afiladas como katanas&mdash;, v&iacute;a libre para el ir y venir de copas de <strong>vino tinto Azpilicueta</strong>. Tambi&eacute;n de vino blanco. Y cerveza. Incluso sin alcohol. Algo que este cronista entiende porque, claro, a fin de exprimir el precio de la velada al m&aacute;ximo, lo mejor es la 0,0. Un 20% m&aacute;s cara que el brebaje com&uacute;n.</p><div class="articlephoto news-body-fig"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/OxtaFZaR2QnOt6Z_pa1Zf1VBMhw=/11x0:1068x1600/496x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F016%2Fa14%2F515%2F016a1451577da81ff7ef43ade1f5e326.jpg" alt="Curso de cocina en Kitchen Club (Madrid). (EC)" width="496" height="752"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/OxtaFZaR2QnOt6Z_pa1Zf1VBMhw=/11x0:1068x1600/496x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F016%2Fa14%2F515%2F016a1451577da81ff7ef43ade1f5e326.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/OxtaFZaR2QnOt6Z_pa1Zf1VBMhw=/11x0:1068x1600/496x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F016%2Fa14%2F515%2F016a1451577da81ff7ef43ade1f5e326.jpg" alt="Curso de cocina en Kitchen Club (Madrid). (EC)" width="496" height="752"> Curso de cocina en Kitchen Club (Madrid). (EC) </div><p>As&iacute;, entre ingredientes con nombres como trabalenguas derramados en sartenes, cazuelas, boles y chistecitos nerviosos entre los extra&ntilde;os reunidos alrededor de una vitrocer&aacute;mica de inducci&oacute;n (no se rompe el hielo con la cuchilla mellada del silencio),<strong> suceden estos <a href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/2016-05-23/arguinano-curso-cocina-chef_1202891/" target="_self">cursillos culinarios</a> para alevines. </strong>Algunos, por cierto, tan motivados que han convertido la vivencia en veteran&iacute;a. M&aacute;s de una decena de cursos aseguran llevar algunos. Como una pareja de mediana edad que, o bien arrastra el calvario de tener la cocina de reformas, o ha encontrado la argamasa id&oacute;nea para cimentar su relaci&oacute;n.</p><p>Seg&uacute;n confiesa el director de Kitchen Club, <strong>Carlos Pascal,</strong> una de las claves del &eacute;xito de estos encuentros es que han procurado mantener unas tarifas homog&eacute;neas que no limiten al alumnado por cuestiones pecuniarias. Aunque recientemente<strong> se vieron obligados a ajustar el precio base de 70 a 78 euros tras 15 a&ntilde;os de congelaci&oacute;n</strong> debido a la asfixiante inflaci&oacute;n de los &uacute;ltimos meses, defienden que el objetivo es hacer accesible la experiencia. S&iacute;, casi 80 euros no son pecata minuta, faltar&iacute;a, pero en una ciudad tan encarecida como Madrid tampoco acaba por resultar tan escandaloso.</p>El origen de Kitchen Club<p>Como se&ntilde;ala<strong> Borja Mart&iacute;n Palomino,</strong> interpelado a la postre de sus explicaciones en el Kitchen Club: "No es una experiencia para hacer todos los fines de semana, pero si te gusta la cocina, es algo maravilloso en lo que aprendes", asegura. "Viene mucha gente sola e incluso he tenido cursos en los que se han hecho un grupo de WhatsApp para despu&eacute;s volver a Kitchen o quedar fuera. Tenemos unos 53 o 54 cursos diferentes, y <a href="https://www.elconfidencial.com/gastronomia/2020-07-25/estudiar-chef-profesional_1975114/" target="_self">hay alumnos que repiten tanto</a> que me los he encontrado 10 o 15 veces en clase.</p><p>A colaci&oacute;n de esta bien alimentada afici&oacute;n, Carlos Pascal explica que la idea original de Kitchen Club naci&oacute; de una manera muy similar, cuando &eacute;l mismo organizaba clases de eso que ahora llamar&iacute;amos &mdash;en plan cool&mdash; "<strong>clandestinas</strong>" en su propia casa en Madrid all&aacute; por el a&ntilde;o 2003. Pascal recuerda que, a pesar de no ser cocinero profesional sino arquitecto de formaci&oacute;n, manejaba muy bien la cocina japonesa tras haber tenido una experiencia previa de catering con su hermana en Santiago de Chile. El &eacute;xito en su domicilio fue tan brutal que decidi&oacute; lanzarse a abrir en diciembre de 2009<strong> su primer loft-cocina en la calle Ballesta,</strong> buscando cubrir un vac&iacute;o en Madrid: un lugar gastron&oacute;mico que funcionase como un club &iacute;ntimo, relajado y divertido.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/gastronomia/2026-07-13/libros-cocina-ensaladas_4386359/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/60b/566/60b566713856b2110af7e8900851a4da/siete-libros-de-cocina-para-que-tus-ensaladas-dejen-de-ser-aburridas.jpg?mtime=1783676485" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Siete libros de cocina para que tus ensaladas dejen de ser aburridas</h3>Andrea N&uacute;&ntilde;ez-Torr&oacute;n<div class="text-related">Las ensaladas tienen una injusta mala fama de sosas, pero hay un mont&oacute;n de buenos libros de cocina que te ense&ntilde;an a preparar cientos de versiones para chuparte los dedos.</div></a></p><p>El chef Mart&iacute;n Palomino coincide en este enfoque y a&ntilde;ade que ese dinamismo de escuela es lo que mantiene vivos a los propios cocineros, quienes, a diferencia de lo que ocurre en un restaurante tradicional, nunca se estancan. Seg&uacute;n explica el chef, "con 11 o 12 profesionales ah&iacute;, eso te permite aprender de todos,<strong> combinando la veteran&iacute;a de <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/la-nueva-gastronomia/2025-01-18/mejores-restaurantes-madrid-comer-arroces_4045186/" target="_self">uno en arroces</a> con la destreza de otro en ceviches o cocina coreana,</strong> investigando y probando recetas constantemente para que salgan clavadas".</p><p>Quienes conocieron la mili en Espa&ntilde;a narran lo gracioso que era darse cuenta de c&oacute;mo, entre batall&oacute;n y batall&oacute;n, siempre asomaban los mismos personajes. El entusiasta, el chulo, el cenizo, el pesado, el pasota. Miles de fulanos crey&eacute;ndose individuos genuinos para acabar, a ojos de sus instructores, siendo puro reciclaje.</p><p></p><div class="articlephoto news-body-fig"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/al1ln6Zhxf6gevjqevOknmLYdac=/9x2:1601x1067/1338x895/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd2d%2F2a5%2F26e%2Fd2d2a526eff410aa961398882c72d22d.jpg" alt="Curso de cocina en Kitchen Club (Madrid). (EC)" width="1338" height="895"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/al1ln6Zhxf6gevjqevOknmLYdac=/9x2:1601x1067/1338x895/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd2d%2F2a5%2F26e%2Fd2d2a526eff410aa961398882c72d22d.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/al1ln6Zhxf6gevjqevOknmLYdac=/9x2:1601x1067/1338x895/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd2d%2F2a5%2F26e%2Fd2d2a526eff410aa961398882c72d22d.jpg" alt="Curso de cocina en Kitchen Club (Madrid). (EC)" width="1338" height="895"> Curso de cocina en Kitchen Club (Madrid). (EC) </div><p></p><p>"<strong>Hay gente supermotivada </strong>que va all&iacute; con su rollo, apunta cada palabra punto por punto y luego se deja guiar por las recetas", explica Mart&iacute;n Palomino sobre la fauna de las hornillas. "<strong>Hay un poco de todo, nos encontramos an&eacute;cdotas de todo tipo</strong>. Desde los que se gastan el dinero en el curso presencial y se lo pasan entero grabando con el m&oacute;vil o la tablet para luego verlo en casa &mdash;<a href="https://www.youtube.com/user/TVKitchenclub" target="_blank">cuando para eso ya tienes YouTube o TikTok</a>&mdash;, hasta una se&ntilde;ora que vino una vez porque se lo regalaron sus hijos y nos solt&oacute;: 'A m&iacute; es que me da mucho asco tocar la comida'. Estuvo todo el curso pinchando un trozo de pollo con un tenedor y cort&aacute;ndolo a distancia con el cuchillo sin tocarlo con los dedos".</p><p>Hilarantes an&eacute;cdotas como estas sirven al director de Kitchen Club para reflexionar sobre <strong>el curioso fen&oacute;meno de la desconexi&oacute;n urbana. </strong>La gente, seg&uacute;n Carlos Pascal, busca huir de los planes sobados de la capital y encuentra en la cocina el sustituto perfecto de los bares tradicionales. Un ecosistema ideal para charlar y conectar gracias a <a href="https://www.elconfidencial.com/gastronomia/2024-10-04/tipos-gastronomia-madrid-bra_3963798/" target="_self">la curiosidad gastron&oacute;mica</a>.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/television/programas-tv/2026-07-10/canal-cocina-estreno-arroces_4387940/"><h3 class="title-related">Canal Cocina reivindica el arroz como gran protagonista de la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola con su nuevo programa 'Nuestros arroces'</h3>Berto Molina<div class="text-related">Quique Barella recorre algunos de los restaurantes y rincones m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la costa mediterr&aacute;nea para descubrir las recetas arroceras m&aacute;s representativas</div></a></p><p>El director recalca que <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/lugares/madrid-13112/" target="_self">Madrid</a> se ha convertido en una capital imponente donde la gente viaja, sale y quiere replicar en sus hogares lo que ha visto fuera. Por su parte, el chef Mart&iacute;n Palomino apuntala esta idea<strong> detallando que talleres como el de arroces </strong>&mdash;ideado para lucirse ante los invitados sin esclavizarse plato a plato&mdash; <strong>o los de cocina tailandesa y peruana</strong>, que arrasan porque combinan la sorpresa de nuevos sabores con ingredientes que ya se consiguen f&aacute;cilmente en cualquier esquina.</p><p>Por parte de los currantes de sart&eacute;n, frente a las extenuantes jornadas de 12 horas y el desgaste de los turnos partidos de la hosteler&iacute;a cl&aacute;sica,<strong> Borja ensalza el "salario emocional" que Pascal promueve en Kitchen Club:</strong> turnos seguidos de 8 horas, fines de semana distribuidos equitativamente para conciliar y periodos de vacaciones garantizados. Un oasis, podr&iacute;a llegarse a decir, en esa marea de naufragios y disenter&iacute;as en derechos laborales que es la hosteler&iacute;a patria.</p>Cocinar para escapar de la ciudad<p>Para Carlos Pascal, "hoy en d&iacute;a el mundo gira en torno a la experiencia. <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/temas/que-hacer-en-madrid-18903/" target="_self">Puedes comprarte cualquier cosa material y con un clic te llega a casa,</a> pero vivir algo diferente y darle valor al tiempo de ocio &mdash;que cada vez es m&aacute;s escaso&mdash; genera recompensas precisamente por su escasez. Igual que uno se organiza para un concierto con un a&ntilde;o de antelaci&oacute;n, a nosotros nos pasa con los cursos; hay meses en los que el calendario est&aacute; lleno con tres meses de antelaci&oacute;n porque la gente necesita planificar sus momentos de escape".</p><p>Y es que, seg&uacute;n Pascal, la cocina funciona como el nuevo garito de confianza, un catalizador social infalible frente a las fr&iacute;as l&oacute;gicas de la gran ciudad y los aislamientos modernos. "<strong>Madrid es una capital gastron&oacute;mica impresionante, el madrile&ntilde;o viaja mucho, sale y quiere llevarse lo que come a su propia casa</strong>", sostiene el director. "Adem&aacute;s, la cocina es una herramienta tremenda para hacer equipos, sobre todo en estos tiempos de empresas grandes o tras el teletrabajo de la pandemia; se necesitan espacios para reunirse y la gastronom&iacute;a es una excusa cotidiana y cercana. Establecer relaciones a veces cuesta, pero aqu&iacute; te sientas desde el minuto uno con un tema en com&uacute;n y la conversaci&oacute;n fluye de inmediato", concluye.</p><p>El cursillo finiquita y los asistentes, algunos algo tocados por el alcohol o con las cejas depiladas por los fogonazos del wok, se sientan a comer su obra. Hay trampa, claro. Mucho de lo que han cocinado ya estaba medido y preparado con antelaci&oacute;n, cosa que se les recuerda de cara a contrariar el <a href="https://www.elconfidencial.com/deportes/boxeo-y-artes-marciales/2026-06-03/wwe-smackdown-barcelona-problemas_4366039/" target="_self">cl&aacute;sico eslogan de la lucha libre televisiva:</a> <strong>"No intenten hacer esto en casa"</strong>.</p><p>En Kitchen Club te invitan a <strong>probar suerte en tu vitrocer&aacute;mica de oferta del Leroy Merlin</strong>. Y si no te satisface, siempre puedes volver a pagar por cocinar. El espejismo de ser un guisandero de bandera, como dec&iacute;an los de Mastercard, no tiene precio.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1784951857&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
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