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Påven uppmanar att möta "som samhälle den dramatiska verkligheten" av könsvåld

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Påven uppmanar att möta "som samhälle den dramatiska verkligheten" av könsvåld

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Publicerad av 20 Minutos

9 june 2026, 21:17

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El Papa llama a afrontar "como sociedad la dramática realidad" de la violencia de género

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<p>El Papa ha celebrado este martes frente a <b>40.000 feligreses</b> una Vigilia de Oración en el Estado Olímpico Lluís Companys de Barcelona en la que, a través de los testimonios de vida de tres jóvenes, ha abordado <b>temas complejos de la sociedad actual como la violencia de género o la salud mental</b>, en los que se ha posicionado con claridad. Como sucedió<a href="https://www.20minutos.es/cataluna/barcelona/leon-xiv-pide-los-catalanes-ser-constructores-unidad-frente-un-mundo-fracturado-por-las-guerras-divisiones_6981149_0.html"> en la oración de la Catedral de esta mañana</a>, lo ha hecho intercalando <b>la lengua castellana y la catalana</b>.</p><p>Uno de los testimonios, Desirée, una joven de 20 años que estudia derecho, explicó sobre el escenario su caso, el de una niña de Barcelona <b>cuyo padre intentó matar a su madre</b>, que salió con vida porque un hombre se interpuso perdiendo la vida. El padre acabó en prisión y la madre "refugiada en las drogas". Ella fue acogida por los servicios sociales. Como respuesta, el Papa ha hecho referencia a las crónicas policiales que reflejan "un clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones, y en particular de <b>violencia contra las mujeres, que a menudo desembocan lamentablemente también en feminicidios</b>."</p><p>"Esta realidad dramática <b>estamos llamados a abordarla todos, sea personalmente, sea como sociedad, </b>porque a nosotros nos corresponde <b>afrontarla en todas sus dimensiones"</b>, ha clamado León XIV, y ha argumentado que no se puede atribuir a Dios lo que ha sido confiado a la responsabilidad de las personas. "No podemos imaginar que Dios desde lo alto responda a nuestras necesidades de modo automático o impida milagrosamente que el mal suceda", ha dicho, a la vez que ha defendido que "Dios ha dotado al hombre de inteligencia y voluntad", les ha dado una "conciencia, revestido de dignidad y de libertad".</p><p>También ha llamado a reflexionar sobre el comportamiento propio, ya sea como individuos o de forma colectiva para abordar estas violencias: "Si existe la violencia, si triunfa el egoísmo, <b>si incluso el amor entre familiares se transforma en odio</b>, debemos hacernos algunas preguntas a nosotros mismos, a las <b>dinámicas de nuestra sociedad, a la cultura del individualismo, a la tentación de la violencia</b>, y no a Dios", ha sostenido.</p><p>Para respuesta a Desirée, que cuestionaba al Santo Padre cómo abordar el <b>perdón hacia su padre</b>, que casi mata a su madre, el Papa le ha respondido que<b> "a través de Dios" para "transformar el resentimiento en misericordia".</b></p><h2>La depresión, "una enfermedad silenciosa"</h2><p>Otro de los testimonios que se han podido escuchar en el Lluís Companys ha sido el de Carmina, una profesora de un instituto de Hospitalet de Llobregat que ha relatado que sufrió depresión e intentó suicidarse. Ante sus palabras, el Papa se ha mostrado <b>"conmovido" y ha descrito la depresión como "una enfermedad silenciosa",</b> por lo que ha insistido en tomar conciencia de "<b>cómo la salud mental se ve amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas</b>".</p><p>Para el pontífice, este tipo de enfermedades muestran que hay algo "profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales". Por eso, ha zanjado que se necesita "<b>un sistema sanitario que incluya entre sus prioridades este malestar invisible</b> y generalizado", que ha subrayado que también afecta a los jóvenes.</p><p>Más allá de la presión social que provoca este tipo de enfermedades, que ha avisado de que "la sociedad hace callar" a los que las padecen. "<b>Algunos modelos culturales nos quieren siempre vencedores y perfectos </b>y, por eso, el límite, la fragilidad y el dolor deben ser eliminados, confinados al silencio ensordecedor de la soledad o incluso de la vergüenza. Y, en estos momentos, podemos pensar instintivamente que también Dios nos haya abandonado", algo que ha negado porque, según ha dicho, él recoge el sufrimiento de las personas.</p><h2>Pensamiento crítico frente al culto a la propia imágen</h2><p>El tercer testimonio, el de Ferran, un joven que asiste a la parroquia de la Sagrada Familia, ha hecho referencia al <b>culto a la imagen</b> y a la idea de establecida en la sociedad, especialmente a través de <b>las redes sociales</b>, de la necesidad de<b> lograr el "éxito" en la vida</b>. Aquí, el Papa ha alertado de que "la idolatría del beneficio y del rendimiento, el afán de tener que producir siempre y ser vencedores, así como el culto a la propia imagen", no son más que "<b>anestésicos para adormecer la conciencia y adaptarla a una cierta idea de sociedad</b>". </p><p>"Cuando las personas aprenden a detenerse, a dar valor a las cosas importantes, a apreciar el tiempo de modo nuevo y a pensar en la propia vida dejándose iluminar por el Evangelio, desarrollan también un <b>pensamiento crítico respecto a un sistema social que no pone a la persona en el centro</b> y provoca situaciones de injusticia y de pobreza", ha concluido.</p><h2>Baño de masas en Papamóvil</h2><p>El acto principal de la jornada en el Lluís Companys, ha comenzado poco antes de la 20 horas, en el exterior del Estado, cuando el Papa <b>ha bendecido a una treintena de ambulancias de la misión de paz a Ucrania</b> que encabeza la monja<b> sor Lucia Caram </b>del convento de Santa Clara de Manresa (Barcelona) que, tras la bendición del pontífice, han emprendido su viaje hasta el frente de guerra para asistir a los damnificados por el conflicto con Rusia. Entre tanto, se escuchaba al grupo Siloé, el último de los grupos que ha amenizado la jornada desde las 18.00 antes de la llegada del Santo Padre.</p><p>A las 20.00, sobre el papamóvil, León XIV entraba en el estadio y recorría la pista mientras muchos de los asistentes y personal de seguridad le acercaban a niños y bebés a los que bendecía, <b>entre los gritos ensordecedores de las 40.000 alma que esperaban escuchar las palabras del jefe de la Iglesia Católica</b>. Antes, los <i>castellers </i>de Vilafranca han levantado un <i>castell </i>ante la mirada del papa que ha aplaudido con efusividad. </p><h2>Omella ve en Barcelona una nueva "ciudad de Dios"</h2><p>El primer parlamento ha corrido a cargo del <b>Cardenal Arzobispo Juan José Omella,</b> que ha dicho estar agradecido y feliz por la visita del Papa y por los jóvenes que han acudido a la Vigilia: "<b>Esta es la juventud del Papa</b>. Juventud acumulada. Juventud de presente y futuro", ha dicho.</p><p>Omella ha recordado que en <b>1992 </b>el Lluís Companys fue testigo del <b>encendido de la antorcha olímpica </b>que puso a Barcelona en el mapa internacional y ha vaticinado qu<b>e la iluminación de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia prevista para el miércoles</b> simbolizará el inicio de una nueva etapa "capaz de transformar alamas y vidas para <b>edificar una nueva Barcelona que sea también ciudad de Dios</b>, como la quería <b>Gaudí</b>".</p><p>Tras las palabras de Omella, León XIV se ha dirigir al público: "Hermanos y hermanas, acojamos la cruz. (...) Alcemos nuestra mirada ante aquel que, elevado sobre la tierra, nos lleva a todos en su corazón", ha dicho, para dar paso a la<b> procesión de la Cruz</b> que un grupo de hombres y mujeres ha portado hasta el escenario mientras sonaba la canción '<b>Tú, el único Rey'</b>, antes de los parlamentos de los jóvenes.</p><h2>Primer día del Papa en Barcelona</h2><p>Así ha concluído la primera jornada del Papa en Barcelona, que ha comenzado en Madrid desde donde ha despegado con casi media hora de retraso de Madrid, el Papa ha llegado a la capital catalana apenas 10 minutos más tarde de lo que estaba previsto. Una vez ha tocado tierra, ha sido recibido por el presidente de la Generalitat, <a href="https://www.20minutos.es/tags/personas/salvador-illa.html" title="Salvador Illa" target="_blank">Salvador Illa</a>, que le ha saludado a pie de pista junto al resto de autoridades de la comunidad autónoma. Tras un corto saludo a la prensa que se ha desplazado hasta el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, el pontífice se ha dirigido a la<b> Catedral de Santa Eulàlia de Barcelona</b>, donde le esperaban miles de fieles ansiosos y emocionados.</p><p>Entre ellos, curas, monjas y obispos de toda Catalunya que no han querido perderse la visita del pontífice, como el obispo de Vic, Román Casanova, que ha llegado a primera hora de la mañana en coche para "darle las gracias a León por venir" a visitarles. En declaraciones a <b><i><a href="https://www.20minutos.es/cataluna/" title="-Cataluña">20minutos</a></i></b>, ha insistido en que, en su visita, <b>el Papa debería abordar "todos los problemas humanos, aunque siempre hay prioridades, como las personas pobres y vulnerables"</b>. </p><p>Como él, muchos otros han acudido pronto a las inmediaciones de la catedral, en el centro de Barcelona, para coger sitio en primera fila y ver bien al Santo Padre. Pese a que el día ha amanecido nublado, con el paso de las horas el sol ha salido en la ciudad y ha subido la temperatura, lo que ha provocado <b>que varias personas hayan tenido que ser atendidas por los servicios de emergencia médicos por golpes de calor</b>. Sin embargo, el ambiente de júbilo se ha mantenido en la plaza e incluso se ha incrementado a la llegada del pontífice, que se ha anunciado con el repique de las campanas de la Catedral. </p><p>Al salir del coche, entre vítores como “esta es la juventud del Papa, se nota, se siente, el Papa está presente", León XIV se ha detenido ante los fieles para posteriormente entrar en el templo, donde ha pronunciado <b>una homilía en el altar mayor del templo alternando el castellano y el catalán</b> para <b>pedir a los barceloneses ser "constructores de unidad" </b>ante "un mundo fracturado por guerras y divisiones". </p><p>Robert F. Prevost también ha recordado las palabras de Juan Pablo II "cuando, en su visita a la capital catalana, alababa el '<b>ánimo acogedor </b>que a lo largo de la historia ha llevado a barceloneses y catalanes, a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes". </p><p>A su salida, ha utilizado una típica expresión catalana para dirigirse a los fieles que seguían esperándole: “<b>¡Bon dia i bon hora!</b>”, ha dicho, levantando más vítores de los asistentes. “Gracias por estar aquí. Gracias por la paciencia. Celebremos todos en la fe de Cristo. Jesucristo nos ha llamado a vivir como un solo pueblo, unidos en la fe. Dios bendiga a todos. <b>¡Adeu-siau!</b>”, ha terminado con otra expresión típica de Catalunya. Tras trasladarse <b>al Palacio Episcopal, donde dormirá los días que estará en Barcelona,</b> el pontífice ha salido al balcón para bendecir a medio millar de personas, aunque con algún problema técnico con el micrófono que pretendía utilizar. </p>
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